98 promesas cumplidas

Desempleo, bajos ingresos, encarecimiento de los artículos de primera necesidad, para esto sí tienen preferencia los pobres en el gobierno actual. No se han cumplido las promesas, las crisis económica y sanitaria y la política de la 4T hunden al país.

Redacción

2020-11-29
Ciudad de México

No se ha cumplido ninguna de las más grandes y ambiciosas promesas que hizo el Presidente de la República, antes y en el momento mismo de su toma de posesión. Así podría resumirse un informe apegado a los hechos y no a las palabras o a los buenos deseos. Él podría responder que las acciones han comenzado y que dos años es muy poco tiempo para cumplir por completo tan gigantescas promesas; y tendría razón; aún le quedan cuatro años más para cumplirlas cabalmente, antes de que finalice el sexenio. Pero a quienes señalan insistentemente que no se ha cumplido ninguna, les asiste la razón y están autorizados por las declaraciones del Presidente, quien hace dos meses afirmó públicamente que 98 de sus 100 promesas estaban cumplidas, faltando solamente la cancelación de los fideicomisos y el esclarecimiento de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa; mucho antes declaró que el modelo neoliberal había sido erradicado en México y frecuentemente habla de su gobierno como si ya estuviera limpio de corrupción.

A las tres más grandes promesas presidenciales se refiere el Reporte Especial de esta semana; a la afirmación oficial de que éstas se han cumplido confronta las opiniones opuestas, que argumentan que el neoliberalismo prevalece en el país, que el barco de la 4T navega en las turbias aguas neoliberales de que presume haber escapado; que la corrupción no ha sido erradicada, pues continúan las denuncias y las investigaciones no arrojan resultados; y que la economía no crecerá el cuatro por ciento, como pronosticaba López Obrador, sino que ha decrecido más de dos veces por debajo de ese límite en lo que va del sexenio “transformador”.

En dos años del gobierno de la 4T, la situación económica y social ha empeorado. No solo han dejado de cumplirse las promesas más importantes, como la de dar preferencia a los pobres, sino que la situación es todavía más grave porque millones de nuevos desempleados a causa de la pandemia y la mayoría de los muertos por Covid-19 provienen de las filas de los más vulnerables, que hoy no cuentan con la mínima protección sanitaria, atención médica ni esperanzas de recibir la vacuna contra la enfermedad. Desempleo, bajos ingresos, encarecimiento de los artículos de primera necesidad, para esto sí tienen preferencia los pobres en el gobierno actual. No se han cumplido las promesas, las crisis económica y sanitaria y la política de la 4T hunden al país. Pero aún está por llegar lo peor: las consecuencias de las crisis, de la incapacidad, de la ineptitud de funcionarios como el Subsecretario de Salud.

Investigadores consultados por este semanario pronostican, para el plazo inmediato, más desempleo, mayor carestía y un descenso de la economía a niveles más profundos. El Reporte Especial nos lleva a concluir que no es el momento de dar por cumplidas todas las buenas promesas presidenciales ante una realidad que grita lo contrario.