Los inmigrantes, de Howard Fast (II de II)

Uno de los objetivos de Howard Fast, en este libro, es reivindicar la rica cultura popular y de elite de Estados Unidos (EE. UU.) –literatura, artes plásticas, música, arquitectura, etc.

Ángel Trejo

2020-09-13
Ciudad de México

EE. UU. debe su éxito histórico al mestizaje étnico y cultural

Uno de los objetivos de Howard Fast, en este libro, es reivindicar la rica cultura popular y de elite de Estados Unidos (EE. UU.) –literatura, artes plásticas, música, arquitectura, etc.– como producto del mestizaje de casi todos los grupos étnicos del planeta, aunque entre sus personajes no destacan los africanos ni mexicanos, de quienes apenas hay una discreta mención; es cierto que en esa entidad estadounidense había menos negros que en la Costa Este; pero Fast, con ascendencia judeo-rusa, no se preocupó por ubicar al menos un representante afroamericano en una novela que tiene como propósito ofrecer una versión “democrática” de la integración multicultural en ese país, olvidando u omitiendo que los “afros” son los gestores de la mayoría de las expresiones musicales más exitosas nacional e internacionalmente: blues, soul, jazz, ragtime y rocanrol.

Otra propuesta de reivindicación de Fast en Los inmigrantes, hecha a través de la figura de Daniel Lavatte, consiste en destacar las dos virtudes más genuinas o sanas de la vocación empresarial –la búsqueda por satisfacer las necesidades de los usuarios y proveer al mercado del uso futuro de las innovaciones tecnológicas–, contraria a la de los empresarios que solo quieren hacerse ricos para disfrutar residencias lujosas, joyas y obras de arte costosas, viajes, etc.; como es el caso de Jean Seldon, su esposa cuya entidad fue creada como el modelo opuesto. En todo momento, Dan Lavatte, igual que su socio Mark Levy, insiste en afirmar que sus inversiones no tienen como fin último la posesión de bienes, sino emprender negocios nuevos y es así como crea flotas pesqueras, cargueras, cruceros turísticos, almacenes comerciales, inmobiliarias y líneas áreas.

En esta saga, Fast exhibe también los terribles prejuicios raciales que a principios del Siglo XX existían en California contra los chinos, que habían huido en masa de su país a causa de las frecuentes hambrunas; también describe sucesos catastróficos como el terremoto de San Francisco en 1906 y el golpe brutal de la llamada gripe “española” en octubre de 1918, una vez concluida la Primera Guerra Mundial; la amplia difusión que la industria radiofónica había alcanzado a finales de los años 20; el surgimiento de las empresas cinematográficas de Hollywood (Paramount y la Metro Golden Meyer en Los Ángeles); el éxito de las compañías de teatro dramático y revista en Broadway, Nueva York, y la creación de la empresa comercial Levy and Lavatte (L&L), que alude a la exitosa Walmart, hoy considerada la más rica de las trasnacionales gringas.

En voz de May Ling, la bella e inteligente segunda esposa de Dan, Fast aporta una traducción del chop suey, el platillo californiano más conocido en el mundo: “revoltijo de mendigo”, cuya primera versión se cocinó con los sobrantes de varios platillos chinos para satisfacer el hambre de un cliente trasnochado de San Francisco… Ese guiso es muy similar a la ropa vieja, platillo de “topomorocho” mexicano, cubano y latinoamericano de añeja ascendencia española.