Los factores de la economía en 2021

Especialistas opinan, en el Reporte Especial de esta semana, que la recuperación será de entre el tres y el cuatro por ciento, por lo que apenas llegará a la mitad de lo perdido en 2020.

Redacción

2021-01-03
Ciudad de México

La mayoría de los estudiosos de la economía mexicana coincidieron en que el desplome del Producto Interno Bruto (PIB) sería de nueve por ciento o más antes de finalizar 2020; el descenso calculado por alguno de ellos fue del ocho por ciento. También coincidieron en que es muy difícil que la economía de nuestro país se recupere en 2021 y en que el comienzo de la recuperación no será antes del segundo semestre de este año. Especialistas opinan, en el Reporte Especial de esta semana, que la recuperación será de entre el tres y el cuatro por ciento, por lo que apenas llegará a la mitad de lo perdido en 2020.

La situación económica de México en 2021 estará determinada por un conjunto de factores, entre los que ocupan un lugar preponderante los políticos, según estiman los analistas consultados esta semana por buzos.

Algunos de estos factores son fácilmente comprensibles, por su relación directa con la economía; por ejemplo, la crisis económica y sus efectos en 2020 no dejarán de influir en la situación del año siguiente. Debido a su eslabonamiento en el ingreso, el consumo y la producción, tres factores políticos repercutirán en la situación económica de 2021, aunque no sea tan obvia su influencia: los recortes presupuestales, la supresión de los subsidios y la errónea estrategia de combate a la pandemia.

También influirán en la economía mexicana, en el plazo inmediato, la situación del mercado interno, la demanda de los consumidores, la incertidumbre y la desconfianza de los inversionistas. Para los analistas, el rumbo de la economía es una variable dependiente de la evolución de la pandemia que, a su vez, está determinada por la política de salud que dictan el Gobierno Federal y las instituciones encargadas de combatir el virus. Algunos señalan que un exitosa política sanitaria como la que se ha anunciado profusamente, generaría confianza en los inversionistas, condición fundamental para la recuperación económica; pero la experiencia de muchos meses de aislamiento, aumento de contagios y muertes en nuestro país, escuchando a los funcionarios asegurar que vamos bien y que se hace lo correcto, cuando no se colocó en el primer lugar de la atención oficial el problema de la pandemia y no se distrajo un centavo de grandes inversiones que podían esperar un poco mientras se protegía la salud del pueblo, ha generado escepticismo en gran parte de la población mexicana. No existen, pues, antecedentes para pensar que la política cambiará radicalmente y, por lo tanto, que la situación económica mejorará en 2021.