Gobiernos estatal y municipales arremeten contra comerciantes, pese a crisis de empleo

En Toluca, la capital del Edomex, elementos de la GN y seguridad estatales y municipales implementaron estrategias de represión para confiscar mercancía de los vendedores ambulantes.

Luis Fernando González

2020-07-26
Ciudad de México

El gobierno estatal y algunos municipios del Estado de México (Edomex) aprovecharon el confinamiento generado por el Covid-19 para retirar de la vía pública a comerciantes informales, pese a que este sector es el más afectado por la crisis sanitaria y económica.

“Busqué empleo por mucho tiempo; fui taxista, después obrero de la construcción, pero el trabajo se terminaba y me despedían. Ahorré, compré mi puesto de lámina y mis utensilios, coloqué mi pequeño puesto en la calle, pues mi negocio no me da para pagar renta de local, y todo ese esfuerzo me lo arrebataron de la noche a la mañana”, declaró Juan Armando, vendedor de alimentos en la colonia Magdalena de Los Reyes La Paz.

Juan Armando es uno de los comerciantes afectados por las medidas sanitarias de la presidenta municipal de Los Reyes La Paz, que decidió retirar puestos semifijos de la vía pública en la localidad. Los operativos se ejecutaron en las noches por rondines integrados con más de 40 elementos de la Guardia Nacional y las policías estatal y municipal. Arribaban con apoyo de maquinaria pesada, arrancaban los puestos del pavimento y se llevaban todo lo que había en su interior.

El gobierno municipal aseguró que retiraba puestos abandonados que servían de guarida para delincuentes. Sin embargo, durante cinco días continuos, los comerciantes afectados por los bandos de Olga Medina cerraron la carretera México-Texcoco para protestar. A ellos se sumaron algunos comerciantes de negocios fijos a los que el municipio suspendió sus actividades a pesar de que venden productos esenciales.

“Si nosotros cerramos nuestro negocio, no comemos. Nos decían quédate en casa, pero nunca escuché, ni al Peje, ni a la presidenta de aquí, cuando decían que no nos preocupáramos por no trabajar, que ellos nos iban a garantizar la comida, la renta de mi casa, o la salud de mis hijos. Ahora nos quitaron nuestra fuente de ingreso, mi marido regresó a manejar un taxi, pero tampoco nos alcanza para vivir y eso a nadie le importa”, comentó a buzos Rosario, esposa de Juan Armando.

comerciantes

En Toluca, la capital del Edomex, elementos de la Guarda Nacional y seguridad estatales y municipales implementaron estrategias de represión para confiscar mercancía de los vendedores ambulantes en el primer cuadro de la ciudad y cerrar negocios no esenciales. El 23 de abril hubo un enfrentamiento entre comerciantes inconformes y policías, que culminó con seis heridos y seis detenidos.

“Vendemos pan en la esquina ¿A quién afectamos? Es lo que mejor hacemos para vivir, no entiendo por qué nos quitan nuestra mercancía y no nos dejan trabajar. Seguro esperan que nos pongamos a robar o algo así. Cada que veo a los policías me tengo que esconder como si fuera un delincuente y no lo soy”, advirtió Martín Gómez, vendedor ambulante en Toluca. 

Los municipios de Nezahualcóyotl, Naucalpan y Chalco se sumaron también al retiro de los comerciantes ambulantes y semifijos de sus centros de venta más concurridos, así como a la colocación de tianguis, en particular de los negocios no esenciales, medida impuesta en casi todo el país.

Las autoridades municipales aseguraron que la medida fue ordenada por el gobierno estatal del Edomex para prevenir contagios del virus Covid-19. Sin embargo, en Los Reyes La Paz, los comerciantes sospechan que su desalojo fue una venganza política de Olga Medina.

“No nos identificamos con el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y quitaron nuestros puestos; a otros compañeros comerciantes les han permitido seguir haciendo su actividad y lo único diferente entre nosotros es la filiación política, pues ellos tienen los mismos permisos que nosotros”, denunció Juan Armando.

La recomendación de mantener la sana distancia en su tercera fase solo implicaba el cierre temporal de negocios no esenciales y permitía el servicio a domicilio de negocios de venta de comida. En otros municipios de la entidad, gobierno y comerciantes acordaron cerrar temporalmente comercios y no colocar tianguis, pero no habilitaron acciones como desinstalar puestos y reprimir ambulantes.

