El uso clientelar de los recursos públicos

Los funcionarios del gobierno en turno y su partido, Morena, no se recatan a la hora de impulsar a los llamados Servidores del la Nación para que realicen la encomienda de AMLO, convirtiéndolos con esto en “Servidores de Morena”.

Redacción

2020-08-02
Ciudad de México

Erradicar la corrupción y combatir la pobreza, la desigualdad y la injusta distribución de la riqueza para devolverle al pueblo lo que gobiernos anteriores le robaron, fueron las vehementes promesas de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y su partido, el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) durante su prolongada campaña electoral; tales promesas les acarrearon los votos suficientes para ocupar la silla presidencial; sin embargo, su “estrategia para devolverle al pueblo lo robado” se ha limitado a los programas sociales enarbolados por AMLO y difundidos ampliamente por Morena desde su campaña, utilizando al grupo llamado Servidores de la Nación, quienes levantaron un censo para determinar la población que sería beneficiada, y su respectivo padrón.

Pensiones a adultos mayores, becas a estudiantes, apoyo al campo, educación para todos, 100 universidades, empleo, vivienda y mejores salarios son algunos de los renglones del bienestar general que la población mexicana comenzaría a disfrutar a la llegada de Morena al Gobierno Federal. Cuando está por concluir el segundo año del sexenio morenista, surgen voces que señalan deficiencias, fallas, irregularidades, preferencias partidistas y uso clientelar de los programas por parte de Morena para influir en los próximos comicios.

Líderes de organizaciones sociales reclaman el retraso del apoyo prometido. Todavía más, un destacado organismo autónomo como el Consejo Nacional de Evaluación de las Políticas de Desarrollo Social (Coneval), ha señalado la existencia de serias deficiencias, fallas y desviaciones; sus estudios y análisis revelan que los 17 programas sociales de la administración federal actual no cuentan con suficiente infraestructura física y humana, tienen un pésimo diseño operativo social, su enfoque es erróneo, padecen retrasos, subejercicio, desviaciones como el uso electorero del padrón de beneficiarios y en 2020 sufrieron millonarios recortes presupuestales los montos programados en 2019.

Datos recabados en publicaciones de las dependencias oficiales (Secretarías de Bienestar, de la Función Pública, etc.) abonan a la idea del uso clientelar, diseñado para cosechar votos a favor de Morena a través de los Servidores de la Nación. Dirigentes de organizaciones de trabajadores, como el movimiento El Campo es de Todos, manifiestan su inconformidad por el uso clientelar de los recursos públicos. Y los partidos de oposición, por ejemplo, el de la Revolución Democrática, acusan al titular del Ejecutivo de abusar de su poder, haciendo un uso indebido de los recursos públicos con fines electorales.

Los funcionarios del gobierno en turno y su partido, Morena, no se recatan a la hora de impulsar a los llamados Servidores del la Nación para que realicen la encomienda de AMLO, convirtiéndolos con esto en “Servidores de Morena”; y un gran contingente de ellos ya se dispone a regresar a las calles y a los hogares mexicanos, como en 2018, para prometer apoyos a cambio de que voten por la continuidad del gobierno actual.