A dos años de gobierno, nada qué celebrar en el sector agropecuario de México

En cuanto a los resultados de la producción agropecuaria, el informe no hace ningún análisis específico de los cultivos y las estadísticas son contundentes: en 2019 no hubo cambios significativos en la producción y los pronósticos para la de 2020 tampoco

Jorge López Hernández

2020-09-13
Ciudad de México

El discurso del Segundo Informe de Gobierno fue muy optimista y alentador. El Presidente afirmó que a dos años de su administración ha construido las bases sólidas de un nuevo proyecto de nación. Sin embargo, la realidad y los datos no son alentadores, ni sustentan ese optimismo. Por ejemplo, ¿qué pasa con el sector agropecuario en los tiempos de la “Cuarta Transformación” (4T)? ¿Tiene ésta un modelo para rescatar al campo? ¿Por fin se está haciendo justicia a los campesinos? ¿El país se encamina hacia la autosuficiencia alimentaria? Con los datos que presentó en el informe, hacemos un breve análisis de las acciones más importantes que el actual gobierno está efectuando en el agro.

Producción para el Bienestar (antes Procampo-Proagro Productivo) es uno de sus programas prioritarios para reactivar el campo. En lo que va de 2020, del total de beneficiarios, 83.9 por ciento lo conforman los pequeños productores. El gobierno presenta esto como un gran logro. Sin embargo, en 2016, el 78 por ciento de los beneficiarios perteneció a este estrato. Es decir, a pesar de que el programa se focalizó a productores de pequeña y mediana escala, el avance fue mínimo. Ahora, si comparamos los montos recibidos por hectárea, vemos que no hay grandes cambios: en 2017, los productores más pobres recibieron mil 500 pesos por hectárea y en 2020 la cuota corresponde a mil 600 pesos.

Precios de garantía es otro de los programas importantes de la administración vigente y está focalizado en los pequeños y medianos productores, entre cuyos objetivos destacan resolver sus problemas de comercialización y mejorar sus ingresos. En 2019, sus beneficiarios fueron 62 mil 846 y en el primer semestre de este año fueron 67 mil 351. Para tener una idea del alcance real de este programa, es importante saber que en el país hay alrededor de tres millones[1] de pequeños y medianos productores con problemas de comercialización. Es decir, el programa apenas cubre al dos por ciento de estos productores.

El Programa de Aseguramiento Agrícola es uno de los que más recortes ha sufrido en lo que va de la administración. Su presupuesto, en 2018, fue de mil 543.9 millones de pesos y este año solo se le asignaron 605.8 millones de pesos, es decir, se le recortó el 60 por ciento de los recursos y consecuentemente disminuyó la superficie asegurada. El financiamiento a través del crédito y el aseguramiento han sido de los problemas más desatendidos por los gobiernos anteriores y todo indica que al actual le importa menos.

El programa de Fertilizantes está focalizado a productores de autoconsumo (hasta de tres hectáreas de tierra) del estado de Guerrero. En 2019 apoyó a 278 mil 547 campesinos, pero en lo que va de 2020, solo ha beneficiado a 151 mil 832, a pesar de que, en esa entidad, la cobertura rebasa el 80 por ciento de la población objetivo. Este programa no se aplica en el resto del país; es decir, poco más del 80 por ciento [2] de los productores de autoconsumo se queda sin apoyo de fertilizantes.

El programa Crédito Ganadero a la Palabra, creado en esta administración con el objetivo de mejorar la raza y aumentar el hato de los pequeños y medianos ganaderos, no se ha instrumentado correctamente. En 2019 tuvo un presupuesto de cuatro mil millones de pesos (mdp), pero solo se ejercieron alrededor de mil millones[3]. Este año, su presupuesto es de mil millones, pero el Segundo Informe no menciona el monto ejercido, ni sus avances; pero sí anuncia que es posible que los recursos se reorienten hacia otras prioridades sectoriales debido a la pandemia.

En cuanto a los resultados de la producción agropecuaria, el informe no hace ningún análisis específico de los cultivos y las estadísticas son contundentes: en 2019 no hubo cambios significativos en la producción y los pronósticos para la de 2020 tampoco muestran cambios relevantes.

En los últimos años, particularmente en el primer semestre de este año, las exportaciones de productos agropecuarios han sido buenas, pero ello se debe al buen desempeño de las grandes empresas agrícolas, que son la parte más competitiva del sector y se han especializado en productos para la exportación, y no a las acciones del Gobierno Federal.

El Segundo Informe de Gobierno da cuenta de una política agropecuaria estatal sin rumbo, sin estrategias para incrementar la producción y el nivel de vida de los pequeños y medianos productores. De los trabajadores agrícolas o jornaleros el gobierno no lo considera o quizás no existen para él. A este paso estamos muy lejos de la autosuficiencia alimentaria.

 

[1]  FAO (2012).

[2]  Se estima que hay un millón 192 mil 29 productores de autoconsumo (FAO, 2012).

[3]  Segundo Informe de Gobierno de AMLO.