Juventud, un relato de Joseph Conrad

Pese a la abundancia de tecnicismos marítimos, el relato de Juventud cautivó a los lectores por su agilidad, claridad y emotividad.

Ángel Trejo

2020-07-05
Ciudad de México

En 1902, el escritor Joseph Conrad publicó un libro integrado con tres relatos que tienen en común a un mismo personaje central y el escenario físico, social y moral más recurrente en su amplia bibliografía novelística, formada con más de medio centenar de títulos: el mar y su inherente fenomenología venturosa o accidental. Los textos, en realidad novelas cortas, son: Juventud, El corazón de las tinieblas y En las últimas. Están escritos en primera persona por Charlie Marlow, viejo marino en retiro que navegó sobre gran parte de los mares y que todas las noches se reúne en un barco anclado a orillas del río Támesis, cerca de Londres, a contar historias de la marina mercante británica.

Es probable que en voz de Marlow hable el propio Jósef Teodor Konrad Koreniowski, polaco nacido en 1857 en Berdyczów, población entonces de Ucrania, sometida al Imperio ruso. En 1874 emigró a Italia, Francia, España y en 1878 se estableció en Inglaterra, donde se habilitó como marinero, oficio donde alcanzó el grado de Capitán. En 1894 publicó su novela Primera ola, escrita en inglés, idioma con el que pergeñó toda su obra literaria. Le siguieron La locura de Almayer y Juventud en 1895; El vagabundo en las islas (1896); El negro del Narciso (1897); El corazón de las tinieblas (1899); Lord Jim (1900), Tifón (1902) y Nostromo (1904). Conrad se dedicó plenamente a la literatura a partir de 1896.

En Juventud el viejo Marlow cuenta su primer viaje como segundo oficial del Judea, velero en ruinas cuyo capitán Bearn tenía 60 años y debía llevar carbón a Bangkok.  Antes de dejar Inglaterra hizo agua en tres ocasiones; cambió tres veces de tripulación auxiliar; una más fue arrastrado por un vapor y cuando siete meses después estaba por llegar a Tailandia, naufragó debido a que una chispa de fuego incendió el carbón que transportaba. La tripulación sobrevivió, un navío se negó a rescatarla y otro barco pasó de largo junto a la lancha “capitaneada” por Marlow, porque éste decidió no despertar a sus compañeros para llevarlos por cuenta propia a Java, la isla más próxima.

El viejo capitán Marlow explica a sus escuchas –un empresario, un contable y un abogado– que decidió hacer esto porque era muy joven y se hallaba entregado al “deseo de la aventura, la novedad, el peligro y quizás también al de la muerte” y quería demostrar sus habilidades y conocimientos de navegación aun cuando solo se tratara de conducir una lancha a buen puerto. Obviamente, sus auditores del Támesis no hallaron muy convincente su explicación; pero como sabían que era lenguaraz y exagerado, la pasaron por alto.

Pese a la abundancia de tecnicismos marítimos, el relato de Juventud cautivó a los lectores por su agilidad, claridad y emotividad. En su tiempo, Conrad fue vinculado al romanticismo y considerado precursor del modernismo europeo. Hoy figura entre los más grandes escritores de la lengua inglesa.