La vieja política de recortes presupuestales

Los ingresos programados para 2021 son prácticamente los mismos que contenía la Ley de Ingresos de 2020, es decir más de cinco billones de pesos.

Redacción

2020-09-13
Ciudad de México

El Reporte Especial de esta semana habla del proyecto de Paquete Económico para 2021 entregado el ocho de septiembre a la Cámara de Diputados; un Paquete deficitario por contener un Presupuesto de Egresos superior al monto de los ingresos que se proyecta obtener durante el año; para eliminar este desequilibrio solo se aplicaron más recortes al Presupuesto de Egresos de la Federación, tal como ocurrió en los dos primeros años de este sexenio y exactamente igual que en el anterior; en esto no se observa cambio alguno entre el gobierno actual y el pasado, por más que el Presidente de la República asegure que su política económica es radicalmente distinta y que quien no vea el cambio es porque no quiere verlo. Habrá que reconocer, en este caso, que sí ha logrado grandes cambios cuantitativos, porque los recortes al Presupuesto, en algunos renglones prioritarios, tendrán que ser mayores.

En el Paquete se considera un optimista crecimiento económico y una producción petrolera que redundaría en un incremento del ingreso nacional. Los ingresos programados para 2021 son prácticamente los mismos que contenía la Ley de Ingresos de 2020, es decir más de cinco billones de pesos, como si las condiciones fueran las mismas que existían antes de la aguda crisis económica profundizada por la pandemia y como si ésta no hubiera hecho mella alguna en el país.

Los efectos negativos del desequilibrio entre ingresos y egresos, que se pretende evitar con más recortes, caerán sobre las espaldas de la mayoría de la población mexicana; el número de pobres aumentará y los que ya lo eran pasarán a ser extremadamente pobres.

Analistas serios y organismos nacionales y extranjeros, basados en datos estadísticos y en tendencias muy conocidas de la economía nacional, pronostican un mayor descenso del Producto Interno Bruto y de la producción petrolera para el plazo inmediato y no encuentran ninguna base objetiva que indique un mejoramiento de la situación. Esos analistas también prevén que tendrá que crecer la deuda y que el citado desequilibrio no permitirá el desarrollo de la inversión pública, ausente desde hace varios años.

Estas predicciones, diametralmente opuestas a las del gobierno de López Obrador, no influyeron para nada en la confección del Paquete Económico que se analizará, y casi con seguridad será aprobado, en el Congreso de la Unión, de mayoría morenista. No se equivocaban los analistas al prever que el Gobierno Federal intentaría subsanar nuevamente el déficit presupuestario profundizando su política de recortes al gasto público, tendencia de sexenios anteriores reeditada por el gobierno de la “Cuarta Transformación”.