Dabke: la resistencia hecha danza

Los palestinos utilizan esta danza, además de resistencia y sensibilización colectiva, como una forma de protesta pacífica en la que los invasores judíos creen ver amenazas terroristas.

Alethia Mejía

2020-10-11
Ciudad de México

 “Aquí

en vuestros pechos

persistimos

como una muralla

hambrientos

desnudos

provocadores

declamando poemas”.

Tawfiq Az-zayad-

El conflicto social y armado entre Israel y Palestina se remonta a finales del Siglo XIX y principios del XX cuando en Europa, los sentimientos antisemitas crecieron y en respuesta surgió el movimiento sionista que propuso el asentamiento de un Estado judío sobre esa región del Medio Oriente. Muchos judíos emigraron a Palestina después de la Primera Guerra Mundial, pero al término de la Segunda Guerra Mundial y, como consecuencia del holocausto, se aprobó que al término del mandato británico se crearan en el territorio de Palestina dos Estados: uno judío y otro árabe.

Los judíos aceptaron la resolución mientras que los árabes la rechazaron, porque estaban en desventaja. El 14 de mayo de 1948, día en que se declaró la creación del Estado israelí, las naciones árabes vecinas declararon la guerra a aquél y fueron derrotados. Cuando concluyeron los hechos de armas, Israel se negó a aceptar el retorno de los más de 700 mil palestinos que fueron expulsados de sus lugares de origen y se refugiaron en campamentos improvisados en ciudades de Líbano, Siria, Jordania, la franja de Gaza y Cisjordania.

Las expresiones artísticas son reflejo de los sucesos históricos de los pueblos, y sirven como varas para medir sus sentimientos, pensamientos y todo tipo de expresiones. En el caso del arte palestino, que desde hace dos tercios de siglo resiste a la última ocupación colonialista de la humanidad, es natural que, en sus manifestaciones estéticas, predomine  su  lucha  por la liberación nacional y de resistencia contra el imperialismo de Occidente.

Es dentro de este contexto como debe entenderse la danza folclórica dabke (zapateo), que conforma una de las expresiones artísticas del pueblo palestino más relevantes. Su coreografía es una muestra del profundo arraigo existente entre los miembros de la comunidad con la tierra y de los sentimientos de solidaridad y cooperación que prevalece en ellos. De hecho, simboliza estos altos valores de la cultura comunitaria y da expresión a los movimientos de resistencia que los palestinos realizaban antes de 1948, con la música y la poesía. Pero fue a partir de 1967 –tras la llamada “guerra de los seis días”– cuando los grupos de la resistencia palestina, que actuaban durante la diáspora en países como Siria, Líbano y Jordania, dieron a estas manifestaciones artísticas una vocación política más definida para ayudar a su pueblo a conservar su identidad nacional.

Vestidos con ropas tradicionales y bailando dabke,  jóvenes, adultos y niños palestinos liberan su enojo, protestan y envían un mensaje de denuncia contra el asedio israelí en la Marcha del Retorno (expresiones que se hacen semanalmente cerca de Gaza). Los palestinos utilizan esta danza, además de resistencia y sensibilización colectiva, como una forma de protesta pacífica en la que los invasores judíos creen ver amenazas terroristas. Pese a esta lectura mentirosa y ominosa, los palestinos no desistirán en su lucha por recuperar sus tierras y su cultura, de la que las expresiones artísticas son parte esencial.