El King y El Canelo pusieron el nombre de México en alto

García despejó todas las dudas que había sobre él, se convirtió en un top y demostró que está preparado para dar la cara a quien sea.

Armando Archundia

2021-01-10
Ciudad de México

Ryan García se proclamó campeón mundial interino de peso ligero del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) al noquear, en el séptimo asalto, a Luke Campbell, quien había superado una caída en el segundo round y brindó la pelea que se recordará como una de las más emocionantes de este año. García despejó todas las dudas que había sobre él, se convirtió en un top y demostró que está preparado para dar la cara a quien sea. “Se hizo hombre” en el ring.

El combate comenzó con incertidumbre, como la que García siempre había puesto hasta entonces. Dominó el primero y el segundo round, en los que se exhibió sólido y bien plantado hasta que Campbell se hizo notar. Le cruzó una izquierda que lo sentó. El prospecto se levantó enrabietado, con ganas de hacer olvidar esa caída. Era su primer gran examen y lo pasó con 10 cerrado, ya que siempre fue hacia adelante y nunca se echó atrás. Dando pasos al frente, nunca retrocediendo, demostrando cómo un boxeador se hace en la tarima; y pasando la prueba, supo dejar correr el reloj y esa acción le hizo despertar. Le llegó un golpe porque bajó su derecha. Ryan salió al ring con un trono, creyéndose su papel; pero después dio el callo y lo quiso resaltar al final, comentando y enseñando a la gente que no es un boxeador de redes sociales. Hizo lo que advirtió, porque, aunque Campbell le tenía el tiempo medido y lo contragolpeaba duro y con gran criterio, no cesó en su empeño. Se llevó golpes y él respondió con dureza. La pelea estaba vibrante, pudiendo pasar cualquier cosa y García provocó el grito de los fans. En el quinto rozó el KO con un crochet, pero el punto final llegó con un hook al hígado que dejó arrodillado a Campbell en el séptimo asalto. El inglés intentó recuperar la verticalidad, pero ese golpe es de los que paralizan. No pudo rehacerse, pero salió valiente y ganador. García silenció a todos sus haters y después conectó con el público que había en el pabellón. Es un ídolo de masas y, desde este sábado, también se ha ganado el respeto como boxeador; recordando que el diamante debe pulirse, pero va por el camino correcto para pasar a la historia y haciendo válido el dicho: “no eres quien parece que eres, eres quien demuestras ser”.

Por su parte, El Canelo Álvarez venció con jerarquía, a mediados de diciembre, al británico Callum Smith y demostró por qué hoy es considerado uno de los mejores boxeadores libra por libra del mundo, ya que regaló una de las exhibiciones más completas en su carrera y se quedó con los títulos de los súper medianos de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) y el CMB y no dejar una sola duda de su supremacía. El Canelo no noqueó pero castigó mucho a Smith, a quien quitó lo invicto y convirtió en blanco de sus golpes y combinaciones, haciendo que el público saltara de sus butacas.