¿Qué es una planta transgénica?

El término “transgénico” significa la inserción de un gen extraño en un organismo, acción propia de la tecnología biológica que consiste en transferir un fragmento del ADN de una célula a otra.

Daniel Mendoza

2020-07-26
Ciudad de México

La manipulación genética nació con la agricultura y la ganadería: los primeros humanos que se dedicaron a cultivar vegetales y animales seleccionaron a las semillas y especies con las características más deseables para aumentar su capacidad productiva. Hoy en día, la humanidad y el planeta enfrentan situaciones adversas: cambio climático, crecimiento poblacional acelerado, pérdida de fertilidad en los suelos, distribución desigual de ingresos monetarios y riqueza. A estos problemas se suman los limitantes bióticos y abióticos que siempre han restringido la producción agrícola y el desarrollo de la ciencia. Motivando así la manipulación genética de las especies cultivables con la tecnología del ácido desoxirribonucleico (ADN)-recombinante.

El término “transgénico” significa la inserción de un gen extraño en un organismo, acción propia de la tecnología biológica que consiste en transferir un fragmento del ADN de una célula a otra. Un organismo transgénico o modificado genéticamente (OMG o GMO, del inglés Genetically Modified Organism) es aquel cuyo material genético fue manipulado en un laboratorio para darle las características deseadas.

Para lograr este objetivo, los científicos usan la técnica de la ingeniería genética, siguiendo estos pasos descritos de manera general. Aislamiento del ADN de un ser vivo (virus, bacteria, vegetal y animal-humano) para introducirlos en el genoma de otro organismo. Secuenciación del ADN, técnica que permite conocer el orden en que aparecen los nucleótidos. Reacción en cadena de la polimerasa, (PCR, por sus siglas en inglés Polymerase Chain Reaction) técnica que permite obtener millones de copias de un fragmento de ADN a partir de una sola molécula. Enzimas de restricción, proteínas que se unen al ADN de una manera específica para cortar la secuencia de interés de cuatro a ocho pares de bases de nucleótidos. Vectores de clonación, plásmidos (molécula circular de ADN que se replican independiente del ADN nuclear) que llevan insertados genes de interés, con sitios de corte específico para enzimas de restricción, además de tener un marcador de selección (normalmente genes de resistencia a antibióticos) para poder distinguir las células huésped que transportan el vector de las que no lo contienen. Mediante estas técnicas se obtiene una planta transgénica con uno o más genes que son insertados artificialmente en lugar de adquirirlos mediante la variabilidad genética natural (polinización).

El uso de esta tecnología (ADN recombinante) ha traído a la humanidad grandes beneficios, ya que sus aplicaciones se cuentan por cientos en la medicina, la industria, la criminalística, la investigación microbiana y, por supuesto, en la ganadería y la agricultura. En esta última, las innovaciones son tan numerosas, que hoy casi resulta imposible recordar los métodos convencionales de hibridación natural (polinización), pues ahora se producen plantas que generan sus propios pesticidas, que resisten a los herbicidas, a las sequías, a la salinidad, a las temperaturas (altas y bajas), bacterias capaces de degradar contaminantes medioambientales, entre otros.

Un claro ejemplo de lo anterior son los cultivos resistentes al glifosato, herbicida utilizado para combatir plagas de otras plantas; los cultivos de maíz, algodón o papa que con el gen Bt adquieren resistencia a plagas, eliminando la necesidad de rociarlos con algún plaguicida. Se producen frutas y verduras transgénicas (jitomates, fresas, cerezas) con maduración retardada para que se conserven frescas mientras son transportadas a larga distancia. En algunos casos se insertan genes que sintetizan una mayor cantidad de nutrientes nuevos, como es el caso del “arroz dorado”, que sintetiza moléculas precursoras de vitamina A y que se propone como complemento alimenticio en lugares donde la dieta es pobre de esta vitamina.

Los beneficios de los transgénicos son innumerables; pero también son objeto de gran controversia, porque si bien es cierto que por un lado favorecen el cultivo más rápido, productivo y nutritivo de alimentos; por el otro existe el temor de que su experimentación y difusión puedan dañar al medio ambiente y la salud de la humanidad. Por tal situación, se pondera su uso actualmente, porque así se asegura que las plantas y los animales puedan adoptar, de manera natural, características que les imponen los factores adversos; tampoco puede desdeñarse el hecho de que la biotecnología moderna ofrece al hombre las herramientas adecuadas para incrementar la producción alimentaria indispensable y erradicar el hambre que hoy afecta a cientos de millones de personas en el orbe.