Carencia de vivienda digna aumenta el impacto del covid-19 en la CDMX

Un estudio reveló que “los municipios con mayor carencia en el acceso a salud están asociados con mayores tasas de letalidad

Fernando Nava

2021-02-21
Ciudad de México

Más de la mitad de los habitantes de la Ciudad de México (CDMX) viven en situación de pobreza y su principal carencia es la vivienda digna, que hoy representa un elemento central para prevenir los contagios del Covid-19, además de que es un derecho humano.

“Sin una vivienda adecuada es imposible llevar a cabo el distanciamiento social y las buenas prácticas de higiene”, sostiene la asociación civil Hábitat para la Humanidad México, que coincide con Leilani Farha, la relatora especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre el derecho a la vivienda, quien advirtió, de manera más contundente, que “la vivienda se ha convertido en defensa de primera línea contra el Covid-19: nunca había sido tanto, como en este momento, una condición de vida o muerte”.

“Las medidas de control del Covid-19 en ciudades y áreas urbanas y la falta de acceso a espacios exteriores pueden tener un efecto perjudicial en la salud mental y física de los residentes”, explica Hábitat para la Humanidad en su comunicado Covid-19. La vivienda es ahora cuestión de vida o muerte.

La capital de la República es la segunda entidad más poblada del país, superada solo por el Estado de México (Edomex). En la CDMX habitan nueve millones 209 mil 944 personas, según el Censo de Población y Vivienda 2020, realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Del total de población, nueve millones 159 mil 392 personas habitan en viviendas particulares; 46 mil 914 en viviendas colectivas y mil 226 se contabilizaron sin vivienda.

La alcaldía con mayor población es Iztapalapa, con un millón 835 mil 486 habitantes; seguida por Gustavo A. Madero, con un millón 173 mil 351 y Álvaro Obregón con 759 mil 137. En ese orden continúan Tlalpan (699 mil 928), Coyoacán (614 mil 447) y Cuauhtémoc (545 mil 884).

Las demarcaciones con población menor a 500 mil habitantes son Venustiano Carranza, con 443 mil 704; Xochimilco (442 mil 178), Benito Juárez (434 mil 153), Azcapotzalco (432 mil 205), Miguel Hidalgo (414 mil 470), Iztacalco (404 mil 695) y Tláhuac (392 mil 313). Las tres alcaldías menos pobladas son Magdalena Contreras (247 mil 622), Cuajimalpa de Morelos (217 mil 686) y Milpa Alta (152 mil 685).

La distribución de viviendas en la CDMX corresponde a tres millones 35 mil 125 viviendas particulares, dos millones 756 mil 319 habitadas, 207 mil 26 deshabitadas y 71 mil 780 de uso temporal. La capital del país ocupa el segundo lugar nacional de viviendas particulares habitadas; en primer lugar, el Edomex, con 4.6 millones.

Las alcaldías con mayor número de viviendas particulares habitadas son Iztapalapa (504 mil 365), Gustavo A. Madero (340 mil 155) y Álvaro Obregón (219 mil 354). Las demarcaciones con menor cantidad de viviendas particulares habitadas son Magdalena Contreras (68 mil 089), Cuajimalpa de Morelos (60 mil 436) y Milpa Alta (39 mil 100).

El Inegi reporta que el 99.8 por ciento de las viviendas habitadas en la CDMX cuentan con energía eléctrica. El 90.5 por ciento dispone de agua entubada dentro de la vivienda; el 8.3 por ciento tiene agua entubada solo en el patio o terreno y el 1.1 por ciento no cuenta con agua entubada.

El 94.2 por ciento de los hogares capitalinos se encuentra conectado a la red pública de drenaje y lugar de desalojo; el 5.1 por ciento está conectado a una fosa o tanque séptico (biodigestor); el 0.4 por ciento descarga en una barranca, en un cuerpo de agua o en otro lugar y el 0.2 por ciento no tiene drenaje.

En cuanto a disponibilidad de equipo para almacenar agua, el 92.1 por ciento de las viviendas en la CDMX lo tiene: el 84.6 por ciento cuenta con tinaco y el 60.5 por ciento con cisterna o aljibe. Sin embargo, hasta 2018, el 40.5 por ciento de la población de la CDMX presentaba “carencia/falta de acceso a los servicios de agua-drenaje”, según Evalúa.

 

Pobreza y desigualdad antes de la pandemia

De 2012 a 2018, la población en pobreza extrema en la CDMX se mantuvo, al pasar del 19.7 al 19.6 por ciento. La pobreza moderada se elevó del 31 al 32.9 por ciento, lo que aumentó la pobreza en la capital del país del 50.7 al 52.5 por ciento, de acuerdo con los resultados de las Encuestas Nacionales de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) del Inegi.

