Desabasto en quimioterapias. En riesgo la vida de niños con cáncer

En Chiapas hay otros 280 niños en la situación de Héctor y, como en casi toda la República, faltan medicinas para atenderlos.

Ricardo López

2020-08-23
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.-

A Héctor le detectaron leucemia linfoblástica aguda cuando tenía cinco años, enfermedad que logró “vencer” durante un tiempo; pero en junio de 2019 recayó y ahora, cuando tiene 12 años, debe enfrentarla en desventaja porque en su natal Chiapas faltan los medicamentos utilizados para las quimioterapias.

En Chiapas hay otros 280 niños en la situación de Héctor y, como en casi toda la República, faltan medicinas para atenderlos. Cada año, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) atiende entre dos mil 500 y tres mil casos nuevos de menores con cáncer; pero al no contar con los fármacos, pone en riesgo la efectividad del tratamiento y la vida de los pacientes.

El descuido de estos enfermos obliga a sus familiares a realizar frecuentes manifestaciones públicas en Tuxtla Gutiérrez, pese al confinamiento generado por la pandemia del Covid-19.

Héctor es atendido en el Hospital de Especialidades Pediátricas (HEP) de Tuxtla Gutiérrez. “Dicen que es de tercer nivel –explica Brenda Espinoza, su madre– se deslindan del tema del desabasto y prácticamente le tiran la bolita a las autoridades federales”.

Este problema se repite en muchos otros casos. Niños que proceden de comunidades rurales muy alejadas, llegan a la capital de la entidad solo para para encontrarse con que no recibirán su “quimio” porque no hay medicinas. Héctor lleva 30 por ciento de avance en un tratamiento para tres años.

Según el Centro Nacional para la Salud de la Infancia y Adolescencia (CNSIA), se registraron más de tres mil casos de cáncer en 2019. El HEP da tratamiento activo a más de 200 niños, de los cuales 80 se hallan en vigilancia, es decir, supervivientes de los años previos. Chiapas ocupa el tercer lugar nacional con más casos de cáncer infantil.

A decir de su personal médico, el Pediátrico de Tuxtla Gutiérrez atiende entre 120 y 140 nuevos casos de cáncer infantil al año, en los que predomina la leucemia aguda linfoblástica, con el 60 por ciento; le siguen los linfomas con un 15 por ciento; el tercer lugar pertenece a los tumores del sistema nervioso central y el cuarto a los retinoblastomas.

De 2006 a la fecha, el HEP recibe 90 por ciento de la población infantil del estado y niños de municipios circundantes de Oaxaca, el sur de Veracruz, incluso del país vecino de Guatemala.

En la última década, México registró anualmente dos mil 150 muertes, en promedio, por cáncer infantil en niños de entre cinco y 14 años. Este padecimiento representa una de las principales causas de mortalidad, incluso más que los accidentes.

Desde la implementación de la política de “austeridad” del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el Sector Salud sufre desabasto de medicinas. En 2019, el recorte presupuestal de la Secretaría de Salud (SS) fue de más de dos mil 400 millones de pesos (mdp) y se justificó con el pretexto de que, con menos gasto, habría menos actos de corrupción.

Los enfermos como Héctor fueron los más perjudicados por esta política de “ahorro”, debido a que ahora la SS carece de Citarabina, Vincristina, Lasparaginasa y/o Prednisona y Ciclofosfamida, entre otros medicamentos, para combatir la leucemia.

Hospital

Su familia no los puede adquirir en centros privados porque sus precios son muy altos para sus ingresos (de 500 a mil pesos cada uno). En cada quimioterapia, Héctor recibe un coctel de medicinas con un costo de 15 mil pesos semanales; en su caso afortunado, pues otros infantes necesitan hasta tres “quimios” cada siete días.

Lucha contra la demagogia y desabasto

“Fue un golpe muy duro, ni siquiera con el primer diagnóstico nos sentimos tan devastados, ya que es volver a empezar de cero; pero lo hacemos por el amor a nuestro hijo”, cuenta a buzos Brenda Espinoza, la madre de Héctor.

“Se hace uno a la idea de que cumpliendo las 120 quimios todo va estar bien, que mi hijo únicamente necesitaría revisiones médicas y el cáncer solo sería un recuerdo. Nunca te imaginas que no es así; ya que este enemigo puede volver a golpear en el momento menos pensado”, lamenta.

Héctor ingresó al HEP mediante una póliza del Seguro Popular, pues no era derechohabiente en ninguna otra institución. Su familia no cuenta con los recursos necesarios para hacer frente a ese mal.

“Es necesario combatir al cáncer todos los días, porque es una enfermedad degenerativa; por ello no podemos esperar a que haya medicinas, porque el tiempo transcurre y no perdona; son necesarios los medicamentos, ya que sin ellos se le está dando al cáncer la verdadera oportunidad de vencer”, expresa indignada la madre de Héctor.

Cuando Héctor pregunta por qué a veces no recibe tratamiento, su madre le responde endulzando un poco el problema y se limita a decirle que los medicamentos se acabaron en el hospital; le asegura que todo saldrá bien porque encontrarán a personas de buena voluntad que los ayudarán a él y a sus compañeritos.

Esto es verdad porque otros niños con leucemia, al igual que Héctor, son atendidos gracias al altruismo de algunas personas e instituciones privadas, porque el gobierno y el Sistema de Salud mexicanos les han dado la espalda.

