Obesidad, diabetes e hipertensión, los males de los veracruzanos

Veracruz es también el tercer estado con mayor número de personas de más de 20 años con hipertensión, con el 23.6 por ciento.

Yamiri Rodríguez

2020-08-30
Veracruz, Veracruz.-

Las autoridades sanitarias de Veracruz afirman que la cifra de defunciones por Covid-19, casi tres mil muertos en lo que va de la contingencia sanitaria, se debe a la alta incidencia de enfermedades crónicas y degenerativas que hay en la entidad.

Y, en efecto, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSN), que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) aplicó en 2018, reveló que el 39 por ciento de los veracruzanos con 20 años de edad o más y, peor aun, que los adolescentes entre 12 y 19 años sufren esta misma enfermedad.

Veracruz es también el tercer estado con mayor número de personas de más de 20 años con hipertensión, con el 23.6 por ciento, solo superado por Campeche y Sonora; el 11.9 por ciento de su población padece diabetes y el ocho por ciento tiene los tres males.

Y a pesar de que la entidad ocupa el primer lugar en obesidad y de que la venta de refrescos y comida chatarra está prohibida en el interior de las escuelas desde hace varios años, el consumo de ambos productos se realiza en gran parte de los centros escolares. 

De acuerdo con el Boletín Epidemiológico del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, que la Secretaría de Salud (SS) emite semanalmente, hasta el tercer lunes de agosto había un acumulado anual de 16 mil 712 nuevos casos de diabetes mellitus tipo II (no insulinodependiente); en tanto que en todo el país se habían detectado 187 mil 19 casos en el mismo periodo. En una sola semana, la 31, se registraron 347 nuevos casos, y son las mujeres quienes más padecen este mal.

Lo mismo sucede con la hipertensión, pues en solo siete días se detectaron 427 nuevos casos para un acumulado de 21 mil 395 pacientes en lo que va de 2020, entre quienes la padecen, la mayoría son mujeres. En el país había un total de 255 mil 951 hipertensos y 230 mil 233 nuevos obesos, incluidos 11 mil 859 de Veracruz (214 en una sola semana) y 85 casos de desnutrición severa.

chatarra

El secretario de Salud en Veracruz, Roberto Ramos Alor, informó que de los pacientes positivos por Covid-19, que han requerido hospitalización, el 70 por ciento padece una y hasta tres enfermedades crónicas: hipertensión, diabetes, obesidad, enfermedad renal o cardiaca, asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, VIH y otros factores de riesgo como la edad avanzada y el tabaquismo.

La distribución de las comorbilidades entre las casi tres mil 500 defunciones, es la siguiente, según el funcionario estatal: el 45.8 por ciento, hipertensión; 39.8 por ciento diabetes y el 25.6 por ciento obesidad.

Intento por frenar la comida chatarra

En Veracruz acaba de presentarse, en la Cámara de Diputados local, la iniciativa que prohibirá la venta de bebidas azucaradas y la comida chatarra a menores de edad, luego de que aquélla se decretó en los vecinos estados de Oaxaca y Tabasco. En todo lo que va del año, la atención del gobierno ha estado enfocada al Covid-19, al dengue, a personas de talla baja y a entregar de manera puntual los tratamientos para menores con cáncer.

Fue la diputada Magaly Armenta Oliveros quien presentó una iniciativa para reformar la Ley de Salud en los artículos relativos a la prevención y combate de la obesidad en niños y adolescentes por cuenta de las instituciones que brindan atención a esta población, como son los casos de la SS, la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) y el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de los 211 ayuntamientos.

La propuesta legislativa prevé la creación de un programa integral que buscaría definir una estrategia de alimentación saludable y que propicie cambios en las actividades físicas y deportivas de los niños y adolescentes en los centros escolares públicos y privados del sistema educativo estatal.

Armenta

También plantea la ejecución de acciones específicas para prevenir y tratar los padecimientos originados por la obesidad; instruir a los alumnos sobre los efectos de ésta en la salud, mediante la aplicación de información individualizada en las escuelas o colectiva y a través de los medios de comunicación masiva.

“Para prevenir, atender y combatir la obesidad y el sobrepeso, en cualquier parte del territorio estatal, se prohíbe vender o regalar a niñas, niños y adolescentes bebidas azucaradas y alimentos de alto contenido calórico; lo mismo en instituciones educativas, públicas o privadas de los niveles básico y medio-superior, así como distribuidores automáticos o máquinas distribuidas”, refiere textualmente la iniciativa.

Propone también que cualquier establecimiento que prepare y venda comida al público esté obligado a incluir en sus menús, cartas o escaparates las calorías que contiene cada platillo. El incumplimiento de estas disposiciones daría lugar a sanciones administrativas como el apercibimiento, una multa de 20 unidades de medida y actualización (UMA) vigentes, la clausura parcial del establecimiento o total en caso de reincidencia.