“El crecimiento de la pobreza multidimensional en el periodo respondió a un deterioro tanto del ingreso como de las condiciones de la adecuación sanitaria, sobre todo por una reducción en la frecuencia del abasto de agua en la Ciudad”, explica Evalúa en su documento de trabajo Impacto del Covid-19 en la pobreza y en la población en riesgo en la Ciudad de México, publicado en 2020.

Evalúa reveló, asimismo, que casi un cuarto de la población capitalina sufre carencia de agua, ya que ubicó al 23.8 por ciento con esta privación, porque se incluye dentro “de la población carenciada a quienes cuentan con llave dentro del terreno, pero fuera de la vivienda; además se considera la frecuencia en el abasto, presentando privación los que reciben agua cada tercer día o de manera más esporádica.”

La población de la CDMX más afectada por la pandemia será la que tiene los ingresos más bajos, de acuerdo con su evaluación del desarrollo social en la CDMX. Para medir este impacto revela que, en 2018, más del 41.1 por ciento de los habitantes sufría pobreza por ingresos; de esta cifra, el 18.5 por ciento estaba en pobreza extrema y el resto (22.6 por ciento) en pobreza moderada.

En el estrato de pobreza extrema por ingresos “se ubica una parte importante de los menores –niñas y niños– de la primera infancia (hasta cinco años). De igual forma, quienes están en pobreza moderada, en un número relevante son menores de edad”, advierte Evalúa.

“Por otra parte, se debe considerar que el estrato más representativo es el de satisfacción mínima”, que en 2018 abarcaba al 28.9 por ciento de los capitalinos. En esta clasificación entra “aquella población cuyo ingreso es igual a la línea de pobreza o ligeramente superior (en no más de 10 por ciento). Se trata de personas sobre las que existe un margen muy pequeño (cuatro por ciento en promedio) para evitar la pobreza por ingresos”, explica el documento.

“Por esta razón debe considerarse a este grupo poblacional dentro de los que se encuentran en una situación de riesgo, ya que una disminución en sus ingresos acarrearía impactos negativos en su bienestar y, de segundo orden, en la demanda y el consumo agregado”. Es decir, si sus ingresos se ven afectados, es muy probable que se agreguen a la cifra de población en pobreza.

Otro factor de vulnerabilidad identificado por Evalúa son las elevadas tasas de informalidad laboral en la CDMX, la cual provoca “una gran prevalencia de carencias en el acceso a la seguridad social (43.5 por ciento), lo que produce que grandes masas de población se encuentren sin protección frente a los riesgos generados por la vejez, la enfermedad” y el actual “en el que se combina una situación de emergencia sanitaria con crisis económica”.

En este contexto, la vivienda es otro de los factores que requiere especial atención, “ya que 49.2 por ciento de la población habita en lugares que presentan algún grado de privación. Es importante señalar que la mayor carencia se presenta en la subdimensión de hacinamiento y, con menor grado, en la de calidad de materiales”.

 

Cobertura sanitaria insuficiente

En la CDMX, más del 27 por ciento de la población no se encuentra afiliada a ningún servicio de salud. La cantidad de personas que carecen de servicio médico en la capital asciende a más de dos millones 500 mil personas, de acuerdo con datos censales del Inegi.

Del 72.6 por ciento de población en la capital del país que declaró contar con servicio de salud (seis millones 689 mil personas), el 58 por ciento está afiliada al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); el 16.9 por ciento al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y el 18 por ciento al Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi).

El 1.6 por ciento de los habitantes de la CDMX aseguró estar afiliado al servicio de salud de Petróleos Mexicanos (Pemex), a las secretarías de la Defensa Nacional o de Marina; el 0.2 por ciento al ISSSTE estatal; el 0.3 por ciento al Insabi y el 6.6 por ciento a una institución privada.

Hasta diciembre de 2020, la CDMX disponía de 1.81 médicos especialistas por cada mil habitantes, según el Programa institucional 2020-2024 del Insabi, publicado en el Diario Oficial de la Federación. Además, en la entidad había 1.56 camas por cada mil habitantes. En cuanto a enfermeras generales, son tres por la misma cantidad de capitalinos.

El estudio reconoce que las “cantidades son insuficientes para cubrir con eficacia a la población sin seguridad social, siendo notorio en las listas de espera para consultas con especialistas médicos e intervenciones quirúrgicas, así como por las quejas frecuentes por falta de acceso y oportunidad de atención”.

Sobre el hacinamiento en las viviendas y su relación con los fallecimientos provocados por el Covid-19, un estudio realizado por Dateras reveló que “los municipios con mayor carencia en el acceso a salud están asociados con mayores tasas de letalidad”. La investigación financiada por Hábitat para la Humanidad México encontró que “un punto adicional en la carencia en el acceso a servicios de salud en un municipio –o alcaldía– se asocia con un incremento en la tasa de letalidad con Covid-19 de más de seis veces”.

