Nuestros deseos de fin de año

En los próximos años y el sexenio que iniciará en 2024, la situación mejore y se abra la posibilidad de que los intereses del pueblo mexicano lleguen a estar verdaderamente representados.

Redacción

2020-12-27
Ciudad de México

Muy pocos acontecimientos en el mundo se recibieron con beneplácito por la población o dieron motivo para grandes esperanzas en el plazo inmediato. Nuestro recuento anual de las noticias nacionales y del mundo arroja un saldo nada optimista para los pueblos del mundo y desastroso para el pueblo mexicano. Pero todo, por negativo que sea, contiene aspectos positivos y puede convertirse en lo contrario. En esta última idea se basa lo que desea buzos de la Noticia a sus lectores y a toda la población mexicana.

Deseamos, en primer lugar, que en 2021 quede completamente claro en la conciencia de los mexicanos que en este país no se lleva a cabo una revolución, como insinúa el nombre que se da a sí mismo el gobierno actual: “de la Cuarta Transformación”, queriendo decir con esto que después de la Independencia, la Reforma y la Revolución Mexicana, tres momentos de la historia en que, efectivamente, hubo cambios revolucionarios en la estructura económica y en la vida nacional, ha ocurrido un nuevo cambio revolucionario, una “Cuarta Transformación”. Sin embargo, la política aplicada en los dos últimos años no ha sido revolucionaria, especialmente para la clase trabajadora, la mayoría inmensa de la sociedad; esto es lo que ha quedado más claro que nunca.

Nuestro segundo deseo de año nuevo es que los funestos efectos de la doble crisis –económica y sanitaria–, de una tardía política de protección y prematura en la vuelta a la “nueva normalidad” hayan confirmado, en unos, la convicción de que la autoridad no hizo todo lo que podía; y en otros, hayan arrancado la venda de los ojos con respecto al gobierno del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena).

Nuestro tercer deseo es que en 2021, año electoral, los votantes nieguen su respaldo en las urnas a un partido que no cumplió ninguna de sus promesas, que dejó sin protección oportuna y suficiente, ante la pandemia, a los trabajadores mexicanos; que el pueblo mexicano dé la espalda a Morena para que pierda el control absoluto de los tres poderes y el dominio aplastante en el Poder Legislativo, a través del que ha impuesto leyes antipopulares y gobiernos incondicionales al Presidente en la mayoría de las entidades federativas, sosteniendo una política de oídos sordos ante las demandas de amplios sectores de la población.

Si estos tres deseos se cumplieran durante el proceso electoral que se avecina, se habría dado el primer paso para que, en los próximos años y el sexenio que iniciará en 2024, la situación mejore y se abra la posibilidad de que los intereses del pueblo mexicano lleguen a estar verdaderamente representados.