La UIF al servicio del partido gobernante

Los antorchistas afectados son personas limpias, íntegras, dignos representantes del pueblo humilde y trabajador, dirigentes muy estimados en sus respectivos estados, cuyos únicos “vicios” son la música, la poesía y el deporte.

Romeo Pérez Ortiz

2020-09-20
Ciudad de México

Por orden del gobernador de Puebla, Miguel Barbosa Huerta, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) emitió un oficio para bloquear las cuentas bancarias de algunos negocios del Movimiento Antorchista Nacional (MAN). Entre ellas, las que manejan nuestros estimados camaradas Brasil Alberto Acosta Peña, el ingeniero Juan Celis Aguirre y la doctora Soraya Córdova Morán. Sin previa investigación ni notificación, el banco accedió a la “congelación” de las cuentas como si éstas pertenecieran a delincuentes comunes, narcotraficantes o, peor aun, a terroristas. Los antorchistas afectados son personas limpias, íntegras, dignos representantes del pueblo humilde y trabajador, dirigentes muy estimados en sus respectivos estados, cuyos únicos “vicios” son la música, la poesía y el deporte, que comparten con todos los antorchistas perseguidos políticamente. Es en extremo reprobable que, a estas alturas, la UIF no haya emitido órdenes de congelamiento de las cuentas bancarias de los personajes públicos que han sido exhibidos en los videoescándalos. ¿Por qué ante estos hechos reveladores, la UIF y Santiago Nieto callan?

Nuestros camaradas son perseguidos políticamente porque tienen “opiniones disidentes”, así como en la Edad Media lo fueron Miguel Servet y Giordano Bruno, quienes además fueron quemados vivos por no estar de acuerdo con los dogmas de la ortodoxia católica. Nuestra organización es perseguida y castigada por contradecir el dogma morenista, que afirma que la corrupción (de la cual son ellos parte), es la que genera la pobreza y la desigualdad, y que una vez acabado este mal, construirá “un país próspero lleno de felicidad y amor”. Los antorchistas decimos alto y fuerte, sin miedo a ser enviados a la hoguera, que la desigualdad económica es el mal que genera la pobreza, la corrupción, la desnutrición, las enfermedades crónicas, etc., y que, una vez eliminadas la pobreza y la desigualdad, podremos construir un país robusto económicamente donde todo mexicano que quiera trabajar pueda hacerlo ganando un salario digno para su familia. 

Morena y Barbosa acusan, sin proporcionar pruebas, que los ingresos de los negocios antorchistas son de dudosa procedencia. Pero yo pregunto: ¿los videos que han exhibido a la luz pública no dejan clara la procedencia ilícita de los ingresos de Morena y sus líderes? En esos videos se denuncia la entrega de cientos de miles o millones de pesos (poco o mucho) en actos de corrupción por demás obvios. El gobernador poblano tiene las manos metidas hasta el codo en sobornos de Emilio Lozoya; Pío López Obrador, hermano del Presidente de la República, aparece recibiendo “aportaciones” del pueblo. ¿A algún mexicano bien nacido le queda duda de que no hay actos de corrupción en las filas del partido gobernante?

El miedo a perder el poder político es la causa de la represión que se cierne sobre el antorchismo nacional y el Gobierno Federal morenista actúa hoy como en su momento lo hizo el gobierno de Estados Unidos (EE. UU.) a través de su Agencia Central de Inteligencia (CIA) para socavar al socialismo soviético. La tarea principal de esta agencia, de acuerdo al testimonio de Robert Booker Baer, exoficial de la CIA, era la de investigar en qué momento la Unión Soviética “atacaría” a EE. UU. Para ello destinó entre el 55 y el 60 por ciento de su presupuesto para contrarrestar la influencia comunista en países del tercer mundo e intervenir cuando los “intereses de empresas privadas” se vieran amenazados por grupos comunistas. La Operación Ajax y la Operación Cóndor fueron estrategias utilizadas por la CIA para eliminar grupos comunistas o dar golpes de estado contra jefes de gobiernos que no favorecían sus intereses imperiales. Entre los presidentes que la CIA acribilló o depuso estuvieron Mohammad Mossadegh, Jacobo Árbenz, Alfredo Stroessner, Patrice Lumumba, Juan Bosch, Joao Goulart, Juan José Torres, Salvador Allende, María Estela Martínez y José Manuel Zelaya.

Algo semejante sucede hoy con la “célula de inteligencia” UIF, que sujeta a los intereses más mezquinos de Barbosa y del partido gobernante, filtra mentiras para que los antorchistas seamos linchados mediáticamente y, después, “enviados a la hoguera”. Que la UIF y Barbosa lo sepan: Antorcha Campesina se defenderá legalmente en los foros correspondientes y con la fuerza del pueblo y la razón que le asisten saldrá limpia del enlodamiento mediático.