Busca Morena apoderarse del Instituto Electoral de Puebla

Todos los cambios propuestos por Biestro Medinilla se orientan a debilitar la oposición para que no pueda competir con equidad en los comicios del próximo año.

Karen Santos

2020-08-02
Puebla, Puebla

El Movimiento Regeneración Nacional (Morena) impulsa, a través de sus diputados locales, una reforma con la que pretende hacerse del control del Instituto Electoral del Estado (IEE) y desaparecer coaliciones de oposición y diputaciones de partido para mantener su mayoría legislativa en las elecciones de 2021.

El 15 de julio, la bancada de la coalición Juntos Haremos Historia, conformada por diputados de Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Encuentro Social (PES) aprobaron en el Congreso de Puebla, que sesionó de manera virtual, una reforma al Código de Instituciones y Procesos Electorales local (CIPEP) que permitirá al Poder Legislativo nombrar al titular del órgano interno de control en el IEE.

Esta modificación, promovida por el coordinador legislativo de Morena en el Congreso local, Gabriel Biestro Medinilla, se suma a una iniciativa de la presidenta de la Comisión Inspectora, Olga Lucía Romero Garci-Crespo, que prácticamente propone la eliminación de las coaliciones partidistas, reduce las prerrogativas para los partidos y desaparece la figura del “gran perdedor”.

El coordinador de Morena y Presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política (Jucopo) justificó su iniciativa para eliminar facultades al IEE, con el argumento de que el nuevo Sistema Anticorrupción y el Artículo 57° de la Constitución de Puebla establecen que es potestad del Congreso la designación del titular, encargado de vigilar las actividades administrativas del organismo electoral.

La reforma estipula que, en adelante, la Contraloría Interna se llamará Órgano Interno de Control y que tendrá atribuciones para investigar actos u omisiones que constituyan responsabilidades administrativas; sancionar irregularidades no graves; revisar el ingreso, egreso, manejo, custodia y aplicación de los recursos públicos, y presentar denuncias penales por hechos u omisiones. El titular del Órgano Interno de Control será elegido con el voto de las dos terceras partes del Congreso del Estado.

congreso

Los diputados priistas, panistas, incluso algunos del PT y el Movimiento Ciudadano (MC) denunciaron que esta legislación conforma una estrategia política del gobierno estatal de Puebla, Morena y sus aliados para influir en la organización de los comicios para 2021, convertir éstos en una “elección de Estado” y mantener su mayoría legislativa.

Comparten esta misma opinión analistas políticos, académicos y ciudadanos que han cuestionado ampliamente la aprobación fast track en el Congreso de Puebla a muchas iniciativas enviadas por el gobernador morenista Miguel Barbosa Huerta.

En entrevista con buzos, el abogado José Alfonso Aguilar García, especialista en materia electoral, comenta que esta reforma y otras de contenido electoral que recientemente han promovido los morenistas tienen como objetivo común beneficiar políticamente al gobierno, acotar las normas de equidad electoral y recortar los espacios de maniobra política de los partidos opositores.

Al “meter las manos” en el IEE, Morena y Barbosa violentan su autonomía, “lo que es grave porque éste es el encargado de la operación técnica del mismo y, en consecuencia, nadie tendría porqué designar cargos y funciones dentro de éste. Es una intromisión muy grande”, sostuvo el experto.

Originalmente, el dictamen elaborado y aprobado por el grupo parlamentario de Morena establecía que los legisladores elegirían también al director de la Unidad Técnica de Fiscalización (UTF) –encargada de revisar el uso y destino de recursos económicos de los partidos políticos–, pero los argumentos críticos de los diputados Javier Casique Zárate y Rocío García Olmedo (priistas) y José Juan Espinosa Torres (petista), lograron que el grupo mayoritario diera marcha atrás.

El abogado Aguilar García explicó que la reforma electoral de 2014 estipulaba que el contralor debe ser designado por el Congreso y, aunque la figura del titular de la UTF ya operaba prácticamente en el IEE, porque está vinculada a las tareas de fiscalización del Instituto Nacional Electoral (INE), su cambio literal no había sido válido. De este hecho quiso valerse Morena para intentar apoderarse de la UTF.

