Entrevista: En tiempos de fake news, la verificación es primordial

Ahora se construyen por cualquier persona, que puede comprar un dominio en internet y publicar información falsa. 

Trinidad González

2020-08-07
Ciudad de México

El uso político de las fake news cobra relevancia en momentos en que grupos económicos  y gobiernos en turno las utilizan contra otros, con el fin de que sean vistos negativamente. Para ello, dado su fácil propagación e impacto inmediato, las también conocidas como noticias falsas incrementan en la vida política y social del país.

Son el “enemigo silencioso” los califica Luis Ángel Hurtado Razo, quien en entrevista reitera que para frenar la propagación de las fake news, es necesario verificar la información, pues solo así se romperá la cadena que lleva a difundir este tipo de noticias. Sin embargo, debido a la internet, ahora, prácticamente todos tienen acceso tanto en la producción como el consumo de fake news.

Para analizar el fenómeno de las fake news, Hurtado Razo, académico de la UNAM y director de la consultora Comunicación Política Aplicada recientemente concluyó su libro “Fake News: El enemigo silencioso”, editado por Akal y que, en los próximos días se encontrará en los estantes de las librerías. En este texto, analiza dos momentos cuyo común denominador son las noticias falsas: las elecciones presidenciales del 2018 y la pandemia de Covid-19 en este año.

¿Cuáles son las principales recomendaciones para distinguir entre la información real de la falsa? ¿Qué debemos hacer?

Yo propongo seis pasos. El primero: hay que informarnos mínimamente de que se trata. En un caso concreto, de qué es el Covid-19, cómo se transmite, qué sintomatología puede llegar a generar, cuáles son los síntomas, dónde atenderte y como se propaga. Punto número dos: no hay que creer en toda la información que circula  en las redes digitales y en internet, si vemos que llegado el momento es recurrente, si llega por Was app, Facebook o por Twitter, vamos a tomarnos  unos segundos para evitar propagarlo, este es el tercer punto. Punto número cuatro: vamos a tener reserva de la información que nos esta llegando, vemos que si algún familiar lo compartió, vamos a verificarlo, vamos a revisar a explorar en los buscadores que esa información sea verdadera y punto número cinco: hay que informarnos no solo por la internet, también por la televisión, por la radio y la prensa y por las fuentes oficiales. Y seis: evitar caídas de pánico, porque las face news están para caer en estado de pánico, y si nosotros guardamos la calma, evitamos la propagación. 

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Los ciudadanos que están en las redes sociales se quedan con la información negativa que reciben, son los más afectados ¿qué implica en la vida política del país?

La gente se esta informando por esta vía, por las redes sociales y si vemos ese fenómeno, consume lo que quiere consumir, y las fake news cobran mayor relevancia, porque reafirman la forma de pensar de los usuarios. A diferencia del modelo tradicional, en la que se informaban por las televisoras, la radio y la prensa, que ofertaban lo que ellos querían, ahora en internet  no es así, tu consumes la información que quieres, y al hacerlo, mucha es falsa o verdadera. Por ejemplo, Alejandro Moreno hizo  una encuesta en El Financiero, preguntó sobre el Covid-19 y alrededor del 20 por ciento de los entrevistados decían que no crean en el Covid-19 ¿A que se debe? O que no crean en la existencia, justamente en el periodo que analizamos, principalmente, en la segunda fase, corrieron una gran cantidad de fake news que hablaban de teorías conspiracionistas, ya sea del gobierno, o ya sea de las farmacéuticas,  con ello, esta situación generaba en la ciudadanía  creyera que no existía el Covid-19, era un producto informativo y propagandístico para tenernos en casa.

Para responder a esta pregunta, es básicamente eso, los fake news tiene hoy en día un impacto, que hace que millones  de personas crean en la no existencia del Covid-19 y por eso salgan a la calle sin la sana distancia que ha dicho el gobierno, o sea cual es la sana distancia el uso de cubrebocas, estar a un metro  de las personas, no estar en espacios cerrados, lavarse las manos, si no se hace eso va a propiciar saturación del sistema médico, ahí esta la intencionalidad y hay gente que construye estas fake news, quizá para saturar los servicios médicos.