“Como mamá, voy a hacer hasta lo imposible para garantizar el bienestar de mi hijo, y en este caso, es solicitando las quimios, tocando todas las puertas que se tengan que tocar para obtenerlas”, aseguró la madre del pequeño.

Ante la carencia de fármacos que se registra desde hace un año en varias entidades, los afectados se organizan en grupos de WhatsApp para crear una comitiva, con representantes de cada estado, para pedir a los gobiernos locales y al Presidente que atiendan sus problemas.

hospital

“Que se hagan cargo de este tema las autoridades correspondientes y no se les niegue a nuestros hijos una atención médica digna y de calidad”, denunciaron, durante una marcha de protesta, cerca de 50 padres de familia junto a sus hijos enfermos en Tuxtla Gutiérrez, donde exigían:

“El cáncer no espera”, “El cáncer no está en cuarentena”, “El Covid-19 mata, el cáncer también”, “Muchas vidas dependen de las quimios”, “Necesitamos quimios ya”, “Señor gobernador Rutilio Escandón, nuestros niños guerreros quieren seguir luchando”, son algunas de sus consignas.

Sus demandas y denuncias no solo se dirigen al gobernador Rutilio Escandón, sino también a los otros dos niveles de gobierno: municipal y Federal, para que les ofrezcan una alternativa que garantice la vida de sus hijos:

“Dicen que los hospitales están trabajando en óptimas condiciones, cuando realmente no es así. No teniendo los medicamentos o insumos se sale de las manos brindar la atención adecuada”, subrayó Brenda Espinoza.

En aquella ocasión, los padres de familia indicaron que si no atienden esta necesidad de salud, una comitiva o un representante de cada entidad de la República viajará a la Ciudad de México (CDMX) para exigir una respuesta al Presidente.

“Esperamos que el gobierno sea un poco más humano, si de por sí es desgastante vivir esta enfermedad, sumarle el hecho de que no tenemos los medicamentos; muchas vidas dependen de las quimios”, sostuvo uno de ellos por micrófono.

Asociaciones “salen al quite”

Cuando empezó el desabasto, los padres y madres pensaron que “sería algo pasajero”, pero pronto observaron que, durante algunas semanas, tendrían que desembolsar sus recursos. Entonces se organizaron para conseguir las “quimios”; pero solo pudieron hacerlo por un corto tiempo, porque los medicamentos circulan de forma especial: “no hay garantía de que hubiese sido transportado de forma correcta, ya que incluso hay medicinas que se deben trasladar en cámaras frías”, les comentaron los médicos del HEP.

Doña Brenda informó que su hijo ha sobrevivido al desabasto gracias a donaciones que recibe de la Asociación Civil Nariz Roja y la Fundación Casa de la Amistad para Niños con Cáncer, cuyos integrantes proveen de medicamentos y el dinero necesario que las familias pobres requieren para viajar a las comunidades más alejadas de la capital chiapaneca.

Recordó, sin embargo, que esta tarea corresponde al Estado y que los laudables esfuerzos de las organizaciones civiles son insuficientes ante la magnitud de los grandes problemas sanitarios del pueblo pobre de México.

La asociación Nariz Roja ha luchado contra este problema desde 2019, debido a que las autoridades federales no resuelven, y la situación se ha agravado este año con el cierre de la principal farmacéutica nacional y la raquítica compra de medicinas del Gobierno Federal en el extranjero.

Una semana después de la marcha realizada por los niños con cáncer junto a sus padres, Nariz Roja envió a Chiapas una dotación de medicinas cuyo costo fue de cerca de 300 mil pesos y que se cubrió con aportaciones de la sociedad civil mexicana.

Sin embargo Alejandro Barbosa, fundador de esta asociación, aclaró que dichos medicamentos “solamente servirán para unas cuantas semanas; es urgente que las autoridades del nivel federal solucionen el tema del desbasto. La Federación, que es la encargada de abastecer a los hospitales, no está cumpliendo con su obligación y está poniendo en riesgo la vida de los niños con cáncer, pese a que insiste en decir lo contrario”.

asociación

En marzo pasado, Nariz Roja y el Hospital Civil de Guadalajara, a través de los doctores Fernando Sánchez Subieta y Sergio Gallegos Castorena –quien ese día se vistió de superhéroe– entregaron insumos oncológicos: “las y los niños son unas campeonas y campeones al asistir a sus citas o bien llevar sus terapias junto a sus padres y todo el esfuerzo que implica enfrentar enfermedades como el cáncer, pero la vida lo vale”, aseguró el doctor Gallegos Castorena.

“Sé que no se cubre toda su necesidad, pero espero abonar con un granito de arena y apoyar a la economía de las familias chiapanecas, pues sé que son medicamentos con alto costo y que éste es un estado de los más pobres en el país. Espero que con estas acciones las autoridades no decaigan dentro del sistema de salud y se garantice el abasto de medicamentos dentro del sector”, sostuvo el médico.

El pasado 20 de julio, el Movimiento Nacional por la Salud hizo un llamado al secretario de Salud en Chiapas, José Manuel Cruz Castellanos, para que, de forma inmediata, solucione el desabasto de medicamentos en el HEP. Su respuesta fue que “no les competía porque es un asunto federal”.

Pero el Gobierno Federal encabezado por AMLO tampoco los escucha. Mientras tanto, el tiempo pasa y los niños con cáncer tienen cada vez menos posibilidades de ganar la carrera contra esta enfermedad y su vida pende de un hilo.