Australia recibe el Año Nuevo en medio de la pandemia por Covid-19

En los últimos años, 1 millón de personas llenaban el puerto de Sídney para ver los fuegos artificiales que se concentraban en el Puente del Puerto de Sídney.

Redacción

2020-12-31
Ciudad de México

CANBERRA. Australia fue una de las primeras naciones en 'tocar la campana' del 2021 debido a su proximidad a la Línea Internacional de Cambio de Fecha. Fue un final sombrío para Nueva Gales del Sur y Victoria, los dos estados más poblados del país, que están luchando contra nuevos brotes de COVID-19.

Esta víspera de Año Nuevo se celebra como ninguna otra, con restricciones pandémicas que limitan las multitudes y muchas personas se despiden de un año que prefieren olvidar.

En los últimos años, 1 millón de personas llenaban el puerto de Sídney para ver los fuegos artificiales que se concentraban en el Puente del Puerto de Sídney, pero ahora la mayor parte de la población vio por televisión mientras las autoridades instaban a los residentes a quedarse en casa.

Las zonas en el puerto estaban cercadas, los parques populares cerrados y los lugares nocturnos famosos estaban inquietantemente desiertos.

Una fuerte presencia policial pobló el lugar tranquilo, que parecía un pueblo fantasma. Una exhibición de fuegos artificiales a las 9 pm fue descartada, pero un espectáculo pirotécnico de siete minutos a la medianoche trajo alegría momentánea cuando los fuegos artificiales iluminaron espectacularmente el icónico Harbour Bridge y sus alrededores.

A las personas no se les permitió ingresar al centro de la ciudad sin un permiso. Solo podían ingresar al centro de Sydney si tenían una reserva en un restaurante o eran uno de los cinco huéspedes de un residente del centro de la ciudad.

Algunos restaurantes junto al puerto estaban cobrando hasta mil 690 dólares australianos (mil 294 dólares) por un asiento, informó el miércoles el periódico The Daily Telegraph de Sydney.

Sydney es la ciudad más poblada de Australia y ha tenido su transmisión local más activa del coronavirus en las últimas semanas.

Melbourne, la segunda ciudad más poblada de Australia, canceló sus fuegos artificiales este año. “Por primera vez en muchos, muchos años, tomamos la gran decisión, la difícil decisión de cancelar los fuegos artificiales”, dijo la alcaldesa Sally Capp.

"Lo hicimos porque sabemos que atrae hasta 450 mil personas a la ciudad por un momento a la medianoche para disfrutar de una exhibición y música espectaculares. No vamos a hacer eso este año". (AFP).