En este contexto, ha mencionado en otros espacios, que en las fake news hay intereses construidos. ¿Qué encontró en su investigación? ¿A qué intereses obedece y con qué finalidad?

Tiene que ver con los intereses, a diferencia de la clásica desinformación que involucra a los medios tradicionales, prensa, radio, televisión y por supuesto  en algunos casos el cine, esa desinformación tenia como característica  que era realizada  por dos grandes bloques, uno era el gubernamental, era el encargado de construir toda esta desinformación  y a partir de ella un segundo bloque  de los medios de comunicación, importantes para definir la información o desinformación, en ese modelo, era de uso exclusivo de los grandes intereses, ya sea gubernamentales y económicos, eran los únicos que podían enviar desinformación, ¿porque? porque nosotros como gente común no teníamos acceso a pagar tiempo aire de la televisión o pagar la radio, o en un periodo, no cualquier persona podía pagar. Existen dos grandes grupos que podían construir desinformación, ya sea el gobierno o los intereses económicos, empresarios. Con los medios digitales, es distinto, la desinformación digital rompe esa estructura que se había construido ¿por que? Porque la desinformación digital, deja de ser uso exclusivo de estos dos intereses, del interés político y de interés económico, ahora con la internet, la presencia o el boom de la red sociodigital cualquier persona que tenga acceso a internet, que tenga acceso a los medios de comunicación digitales ya sea noticias o las redes sociales pueden construir fake news, pero también fuente de conocimiento.

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Ahora se construyen por cualquier persona, que puede comprar un dominio en internet y publicar información falsa.  Esta información falsa que después se potencializa en las redes digitales, la divulga a través de las redes sociales, con ello puede llegar a mucha personas, ¿qué quiere decir esto? a diferencia de hace unos años, el interés económico  también crea fake news, porque  existe todo un mercado  de personas que viven de hacer fake news. Existe interés político, en aquellas personas, que no necesariamente pueden ser políticos, pueden ser empresarios que no concuerdan o no están de acuerdo con algún político en su momento o con alguna ideología, con alguna forma actual de pensamiento y para poder combatir o evitar la propagación de esta forma de pensar, contrata a grupos que se dedican a hacer fake news, me interesa este político. Entonces las fake news se vuelve un fenómeno que yo he analizado, algo que se conoce como fake new on deman, bajo demanda, y al ser bajo demanda, tu decides focalizar a quien vas a dirigir estas fake news, entonces tenemos  dos escenarios distintos, unos que viven y pueden hacer el efecto a quien ellos consideren  y a quien ellos decidan hacerlo y otros los que crean, es decir bajo demanda, bajo pedido.

Sobre el libro acerca de las fake news, Ángel Hurtado  refiere que es resultado de dos investigaciones que se hicieron en dos momentos distintos, y precisamente de dos fenómenos  que son distintos, ¿cuáles son esas dos investigaciones? Una lleva por titulo, radiografía de la difusión y las fake news, en el proceso electoral 2018, auspiciada por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y otra  por la consultoría de Comunicación Política Aplicada. La  primera investigación fue  realizada durante el proceso electoral  presidencial 2018 en México, se analizaron 85 fake news que fueron difundidas en diferentes redes sociodigitales durante todo el periodo electoral, esas redes fueron WhatsApp, Facebook, Twitter, Youtube e Instagram. La segunda parte que se analiza, que es diferente a la primera, tiene que ver con la coyuntura, con la propagación de la pandemia del Covid-19, en esta se analizan tres meses de propagación, tres meses de información o desinformación digital que circuló  en el espacio público digital, en esta investigación se analizaron alrededor de 180 fake news que circularon en las cinco redes, que son las mas utilizadas por los mexicanos.