Equidad de género; simulación y olvido de los partidos

La figura popular de las “juanitas” o “diputadas taxi” es una muestra de la ominosa práctica con la que los partidos negocian las posiciones que ocuparán las mujeres, primero en las planillas electorales; luego en las representaciones políticas.

Sergio Villa Pérez

2021-02-28
México

En Jalisco, el derecho de las mujeres a ocupar un cargo público no se ve reflejado en el número de representantes populares en los niveles municipal, estatal y federal, ni en los organismos partidistas creados para promover la equidad de género.

Me parece que los partidos políticos perdieron un tiempo valioso o que no lo aprovecharon para profesionalizar y formar cuadros femeninos, a pesar de que el Instituto Nacional Electoral (INE) les proporciona un presupuesto año con año para poder formar cuadros competitivos”, indicó la luchadora Laura Plascencia, quien considera que la campaña electoral de 2021 enfrenta una gran dificultad para cumplir con la equidad de género.

Este objetivo surge del mandato constitucional, no representa una ocurrencia, ni significa una medida temporal para que la mujer acceda a la vida política. “Es una medida permanente que llegó para quedarse, que tiene por objetivo el garantizar que cuando menos el 52 por ciento de la población que significamos las mujeres lleguemos a cargos y espacios de decisión, de toma de decisiones y de participación política.

“Lo de las juanitas ya quedó blindado con la reforma de 2014, que estableció que en el Congreso de la Unión, incluso en los congresos locales, haya una conformación paritaria; que las candidaturas sean paritarias y que de ninguna manera los suplentes de una candidata mujer a algún cargo de representación popular la suplan. Está prohibido por la Constitución y por las leyes electorales”.

Sin embargo, las cuotas de género han provocado inconformidad entre los candidatos a diputaciones federales en el país, y Jalisco no es la excepción. Una resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal (TEPJF) instruyó que los partidos políticos deben incrementar el número de candidatas. En Jalisco debe haber seis espacios para mujeres, lo que significa que seis candidatos podrían dejar de serlo.

El coordinador de los diputados federales y candidato al Distrito I electoral del Partido Acción Nacional (PAN) Gustavo Macías Zambrano declaró que la solución puede consistir en otorgar las candidaturas plurinominales a las mujeres, porque los candidatos fueron definidos en elección interna el pasado 19 de febrero.

Este legislador, quien alguna vez fue inhabilitado para ejercer cargos públicos por desacatar una orden de la SCJN y “chapulinear” su candidatura entre el PAN y la alianza de éste con el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD), asegura que estará en la boleta de la elección federal de 2021.

El PAN es el partido que más regatea la cuota legal exigida por la equidad de género, y ha postulado más hombres en la disputa de presidencias municipales, en las que tiene mayor rentabilidad electoral y deja candidaturas a las mujeres, donde sabe que posiblemente perderán.

Del Censo de Población que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) diseñó en 2020 se desprende que las mujeres conforman el 51.8 por ciento de la población total y en Jalisco, según el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del estado (IEPCJ), integran el 52.9 por ciento del padrón electoral.

Esta proporción demográfica, sin embargo, no se ve reflejada en la distribución de los diputados locales del Congreso de Jalisco, ni en los cargos públicos del gobierno estatal y los municipios del estado; ni en el nivel nacional, como lo evidencia con detalle una investigación de Diana Melchor Barrera, maestra y doctora en sociología política por la Universidad de Guadalajara (UdeG).

En un estudio sobre esta situación, Melchor Barrera revela que tras la incorporación de la cuota de género incluida en la reforma de la Ley Electoral del Estado de Jalisco en 2002, en la LVII legislatura, la proporción de diputadas aumentó del 7.5 al 15 por ciento con respecto a la legislatura LVI; pero en la legislatura LVIII bajó al 10 por ciento.

En el caso de los municipios, la distribución de género es mucho más inequitativa, pues solo hay dos alcaldesas en los 125 ayuntamientos de Jalisco, cifra equivalente al 1.6 por ciento. En el país, el 96.17 por ciento de las alcaldías están presididas por hombres y solo el 3.83 por ciento por mujeres. En Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Durango, y Querétaro no hay una sola presidenta municipal.

Melchor Barrera comentó que si bien es cierto que en las últimas elecciones ha habido un incremento en las candidaturas femeninas, la disparidad entre éstas y las masculinas permanece muy alta; y en muchos casos, la desproporción pretende ocultarse con la nominación de mujeres como candidatas suplentes que, solo en situaciones extraordinarias, cubren la ausencia del propietario del cargo, generalmente hombre.

La investigadora universitaria explicó que los partidos con pocas posibilidades de triunfo electoral como es el caso del PRD, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT), regularmente postulan más mujeres que los partidos con mejores posibilidades de acceder a las curules.

Melchor Barrera ha detectado que muchas de las legisladoras reproducen la cultura de la supremacía masculina, la cual construye las identidades con base en las diferencias que hay entre ambos sexos y no en las capacidades intelectuales.

 

Los partidos favorecen a los hombres

María Candelaria Ochoa Ávalos, doctora en ciencias sociales, profesora-investigadora y excoordinadora del Centro de Estudios de Género de la UdeG, insiste en lo que se ha dicho hasta el cansancio: los partidos son los primeros en manipular las candidaturas para hacer fraude a la cuota de género.

La figura popular de las “juanitas” o “diputadas taxi” –así las denominó la doctora Lourdes Pacheco Ladrón de Guevara– es una muestra de la ominosa práctica con la que los partidos negocian las posiciones que ocuparán las mujeres, primero en las planillas electorales y luego en las representaciones políticas.