Por el “arco del triunfo” la crisis de empleo

Los gobiernos municipales aseguran que el comercio informal daña a la administración local porque no paga impuestos, quita ventas a los negocios formales y afecta la vía pública. Sin embargo, esas mismas autoridades no aplican la solución recomendada por los expertos: crear empleos formales, regularizar esos comercios y apoyar la creación de Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes).

joven

Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la economía informal incluye a todo trabajador de negocios que no cuenta con registro legal para operar, sea en labores comerciales, rurales o de construcción, etc., y que no dispone de servicios de salud y seguridad social.

Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Inegi realizada el primer trimestre de este año, el 96.6 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA) está ocupada, pero el 56.1 por ciento de ella conforma el sector informal.

Si se suma el 3.4 por ciento de la PEA desocupada a los sub o autoempleados y los trabajadores informales, el número de los mexicanos que no tienen ingresos fijos, servicios de salud ni seguridad social asciende 37.7 millones, quienes con sus familias están sufriendo hoy la grave crisis sanitaria y la aun peor depresión económica.

Desde hace muchas décadas, el comercio informal ha sido la válvula de escape de los gobiernos de México ante la escasa generación de empleos formales y arrebatar esos empleos de emergencia a ese sector de la economía significa condenarlos a la miseria, la migración, la delincuencia o la muerte por hambre.

A pesar de que la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS) del Gobierno Federal no fue víctima de las políticas de austeridad por la “Cuarta Transformación” (4T), pues le aumentaron en un 0.36 por ciento su presupuesto de 2020, sus estrategias no han logrado detener la pérdida de empleos durante la pandemia.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) informó que se perdió un millón de empleos formales de marzo a mayo. A través de la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleos (ETOE), el Inegi reportó que, en ese mismo lapso, la población ocupada disminuyó en 12.5 millones de trabajadores.

En el Edomex, el IMSS reportó la pérdida de 58 mil 652 empleos formales, pero el Consejo Coordinador Empresarial del Estado de México (CCEEM) estimó que, en total, 140 mil mexiquenses perdieron su empleo, formal o informal. Este dato sitúa a la entidad en el quinto lugar nacional por el número de empleos perdidos, solo por debajo de la CDMX, Quintana Roo, Nuevo León y Jalisco.

El Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), ha dicho que su gobierno creará dos millones de empleos formales y que sus programas sociales contribuirán a cumplir con esa meta. Aun en el supuesto de que esos empleos fueran reales, tal cifra apenas cubriría los dos millones de empleo más que el CCEEM prevé que se perderán en el resto de 2020 y la sexta parte de los 12.5 millones que ya se perdieron según el Inegi.

desempleo

En el Edomex, el presidente del Congreso Laboral de la entidad, Óscar Moreno, declaró que se buscará un acuerdo con el Presidente de la República para solicitar la creación de un programa de “ingreso vital emergente temporal” para los mexiquenses que han perdido su empleo a causa de la contingencia sanitaria.

Organizaciones sociales exigen, de manera urgente, la distribución de apoyos monetarios para las familias de los desempleados, pues consideran que los gobiernos estatal y federal no deben permitir que la crisis de empleo continúe.

“Ya me quitaron el trabajo que desempeñé durante más de 15 años; no me dieron ni un chance de reubicarme, ni de regularizarme. Ahora tengo dos opciones para poder seguir dando de comer a mi familia: inicio mi negocio otra vez de cero o busco un empleo en la nueva normalidad. Pero ¿dónde, si no hay trabajo, tengo 52 años y nadie me contrata?”, denunció Juan Armando.

Los gobiernos de Edomex y los municipales de Los Reyes La Paz consideran que el comercio informal y los vendedores ambulantes son un cáncer para la economía mexicana, pero el verdadero cáncer que afecta a ésta son el desempleo y los malos salarios.

Ante la crisis económica generada por la pandemia, la prioridad de los tres niveles de gobierno debería ser la protección del empleo que existe, crear nuevos con salarios bien remunerados y apoyar a las Mipymes, como lo ha propuesta la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (CCNCST).