La manzana envenenada en el INE es para 2021

"El grupo radical de Morena está abriendo la posibilidad para en 2021 decir que se alteró la voluntad popular y que fue una elección fraudulenta".

Francis Martínez

2020-07-23
Ciudad de México

En otra de las operaciones políticas más lesivas para México, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), sembró una manzana envenenada en el proceso de renovación de los cuatro consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE), para que, si no le son favorables los resultados de las elecciones de 2021, tenga el pretexto perfecto para desconocer la actuación del árbitro electoral, cuyo asedio será una constante por parte de la Cuarta Transformación hasta que logre cooptarla o sepultarla. Así de claro.

Y es que los resultados contundentes que podrían darle nuevamente triunfos a Morena son claros: o el gobierno del presidente López Obrador y sus mayorías enfrentan la crisis sanitaria y económica o pueden irse olvidando de sus arrasadores triunfos, por más encuestas que hoy los presenten como ganador irreversible en varios de los estados y diputaciones que se disputarán en 2021. 

Lo que se presentó como resultado del consenso y una acción libre de cuotas en la elección de los cuatro consejeros por parte del Coordinador de los Diputados de Morena Mario Delgado, no fue más que un acto oficial, de protocolo, para pasar como demócratas y “desterrar” de la opinión pública las dudas sobre si la nueva estocada al INE fue exitosa o falló en el intento. Lo cierto es que el golpe maestro no estuvo ahí, sino en el caballo de Troya en que se convirtió, Jonh Ackerman, desde su incorporación al Comité Técnico para la renovación de los consejeros teniendo clara identificación con Morena, para lo que se valió de argucias para que finalmente se tuviera dentro de la alineación.

En este transcurso es donde hubo un vicio de origen, aunque más adelante inició el proceso de descalificación desde el seno del organismo. Este mecanismo, por cierto, sí probó que es necesario un organismo técnico robusto, realmente conocedor de la materia electoral, pues acota al Poder Legislativo dé nombramientos, pero tras la revisión de un universo que sí cumple con las exigencias técnicas en las candidaturas que se votarían en el pleno. La designación de un hombre claramente identificado como fanático de la Cuarta Transformación, es algo que no condenaron los más de 60 diputados que ocuparon un capítulo privilegiado en la búsqueda del control del INE. El propio Ackerman mostró que ni siquiera tenía clara la responsabilidad, una vez que afirmó que el Comité Técnico es un “órgano auxiliar de la soberanía” lo que él entienda por eso, sin basarse en la normatividad correspondiente.

De acuerdo con el análisis que nos brinda el politólogo, Rodrigo Salazar Elena, profesor-investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) y Coordinador del Laboratorio de Métodos de dicha institución, el proceso de renovación no estuvo alejado de las cuotas partidistas de antaño, no obstante, la  creación de un Comité Técnico fue un gran paso, es parte del aprendizaje institucional, porque es un órgano que cumplió con una serie de procedimientos, que podrían despartidizar la composición del INE en el futuro. El mecanismo permitió que fuera, además, una negociación, para que Morena, no por tener la mayoría, fuera el gran elector.

Sin embargo, después de este paso, el INE no queda fortalecido, sino nuevamente tan vulnerable como lo fue en 2006, cuando el hoy presidente López Obrador comenzó con más brío su narrativa de un fraude electoral, pues la diferencia inicial daba una amplia ventaja a su candidatura, según los resultados preliminares durante la tarde, la cual se fue acortando cada vez más a medida que avanzaban los conteos y el escrutinio de los votos. Al final de la jornada, se dio el triunfo a Felipe Calderón, con un estrecho margen de 0,1 por ciento. Así que estos márgenes podrán ser los flancos de ataques para nuevas estocadas y golpes bajos para 2021, aseguró el académico durante nuestra charla para mi emisión radiofónica vespertina, AC Noticias. Lo expresó en estos términos:

“Si en 2021 resultara que las elecciones o por el voto, el partido en el gobierno, no recibe el voto electoral al que aspira, entonces se deja este precedente para atacar la decisión del órgano electoral… El grupo radical de Morena está abriendo la posibilidad para en 2021 decir que se alteró la voluntad popular y que fue una elección fraudulenta, si los resultados no les favorecieran. Podrían favorecerles, eso no está descartado, pero como está la situación actual de la pandemia y como los efectos económicos de esta pandemia podrían seguirse sintiendo para el momento de la elección, bueno, podría verse perjudicado Morena con un voto de castigo. Me parece que esta es una maniobra preconcebida para impugnar el resultado adverso que podría presentarse”.

Así que con el arribo de Norma Irene De la Cruz Magaña, Carla Astrid Humphrey Jordan, José Martín Fernando Faz Mora y Uuc-kib Espadas Ancona y los 399 votos a favor recibidos, cinco en contra y cinco abstenciones, para ser consejeras y consejeros del INE México, tendrán que sortear esta realidad. También queda claro que son los mexicanos más progresistas, quienes debemos ver el desarrollo de este órgano, clave para la estabilidad política del país.