Las alcaldías capitalinas que registran más casos activos de Covid-19 son las que tienen mayores porcentajes de población en pobreza, y se concentran sobre todo en la zona sur, de acuerdo con el Visor geoespacial de la pobreza y la Covid-19 en los municipios de México, publicado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

La alcaldía con el porcentaje de población en pobreza más alto es Milpa Alta (49.16 por ciento), que hasta la segunda semana de febrero registraba más de 10 mil 700 casos positivos de Covid-19 acumulados. En segundo lugar se encontraba Xochimilco (40.47 por ciento de población en pobreza), con 28 mil 200 casos. En tercero, Tláhuac, con 39.16 por ciento de sus habitantes en situación de pobreza y 28 mil casos.

Le siguen Iztapalapa (34.96 por ciento de población en pobreza), que registraba 77 mil 900 casos; Magdalena Contreras (32.57 por ciento), con 17 mil 600; Tlalpan, con el 32.06 por ciento de habitantes en pobreza y 50 mil 800 y Cuajimalpa (30.13 por ciento), con 10 mil 400 casos acumulados.

Las tres alcaldías con menor porcentaje de población en pobreza se ubican en la zona centro de la capital del país: Cuauhtémoc (16.05 por ciento), con 26 mil 800; Miguel Hidalgo (7.09 por ciento y 19 mil casos), y Benito Juárez, con 4.97 por ciento y 17 mil 500 casos.

 

Colonias pobres, los más afectados por el Covid-19

Una investigación a cargo del Instituto de Estudios sobre Desigualdad, A.C. (Indesig), reveló, en enero pasado, que las colonias con más casos positivos de Covid-19 también son las que tienen menor desarrollo social en la CDMX. Es decir, la población más afectada por la pandemia en la capital del país se encuentra en situación de pobreza y habita en zonas periféricas.

Por ejemplo, los pueblos San Bartolo Ameyalco (Álvaro Obregón), San Francisco Tlaltenco y San Pedro (ambos en Tláhuac), San Salvador Cuauhtenco (Milpa Alta) y Santa María Nativitas (Xochimilco) registraron el mayor número de casos de Covid-19 entre julio y noviembre de 2020.

Al analizar la tasa de casos confirmados de Covid-19 por cada 100 habitantes, las colonias más afectadas, en ese mismo periodo, fueron la Piloto Adolfo López Mateos (Álvaro Obregón), el Barrio de San Agustín (Milpa Alta), Ex-Hacienda Coapa (Tlalpan), La Martinica (Álvaro Obregón) y El Arenal IV Sección (Venustiano Carranza).

Estas colonias tienen en común que se encuentran clasificadas por Evalúa en el estrato de desarrollo social de medio a muy bajo. La lista es liderada por San Bartolo Ameyalco, con 396 casos acumulados de julio a noviembre de 2020, seguido por San Francisco Tlaltenco (353), el pueblo de San Andrés Totoltepec, en Tlalpan (326) y el pueblo de San Salvador Cuauhtenco (319).

Las siguen la colonia Miguel Hidalgo (Tlalpan), con 302 casos acumulados y un estrato de desarrollo social medio; el pueblo de Santa María Nativitas (Xochimilco), con 301; San Pedro Tláhuac, con 297 y Granjas de Navidad (Cuajimalpa), con 274, las tres con estrato bajo. La lista la completan el Barrio San Agustín (Milpa Alta) y Lomas de la Era (Álvaro Obregón), ambos con 257 casos y en estrato de desarrollo social muy bajo.

De acuerdo con el estudio realizado por el Indesig, el 27 por ciento de las colonias más pobres se encuentran entre las que más casos han acumulado, “solo cinco por ciento de las más ricas están en esta grave situación de contagios”. Esto significa que una de cada tres colonias más ricas no presenta siquiera un caso positivo de Covid-19 entre julio y noviembre de 2020.

“Lo anterior deja claro que si bien el contagio del virus se ha esparcido por toda la ciudad, hay un patrón geográfico importante asociado a la desigualdad de la CDMX”, explica la asociación civil. “Un resultado devastador: las colonias más pobres de la ciudad multiplican por cinco veces la prevalencia entre aquellas con más contagios de la CDMX, comparadas con las colonias más ricas”.

Para disminuir los contagios de Covid-19 y al mismo tiempo evitar más muertes “será necesario no solo que el gobierno fortalezca su estrategia de pruebas, rastreo y distribución de programas de protección social, sino que los focalice de una mejor manera, con base en un enfoque territorial y de estrato social, es decir, tomando en cuenta que los más afectados son los hogares más pobres”, explica Indesig.

“Si bien el gobierno de la CDMX ha sido de los pocos gobiernos estatales en el país que se han enfocado de manera tan específica en el ámbito territorial, lo cierto es que no ha logrado evitar lo que se advirtió desde un principio de la pandemia: el virus no afecta por igual a todos, contagia (y mata) más a los más pobres debido al extremo nivel de desigualdad en el que ya vivíamos”, concluye.