Por ello, el especialista insiste en que no puede ocultarse que Barbosa y su partido pretenden “acomodar” todas las piezas posibles para hacer una elección de Estado. “La reforma político-electoral previa al proceso electoral 2020-2021 violenta, en mucho, aspectos como los derechos humanos, el derecho a votar y ser votado, al tratar de controlar en todos los sentidos el ejercicio del sufragio”, precisó.

Puebla

Asegura que el Congreso de Puebla cae en una acción de inconstitucionalidad al derogar todo el apartado de coaliciones, sucesiones y fusiones de partidos políticos, el cual fue establecido por la reforma federal 2014 y la estatal del 2015, además de que, desde entonces, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó que el INE es la instancia con facultad para hablar sobre ese tema.

“Hoy, el Congreso del estado muestra una vez más su inoperancia y falta de capacidad y sobrerregula, pretendiendo borrar un articulado que ya fue declarado inválido y que está regulado a nivel federal”, agregó Aguilar García.

Morena cree que seguirá en el poder

Gran parte del contenido de reforma electoral de Biestro Medinilla obedece a dos actitudes contradictorias: una evidencia el temor de Morena a perder los comicios de 2021, debido a los pésimos resultados del gobierno de Barbosa y a que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) estará ausente de las boletas electorales, y la otra intenta exponer la esperanza que aún conservan los morenistas de que obtendrá los mismos resultados de 2018.

Todos los cambios propuestos por Biestro Medinilla se orientan a debilitar la oposición para que no pueda competir con equidad en los comicios del próximo año y que Morena y sus aliados retengan la mayoría, aunque “desde ahora se ven como ganadores del 21”, en realidad intentan ocultar su temor a la derrota.

Por ello quieren acotar las prerrogativas de los partidos políticos, no obstante que la norma tradicional aplica el famoso “70-30”, con el cual solo el 30 por ciento se distribuye equitativamente entre todos, mientras que el 70 por ciento se reparte de acuerdo a los votos obtenidos.

AMLO

La reforma de Morena pretende eliminar esa fórmula para que el reparto de curules se haga solo considerando los votos obtenidos. Quieren esto porque, en la elección pasada, obtuvieron la mejor votación y ahora piensan que con su “reforma oportunista y tendenciosa podrán repetir la hazaña”, comentó el experto.

Con la eliminación de la figura del “gran perdedor” –es decir, los diputados asignados con el principio de representación proporcional– pretenden obtener más posiciones en el Congreso confiados en que ganarán la elección de 2021, al mantener su mayoría y continuar aprobando todas las normas y leyes que les manda Barbosa.

El especialista no comparte la creencia de los morenistas, al igual que otros académicos, analistas, políticos opositores e instituciones dedicadas a los estudios de opinión, como es el caso de la consultora Integralia, que recientemente aplicó una encuesta sobre los efectos del Covid-19.

En su análisis Implicaciones políticas y sociales de la pandemia de Covid-19 en México, esta empresa advierte que la crisis sanitaria pegará a Morena en las próximas elecciones debido a que hay una clara disminución en la aprobación del presidente AMLO y a una mayor polarización política que, sobre todo, se manifiesta en el distanciamiento entre los organismos empresariales y el Gobierno Federal.

“Si bien es incierto el impacto que la crisis actual pueda tener en las elecciones de 2021, es muy probable que Morena obtenga menos votos y curules como consecuencia del enojo social ocasionado por la crisis económica”, sostiene el análisis, que evaluó también el desempeño de gobernadores y alcaldes, los conflictos internos en Morena y la fragmentación de los partidos opositores.

Protesta

En Puebla, académicos de universidades públicas y privadas argumentan que la pandemia será un factor clave en los resultados de los próximos comicios y que junio de 2021 podría ser un mes “necrófilo” para los opositores de Morena, porque las familias de las víctimas del Covid-19 estarían votando contra este partido y sus gobernantes ineptos.

Es decir, la pandemia está hoy en el centro del debate público y Puebla, que figura entre los primeros estados con más infectados y víctimas fatales por Covid-19, en las elecciones del año próximo cobrará a Barbosa y su partido el mal manejo que han dado a la contingencia sanitaria y a la economía estatal.