“Asalto al cielo”

Es una exhortación a la unidad del movimiento revolucionario en su lucha contra la invasión imperialista, vigente hasta el día de hoy.

Editorial Esténtor

2020-06-18
Ciudad de México

“Oh trabajadores que la miseria oprime,

¿es que hay para nosotros más lamentable suerte?

Porque los poderosos dominan por el crimen,

¿tendremos que sufrir siempre hasta la muerte?”

(“El canto de los proletarios”.)

 

Eran tiempos aciagos en que el imperialismo norteamericano echó a andar el “Plan Cóndor” para bloquear la influencia del comunismo a costa de lo que fuera, con la colaboración de los gobiernos de Argentina, Chile, Paraguay, Brasil y Bolivia, mientras Cuba seguía resistiendo los embates con 16 años de Revolución. Es en este contexto, y como celebración del Primer Congreso Comunista, que publicaron una antología poética de espíritu revolucionario con poemas de casi todos los países que se encontraban en resistencia, invocando el espíritu solidario en tiempos de invasión imperialista.

   La selección estuvo a cargo del poeta Nicolás Guillén, entre otros, y fue compilada e impresa por la Editorial Arte y Literatura del Instituto Cubano del Libro. Cuenta con más de cien poetas de más de cincuenta países. “Debemos añadir que se ha preferido insertar aquellos textos en que al ímpetu creador revolucionario va unida una alta calidad artística”, dicen los prologuistas.

   En sus páginas el lector encontrará la convicción y el valor hechos poema. Integran esta selección todos aquellos poetas que, en todas las épocas y países, han puesto su voluntad y su talento a lado de los oprimidos, aun con riesgo de la vida, como es el caso del guatemalteco Otto René Castillo y el propio Che Guevara, asesinados en 1967. Entre los poetas que integran la selección están: Paul Éluar, Rafael Alberti, Nazim Hikmet y Vladimir Mayakovski. 

   La expresión “asalto al cielo” fue utilizada por Carlos Marx en su carta a Ludwig Kugelmann para hacer referencia al breve periodo que se conoce como La Comuna de París, entre los meses de marzo y mayo de 1871. Meses antes, en septiembre de 1870, Marx advirtió a los obreros franceses que la insurrección sería una locura: "No se deben empuñar las armas". Pero, cuando la insurrección comenzó a agarrar forma y vida por su carácter popular, en marzo de 1871, Marx escribió: “¡Qué flexibilidad, qué iniciativa histórica y qué capacidad de sacrificio tienen estos parisienses! La historia no conoce todavía ejemplo de heroísmo semejante”. Aunque la Comuna fue aplastada brutalmente, las enseñanzas de aquellos comuneros que supieron organizarse siguen siendo un modelo para aquellos luchadores sociales que no agachan la mirada ante la gran desigualdad que impera hasta nuestros días.

   Esta antología está a la orden del día porque es una exhortación a la unidad del movimiento revolucionario en su lucha contra la invasión imperialista, vigente hasta el día de hoy.