Los “preciososˮ de Morena

Con la detención del "Gober precioso" y su traslado al penal de Cancún, acusado de tortura, la vida de varios políticos poblanos dio un vuelco dramático; algunos, incluso, lo acompañen a prisión.

Karen Santos

2021-02-28
Ciudad de México

En 2006 rodeaban al último gobernador priista en Puebla, Mario Marín Torres, porque formaban parte de su gobierno, algunos eran sus ahijados; y cuando surgió la denuncia de la periodista Lydia Cacho Ribeiro lo defendieron a capa y espada. Hoy, varios de ellos son parte de la llamada “Cuarta Transformación” (4T).

Con la detención en Acapulco del Gober precioso el pasado tres de febrero y su traslado por la Fiscalía General de la República al penal de Cancún, Quintana Roo, donde es sometido a juicio acusado de tortura contra Cacho Ribeiro a mediados de diciembre de 2005, la vida de varios políticos poblanos cimbró con estruendo; algunos han tenido que renunciar a sus planes, otros están por acompañarlo a prisión y unos más aducen enfermedades.

Desde que el 13 de marzo de 2006, la periodista denunció a Marín Torres y a Kamel Nacif ante las fiscalías Especial para la Atención de Delitos Relacionados con actos de violencia contra las Mujeres y Especial para Delitos Cometidos Contra Periodistas por ordenar su detención, ingreso y tortura en el penal de San Miguel, tras la publicación de su libro Los demonios del Edén, ambos se convirtieron en personajes ominosos en México y el mundo, aunque por diversos motivos.

Nacif fue señalado por formar parte de una red de explotación y prostitución infantil en el país y Marín Torres por protegerlo, al divulgarse una llamada telefónica en la que el rey de la mezclilla lo llamó “mi Gober precioso” al agradecerle que haya logrado “darle un pinche coscorrón a esta vieja cabrona…”.

Pero fue hasta 2019 cuando la magistrada María Elena Suárez giró la orden de aprehensión contra el exgobernador de Puebla, emitida por el primer Tribunal Unitario con residencia en Quintana Roo, y que fue cumplida en Acapulco, Guerrero, donde localizaron a Marín Torres escondido en una residencia que presuntamente pertenece a su hermana.

La captura de Marín rápidamente puso en alerta a muchos políticos poblanos con cargos en aquella entidad y en el Gobierno Federal. Las principales figuras del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) se congratularon por la noticia, pues consideraron la detención del Gober precioso como uno de los “logros” de la 4T y de su lucha contra la corrupción.

 

¡El marinismo viste hoy de guinda!

Sin embargo, varios morenistas no se alegraron de esa aprehensión, pues forman parte de lo que fuera el círculo más cercano de Marín Torres y ahora no hallan cómo desligarse de la relación tenían con él. Entre ellos figuran lo mismo exsubordinados de nivel estatal y algunos con rango político de la mayor jerarquía nacional, entre los que destaca el exgobernador Manuel Bartlett Díaz (1993-1999) quien, para muchos analistas, es el padre político de Marín Torres, ya que fue el primero que le confió una de las subsecretarías del gobierno poblano y luego la titularidad de la Secretaría de Gobierno. Posteriormente, Bartlett Díaz le dejó el control estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) para que continuara su carrera política.

Otra figura destacada del gabinete presidencial de la 4T ligada a la suerte de Marín Torres en 2006 es la titular de la Secretaría de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, quien siendo ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) no solo se opuso a juzgar políticamente a Marín Torres, sino también a que el máximo Tribunal se pronunciara a favor de que las autoridades en los tres niveles de gobierno investigaran los actos de explotación infantil.

En la misma situación se hallaba entonces –aunque ahora lo niegue y diga que eso es una “tontería y mentira”– el coordinador parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados, Ignacio Mier, quien fuera dirigente estatal del PRI en Puebla y militante activo hasta 2011, cuando terminó el sexenio de Marín. Mier fue colaborador cercano de Manuel Bartlett cuando éste se postuló al Senado de la República.

Los hijos del marinismo siguen haciendo política en Puebla, pero no visten de tricolor, sino de guinda, y son leales al proyecto histórico de Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Algunos, incluso con la playera de Morena, no pueden ocultar el orgullo que les causó haber sido parte del círculo inmediato del Gober precioso, como la senadora Nancy de la Sierra Arámburo quien, en 2018, declaró con respecto a su exjefe y líder:

“Mario Marín fue el testigo de mi boda (…) es un honor que un gobernador sea tu testigo de honor. No tengo nada que negar y ocultar porque me siento orgullosa de quien soy (…) Y si le hiciéramos una encuesta real a los poblanos y comparáramos al gobierno de Mario Marín, los poblanos preferirían a Mario Marín porque no existía el huachicol, ni feminicidios, ni persecución política”.

