La CFE y el rechazo de las energías limpias

La deficiente infraestructura, los altos costos de producción derivados del uso de combustóleos, el saqueo pasado y actual y los recortes presupuestales sucesivos, tienen ahora a la CFE al borde de la quiebra.

Redacción

2021-01-24
Ciudad de México

buzos abordó, hace poco más de medio año (edición 929), el tema del rechazo del Gobierno Federal al uso de energías renovables (eólica y solar) en la generación de electricidad y su preferencia por los hidrocarburos, es decir, energía más cara y contaminante. Se trataba entonces del conflicto legal entre la “Cuarta Transformación” (4T) y varias empresas extranjeras, cuyos contratos firmados años antes habían sido anulados por decisión del Presidente a principios de 2020. Se demostró también que las medidas acordadas contra estas empresas no tenían el objetivo de beneficiar a la nación ni de que la energía eléctrica y los recursos naturales necesarios para producirla pasaran a ser propiedad del pueblo mexicano; que su propósito tampoco era recuperar el control total de la industria eléctrica en beneficio de la soberanía nacional; que tales acciones no significaban un cambio radical en la estrategia energética; que el verdadero objetivo era retroceder al uso de hidrocarburos, como se venía realizando hacía más de un siglo.

La insistencia del gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en generar energía eléctrica mediante el consumo de combustibles fósiles y su oposición al uso de energías renovables son las más importantes características de la política energética general de la 4T; y especialistas en el tema ya habían anunciado, desde el inicio de este sexenio, que tal política conduciría al estancamiento de todo el sector energético.

El incierto futuro de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), del que hablan algunos analistas, es el tema del Reporte Especial de esta semana, que recoge datos y opiniones a propósito de la situación crítica de la CFE y su relación con la política energética del gobierno de la 4T; buzos vuelve sobre el tema, puesto que la inminente debacle de esta empresa “de clase mundial” está ligada en una relación de causa-efecto con dicha política.

La deficiente infraestructura, los altos costos de producción derivados del uso de combustóleos, el saqueo pasado y actual y los recortes presupuestales sucesivos, tienen ahora a la CFE al borde de la quiebra; no obstante, desde sus conferencias matutinas, AMLO sigue defendiendo al titular de la paraestatal, a pesar de las múltiples críticas de expertos y los apagones cada vez más frecuentes, uno de los cuales, el del 28 de diciembre de 2020, vino acompañado de un escándalo por documentos falsificados.