Con esta manipulación institucional, las cúpulas partidistas y las candidatas que se prestan a ese juego se “cumplen” las cuotas de género; pero con ello se burla la legislación electoral vigente, se defrauda a la ciudadanía y, peor aun, las candidatas niegan sus propios derechos políticos.

Sin embargo, la investigadora advirtió que por fortuna, en los partidos mayoritarios, hay mujeres que no han aceptado que se les postule como suplentes de hombres o en lugares donde tienen pocas posibilidades de acceder al cargo, como fue el caso de Gloria Judith Rojas Maldonado e Idolina Cosío Gaona, cuando compitieron como candidatas a regidoras para el gobierno municipal de Guadalajara, en el trienio 2009-2011.

En cuanto notaron que los dirigentes de su partido querían que “fingieran competir” por esos cargos, rechazaron el trato discriminatorio, apelaron al “respeto de la cuota” y demandaron a su partido ante instancias externas para enmendar ese intento de engaño y burla, lo que obviamente no pareció “correcto” a aquéllos.

La planilla entonces encabezada por Aristóteles Sandoval –el exgobernador de Jalisco recientemente asesinado– para ocupar la presidencia municipal de Guadalajara, violaba la legislación sobre la cuota de género, ya que ésta obligaba a los partidos a integrar a uno de sexo distinto por cada tres lugares; pero ubicaba a las mujeres en los últimos lugares de la lista. Esto era, sin duda, para garantizar que quienes llegaran al ayuntamiento fueran hombres en su mayoría.

En el listado original había sido registrada Patricia Retamoza, la representante del PRI ante el Consejo Electoral y de Participación Ciudadana del Estado de Jalisco; tanto Rojas como Cosío observaron la falta, impugnaron la lista y solicitaron al TEPJF un juicio para proteger sus derechos político-electorales.

Rojas y Cosío ocupaban los lugares ocho y 11 en la lista, respectivamente, y consideraban tener derecho a una mejor posición  261 notas informativas de radio, los candidatos ofrecieron 16 y las candidatas cuatro. Es decir, la cobertura es mejor para los hombres que acapararon el 83 por ciento (mil 871 notas), que para las mujeres, que únicamente obtuvieron el 17 por ciento (390).

En su estudio Disparidades de género en la cobertura mediática de campañas electorales locales, en el que analiza los procesos electorales de 2012 y 2015, Rodelo Amezcua encontró que hubo mayor discriminación política contra las mujeres pese a que ya estaba vigente la norma de paridad de género.

Movimiento Ciudadano

Movimiento Ciudadano (MC), el partido en el gobierno de Jalisco y que controla el mandatario Enrique Alfaro, postulará a mujeres cuando menos en cuatro municipios donde tiene menos posibilidad de ganar: San Pedro Tlaquepaque, Tonalá, Tepatitlán de Morelos y Ciudad Guzmán, que son ciudades de la zona metropolitana de Guadalajara y de población media.

En San Pedro Tlaquepaque postulará a Mirna Citlali Amaya de Luna, con poca presencia en el municipio; en Tonalá a Ana Priscila González García; en Tepatitlán a María Elena de Anda Gutiérrez y en Ciudad Guzmán la candidatura se definirá entre Laura Elena Martínez Ruvalcaba y Sonia Gabriela Mendoza Mendoza.

Según los acuerdos del IEPC, los partidos no deberán postular candidatos por género en los municipios donde la votación no les ha favorecido o no estén en condiciones de ganar debido a la ineficiencia de administraciones anteriores y citó el caso de Tlaquepaque, cuya actual alcaldesa ha sido denunciada por favorecer a familiares en la nómina y gastar a discreción el erario municipal.

En los municipios más competitivos y donde tiene alcaldes, el MC postula hombres, como es el caso de Guadalajara con Ismael del Toro, quien buscará reelegirse, para luego suceder a Alfaro en la búsqueda del gobierno estatal; de Zapopan, con Juan José Frangie, colocado en la candidatura por el actual presidente Pablo Lemus; de Tlajomulco, con Salvador Zamora; El Salto, con Ricardo Said Santillán; y Lagos de Moreno, con Tecutli José Guadalupe Gómez.

Juan Manuel Hermosillo, presidente del Partido Redes Sociales Progresistas (PRSP) en Jalisco, explicó a buzos: “El empoderamiento político, económico y social de las mujeres debe consolidarse. Desde el interior de nuestra organización partidista impulsaremos la democracia paritaria, la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres, las acciones afirmativas para la paridad en nuestros órganos de dirección y en la postulación a los cargos de elección popular y las medidas para evitar la discriminación, el acoso y el abuso hacia las mujeres”.

Sin embargo, esta organización política, relacionada con la maestra Elba Esther Gordillo cree que solo podrá ganar una diputación local, que no obtendrá ninguna presidencia municipal y no alcanzará una sola posición en el Congreso de la Unión.

Además, hasta ahora, el número de sus precandidatas y candidatas a diputadas locales y federales no pasa del 20 por ciento y el IEPC lo ha urgido a que cumpla con la cuota legal de la paridad de género si no quiere que se nulifique su participación en los próximos comicios federales y locales.

Grupos de defensa de los derechos de las mujeres prevén múltiples solicitudes de amparo ante los jueces de distrito, debido a la evidente simulación en que los partidos políticos incurren para evadir la nueva disposición legal que los obliga a postular a mujeres en 50 por ciento de las candidaturas frente a las elecciones para renovar la Cámara de Diputados y los tres niveles de gobierno en Jalisco.