En el sexenio del Gober precioso, De la Sierra fue diputada local por el PRI; renunció a su militancia en 2017 y, desde finales de 2018, es senadora por la coalición Juntos Haremos Historia. Su suplente es Sandra González de Yta, quien fuera directora del Seguro Popular en el gobierno de Marín.

Su compañero de fórmula hace casi tres años, Alejandro Armenta Mier, fue titular de la Secretaría de Desarrollo Social, director del Sistema Estatal DIF y presidente del PRI estatal durante la administración de Mario Marín. Durante su campaña de propaganda, José Luis García Parra, sobrino de Mario Marín, fue de sus principales promotores.

La relación de Marín con Morena era conocida. En 2019, cuando el senador Armenta Mier pidió licencia para buscar la candidatura de Morena a la gubernatura, Barbosa Huerta denunció que detrás de él se hallaba Mario Marín: “antes dijeron que Marín estaba con Barbosa, pero no. Hoy, de manera muy clara, Marín está con Armenta. Tiene dos candidatos, bueno, un candidato –Alberto Jiménez Merino, del PRI– y una esperanza: Armenta”.

El domingo siete de febrero, último día que tenían los morenistas para postular sus precandidaturas a las diversas alcaldías, Armenta Mier anunció que se retiraría de la contienda por la capital poblana, aduciendo que lo hacía por “humildad” y para mantener la unidad. Sin embargo, los analistas vieron en su actitud un gesto de temor por lo que pueda ocurrir en el juicio de Marín.

Armenta se deslindó de esa posibilidad en una videoconferencia: “No tengo nada qué ver en esos temas, ninguno. Tengo 30 años en la política, nací en los plebiscitos y en la política en 1992; esos actores señalados no estuvieron en ese evento, por eso creo en la democracia e impulso la democracia”.

En las más altas esferas del gobierno de Barbosa Huerta ronda otro personaje clave en la vida política de Marín: Ricardo Velázquez Cruz, quien ocupó nuevamente el cargo que tuvo con Marín: Consejero Jurídico del Gobierno Estatal. Él asumió la defensa jurídica de Marín en el juicio que se le siguió en la SCJN. Hoy, el otrora defensor del Gober precioso es uno de los funcionarios más poderosos del gobierno de Barbosa, pues designa a los titulares de las áreas jurídicas de todas las dependencias estatales.

Este año también se subió al carro de Morena José Luis Sánchez Solá, mejor conocido como El Chelís, exdirector técnico del equipo de futbol Puebla, quien buscará ser candidato por la alcaldía poblana. Sánchez Solá afirmó que “haya venido como haya venido” siempre tuvo el apoyo del exgobernador. “El que me ayudaba a pagar los sueldos era el señor Marín, quien contribuyó a mi supuesta táctica y el gran esfuerzo de los futbolistas fue el apoyo económico del señor Marín”.

Alejado un poco de los reflectores, está Javier López Zavala, el candidato de Mario Marín Torres a la gubernatura en 2010, quien fue duramente derrotado por el entonces candidato del Partido Acción Nacional (PAN), Rafael Moreno Valle. Se sabe que Zavala operó parte de la red electoral priista que trabajó a favor de Morena en las elecciones federales y locales de 2018, y en la extraordinaria estatal en 2019. En varios mítines estuvo al lado de Barbosa Huerta, e incluso se le vio siguiendo a AMLO en varios estados del país.

 

Marinistas refugiados en los “nuevosˮ partidos

También se hallan con Morena, aunque disfrazados de dirigentes de nuevos partidos, el exsecretario particular de Mario Marín y candidato del PRI a la diputación federal por el Distrito 11, Ramón Fernández Solana, quien incluso contó con la asistencia del Gober precioso en uno de sus mítines.

Ahora es presidente estatal del Partido Redes Sociales Progresistas (PRSP) y con relación a Marín Torres declaró: “Espero que la justicia haga lo propio, que se agoten los procesos jurídicos”. En el Partido Encuentro Solidario (PES), está Francisco Ramos Montaño, ahijado del exgobernador –lo apadrinó en su boda– y amigo de su hijo Mario Marín.

