La Barby Juárez pierde cinturón…

En el round final, La Barby ya no buscó a su rival. La lentitud y tal vez el exceso de confianza fueron notorios en la capitalina.

Armando Archundia

2020-11-08
Ciudad de México

La veterana campeona mundial de peso gallo por el Consejo Mundial de Boxeo (CMB), Mariana La Barby Juárez, de 40 años, perdió frente a Yulihan Cobrita Luna en una decisión que, en vano, intentó hacer polémica cuando, al término del combate, forzó la revisión de guantes de su rival. Lo cierto fue que desde el primer round, resintió el castigo de Yulihan, quien sacó provecho de su estatura, sus largos brazos y su buen juego de pies y cintura para eludir los golpes y, a su vez, lastimar el rostro de la excampeona, quien tuvo un interminable sangrado de nariz y prácticamente no tocó a su retadora, que es oriunda de Gómez Palacio, Durango. La pelea se realizó ante 400 personas en la Arena Oasis de Cancún, Quintana Roo.

En la parte media de la pelea, La Barby avisó a su equipo sobre los guantes de la Cobrita quien, desde el octavo, el noveno y el décimo roundse dedicó a pasear en todo el cuadrilátero sabiendo que las cartas estaban a su favor. Juárez poco pudo hacer ante la movilidad de su retadora. Al final, frustrada por la derrota y la pérdida del campeonato, pidió a los jueces que revisaran los guantes de Luna, quien mantuvo la cordura mientras se hacía la inspección y, cuando se conoció la decisión, celebró en grande su coronación, quien a sus 26 años se erige por segunda vez como campeona mundial, pero esta vez con el cinturón del CMB.

La Barby Juárez (54-9-5, 18 KO’s) sostuvo la décima defensa de su título gallo y Cobrita Luna (20-3-1, 3 KO’s), con 14 años menos que la excampeona, salió con veneno en los guantes desde el primer round. Lanzó y conectó un par de guantazos que dejaron sangrando a La Barby al término de este episodio. El alcance de la duranguense se notó también en el segundo round, con un gancho que sacudió a una campeona que entonces salió más echada para adelante. Solo un resbalón inquietó a Luna. Menos golpes, más respiración y estudio hubo en el tercero, aunque la capitalina siguió incómoda ante una rival que se atrevió a tutearla desde el arranque.

Pese a que en el cuarto asalto Juárez logró dar un golpe lateral que sacudió a la joven pugilista, ésta logró contragolpear para ponerla en su lugar, lacerar aun más sus pómulos y nariz, de cuya sangre tiñó de rojo su pantaloncillo. En el quinto y sexto round, el cansancio comenzó a mermar la velocidad de ambas; pero fue Yulihan quien, trabajando al contragolpe y aprovechando la falta de piernas de Juárez, siguió ganando puntos. En el round final, La Barby ya no buscó a su rival. La lentitud y tal vez el exceso de confianza fueron notorios en la capitalina, quien probablemente ahora esté meditando en el retiro, aunque Yulihan dejó la puerta abierta para la revancha.