Germinal y la importancia de organizarse

Germinal es una novela revolucionaria porque denuncia la situación de la clase obrera y la actitud de los patrones frente a sus demandas.

Alethia Mejía

2020-05-17
Ciudad de México

Émile Zola fue un escritor francés, considerado el padre y el representante mayor del naturalismo. Nació en París, de padre italiano y fue hasta los 22 años cuando adoptó la nacionalidad francesa; vivió la revolución de la segunda mitad del Siglo XIX, un periodo de crisis en que el marxismo demostraba la superioridad de sus tesis frente al socialismo utópico y el anarquismo; presenció la gesta y caída heroicas de la Comuna de París en 1871, el primer gobierno revolucionario socialista de la historia, primer ensayo, aunque breve y limitado, del poder del proletariado.

Si bien es cierto que el realismo y el naturalismo son muy parecidos, ya que se proponen reflejar fielmente la realidad, su diferencia radica en que el realismo es más descriptivo y tiene el modelo social de la burguesía; mientras que el naturalismo se enfoca a describir las clases más desfavorecidas e intenta explicar de forma materialista, mecanicista, incluso con pesimismo determinista, la raíz de sus problemas sociales. Es en este marco literario en el que se tiene que entender Germinal.

Zola describe el mundo sombrío y miserable de los mineros; un mundo donde las hormigas humanas extraen el pan de la industria que era entonces el carbón, exponiendo constantemente sus vidas a un accidente mortal y comprometiendo su salud en las condiciones infrahumanas que hay en las minas. En las venas carcelarias de éstas surge el escritor francés que percibe el correr del odio y el rencor de los mineros, cuyas vidas tienen como única meta el mantenimiento y la reproducción de la fuerza de trabajo necesaria para el enriquecimiento de unos cuantos.  

La novela narra la historia de Etienne Lantier, un joven maquinista con conocimientos políticos que obtiene trabajo en una mina al norte de Francia y conoce a la familia Maheu, con quien se hospeda. Inspirado en los conocimientos extraídos de la teoría de Carlos Marx, Lantier lucha por organizar a sus compañeros para exigir el aumento de salarios. Los mineros de Montsou, hartos del hambre y la enfermedad e dispuestos a cambiar esa “vida”, participan en la huelga encabezada por Lantier. Todos tienen esperanzas de mejorar su vida y hacer algo por sus familias; pero el diálogo con los patrones no conduce a ningún acuerdo. Los días pasan, las cosas en la mina se complican y el pueblo minero está en casa desesperado sin tener qué comer ni qué vestir. La respuesta de los patrones es contratar esquiroles, lo que hace enojar a los mineros que deciden destruirlo todo. Tiene lugar un enfrentamiento con la policía en el que Maheu, el líder moral, es asesinado.

A pesar de las muertes trágicas e injustas, que pueden producir la sensación de fracaso, el título de la novela, Germinal, lo dice todo, porque con la marcha de Lantier llega la primavera y con ella la esperanza de que algún día el sacrificio de Maheu hará germinar un nuevo mundo. Los mineros no han hecho más que sembrarlo.

Germinal es una novela revolucionaria porque denuncia la situación de la clase obrera y la actitud de los patrones frente a sus demandas. Hoy, a más de un siglo, es una obra vigente que sigue sensibilizando a nuevos lectores. Su lectura resulta imprescindible por su valor histórico, social y su actualidad, ya que, al contar una historia de la lucha obrera de finales del Siglo XIX, propone una respuesta política enteramente válida frente a la crisis socioeconómica que hoy viven los pobres del mundo y de México, muchos de cuyos miembros padecen una situación igual de precaria a la de los mineros de Germinal.