Durante el gobierno de Marín se desempeñó como director del Instituto Estatal de la Juventud (IEJ) y diputado federal. Ahora es presidente del Comité Directivo Estatal del PES. Por Fuerza por México, está Rafael Moreno Valle Buitrón, quien fuera director del Fideicomiso de la Reserva Territorial Quetzalcóatl-Atlixcáyotl en la administración de Mario Marín.

Quienes seguían en las filas del tricolor eran Alberto Jiménez Merino y Valentín Meneses Rojas, quien operaría como jefe de campaña para el primero en los próximos comicios. Meneses fue titular de las secretarías de Gobernación y Comunicaciones y Transportes, director de Comunicación Social y dirigente estatal del PRI, En ese periodo recibió una notaría pública.

El pasado seis de febrero, apenas tres días después de la aprehensión de su exjefe, fue detenido en el barrio de Xanenetla de la capital poblana, acusado por los delitos de evasión de presos y conductas contra la procuración y administración de justicia.

Jiménez Merino fue titular de la Secretaría de Desarrollo Rural con Marín y contó con el respaldo de éste cuando conformó la campaña en la elección extraordinaria de 2019 para designar al gobernador de Puebla. Recientemente trascendió que el priista está hospitalizado por Covid-19.

 

Detención de Marín beneficiaría a Barbosa

“Nada tienen qué ver las detenciones de Mario Marín y de Valentín Meneses con el ámbito político electoral y ningún partido debe tener algún rendimiento de estas condiciones jurídicas de dos personas, o las que hubiera de más personas”, advirtió tajantemente el gobernador Miguel Barbosa en su “mañanera” del ocho de febrero.

Eso está por verse en Puebla. La lucha contra la corrupción fue la principal propuesta de la 4T; pero hasta la fecha, no ha habido ningún exfuncionario público o político preso por la comisión de ese delito. La captura de Marín viene a suplir los nulos resultados de esa promesa para utilizarla de cara a las elecciones de junio de 2021.

Según el periodista y subdirector de El Sol de Puebla, Jorge Rodríguez, la aprehensión sirve, sobre todo, para que Barbosa Huerta supere los bajos índices de aceptación popular que tiene en el estado y nacional. “Barbosa, igual que el Presidente a nivel nacional, ya podrá subirse al tren lopezobradorista que jura haber arribado al poder para castigar las fechorías del pasado y erradicar la corrupción inherente al servicio público de una vez y para siempre”.

El gobierno de Barbosa, explica el periodista Luis Fernando Soto, es un gobierno totalmente impopular desde su inicio, pero la captura de Marín podría ayudarlo a revertir problema. Recordó que durante la pandemia el gobierno del morenista, ha dejado al pueblo “a la buena de Dios. En Puebla, el gobierno esta ciego y sin rumbo, cojea; y cada vez que tropieza, genera un escándalo y claro que la gente lo nota”.

Para Gerardo Pérez, la detención de Marín es un golpe de Morena, pero “no mortal” debido a que este partido tiene la misma progenie política. “El marinismo no va a morir ni con la detención de Mario Marín, ni con la de Meneses”; y asegura que es un golpe dado desde la Federación de cara a los próximos comicios, “porque la alianza del PRI-PAN-PRD le va a hacer un hoyo y hay temor de que pierdan la mayoría en el Congreso, saben que hay mucho desencanto con los gobiernos de Morena”.

“Barbosa está reprobado, sigue los pasos del morenovallismo. Llevan 18 meses y no ha podido, ni siquiera en su tierra, poner orden”, y vaticina: Morena, en las urnas, va a perder gran número de diputaciones locales, federales y alcaldías. “Pero va a salir la mano perversa del gobierno barbosista a operar el seis de junio”.

Difiriendo parcialmente de Gerardo Pérez, su colega Rodolfo Ruíz sostiene que el marinismo sí está muerto, al igual que el morenovallismo, “pero el barbosismo, ni siquiera va a trascender. No tiene cuadros, trae gente de fuera de Puebla… los que menos gobiernan son los poblanos y así como vinieron se van a ir, sus cuadros ni trascienden ni tienen impacto”.

“El de Barbosa es un gobierno decepcionante, opaco, autoritario, que no hace obra pública; el pretexto de la pandemia les cayó, como declaró alguien, ‘como anillo al dedo’, sobre todo en el tema de la opacidad. Prometió un cambio y ese cambio no ha llegado, la gente se los va a cobrar en las próximas elecciones”.