La SS, en coordinación con los DIF municipales, elaborará una estrategia de alimentación saludable pero diversificada para los estudiantes de los medios urbanos y rurales. Actualmente, la iniciativa de la diputada Magaly Armenta se halla en las comisiones unidas de Salud y Asistencia, y de Educación y Cultura.

La diputada Ana Miriam Ferráez Centeno exhortó a los Consejos Estatales de Educación y Salud para que se sumen a la revisión de la Iniciativa de Ley para Erradicar el Sobrepeso y la Obesidad en Niñas, Niños y Adolescentes del Estado de Veracruz, con el argumento de que las enfermedades crónicas están asociadas a la mala alimentación y que, hoy, esos padecimientos son la principal causa de muerte en los contagiados por el Covid-19.

“Ahí, la salud de nuestras niñas, niños y adolescentes debe ser un bien público que se genere y construya todos los días, desde lo individual, lo colectivo y el entorno. Pero esto solo se logrará a partir de la organización interinstitucional, la alineación de políticas públicas con el Gobierno Federal, la participación de la sociedad y la colaboración entre los Poderes y órdenes de Gobierno”, apuntó.

En Veracruz –indicó la morenista– las enfermedades crónicas no transmisibles, como el sobrepeso y la obesidad, se han convertido en un problema endémico y destacó que los municipios de Veracruz, Xalapa, Coatzacoalcos, Córdoba y Poza Rica ocupan los primeros lugares en sobrepeso y obesidad infantil. Más de 38 mil en el Puerto y más de 26 mil en Xalapa.

“El sobrepeso y la obesidad son una amenaza para la salud de nuestras niñas, niños y adolescentes veracruzanos que debemos afrontar con decisión; debemos atacar los factores de riesgo previsibles y prevenibles que intervienen en esta problemática. Por ello, convoco a todas y todos para que sigamos trabajando juntas y juntos, es tiempo, de atacar de manera efectiva el sobrepeso y la obesidad en nuestras niñas, niños y adolescentes”, sostuvo.

Pero éste no es el primer intento para frenar los alimentos chatarra en Veracruz. En mayo de 2006, el Congreso Local reformó el Artículo 13° de la Ley de Educación, mediante la cual las escuelas de Veracruz ya no podían vender comida chatarra. Esa iniciativa fue presentada por el entonces diputado perredista Uriel Flores Aguayo, quien afirmó que la obesidad se había convertido en un delicado problema de salud pública que afectaba especialmente a los escolares, cuyos planteles consumían productos con baja calidad nutricional.

Obesidad

Entonces el objetivo fue obligar a la SEV, en coordinación con la SS, a fomentar en los alumnos hábitos de consumo de comestibles sanos y nutritivos y a prohibir en las tiendas o cooperativas escolares la venta de alimentos con bajo o nulo valor nutricional.

“Las cifras resultan verdaderamente alarmantes si se considera, además, que la obesidad es una de las causas que facilitan el desarrollo de otras dolencias como la diabetes y la hipertensión. Por ello es necesario modificar los hábitos alimenticios de los infantes, asumiendo la tarea de vigilar en cada una de las escuelas que los alimentos que ahí se expendan o consuman posean valor nutricional y sean adecuados para la salud”, planteaba esa propuesta legislativa.

Su aplicación, sin embargo, fue mínima o soslayada, y con el paso de los años se olvidó, dejando que las enfermedades asociadas a la obesidad crecieran de manera alarmante.

Aprender a comer

En abril de 2019, la SEV difundió que el 50 por ciento de la población de educación básica, es decir de seis a 15 años, tiene un problema alimentario que se refleja en el rendimiento escolar, en los problemas visuales y hasta en la postura física. Entonces se difundió un programa a través de Radio Televisión de Veracruz (RTV) para enseñar a los estudiantes de 200 escuelas a comer de manera saludable.

Esta campaña se apoyó en un programa piloto aplicado en las primarias de Xalapa durante el sexenio del exgobernador Fidel Herrera, durante el cual unas nutriólogas midieron y pesaron a los pequeños para, posteriormente, enseñarles a sus mamás mejores hábitos de alimentación.

obesidad

Los resultados estadísticos de ese programa fueron escandalosos, pues hubo niños de 10 años que pesaron 70 kilos y al menos en un salón se detectó que la cintura de la cuarta parte de los alumnos era de 100 centímetros.  La dieta común de estos infantes consistía en: media caja de cereal azucarado con leche, garnachas, sopas instantáneas, refrescos azucarados y alimentos chatarra: papitas, Chetos, palomitas, etcétera.  

Si se aprueba la nueva iniciativa anti-chatarra en el Congreso local, Veracruz se convertiría en la tercera entidad en lograrlo, pero el principal reto de su aplicación estará en los padres de familia, es decir, en los hogares.