Los campesinos de Morelos en defensa del agua

Nunca hubiera imaginado el Caudillo del Sur, que un siglo después de su lucha por la tierra, en la región donde él nació, los campesinos tuvieran que luchar contra la amenaza de arrebatarles el agua que les pertenece y enfrentarse a poderosos intereses.

Redacción

2020-03-29
Ciudad de México

Nunca hubiera imaginado el Caudillo del Sur, que un siglo después de su lucha por la tierra, en la región donde él nació, los campesinos tuvieran que luchar contra la amenaza de arrebatarles el agua que les pertenece y enfrentarse a poderosos intereses empresariales que ya les han costado a algunos de sus defensores persecusión, cárcel y muerte. Y esto sucede bajo el mandato de quien enarboló banderas populares contra el neoliberalismo, la corrupción la desigualdad y la injusticia.

A unos cuantos días del aniversario del asesinato a traición del general Emiliano Zapata, toda una región, que tiene como centro La Huexca, Morelos, expresa su indignación, siente que también fue traicionada por el gobierno actual y está dispuesta a luchar por sus derechos, por no ser despojada del agua, recurso imprescindible, tanto como la tierra para la producción agrícola.

Campesinos de los estados de Morelos, Puebla y Tlaxcala denuncian el incumpimiento de la promesa del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien se comprometió, durante su segunda campaña presidencial (2011) a impedir que se les afectara con la construcción de la termoeléctrica de La Huexca y a no permitir que les quitaran el agua ni se contaminaran sus tierras.

Los afectados, entre ellos descendientes del general Emiliano Zapata Salazar, entrevistados por buzos, lamentan haber confiado en tales promesas y haber votado por el candidato morenista a la Presidencia de la República, que inmediatamente después de asumir el poder se olvidó de sus encendidos discursos contra la termoeléctrica de La Huexca y, después de una consulta amañada, anunció que continuaría su construcción, calificando a los opositores a este proyecto como “conservadores”, por rechazar la oportunidad de que Morelos cuente con energía eléctrica barata, en vez de comprarla al extranjero.

Los afectados niegan que los campesinos vayan a ser los beneficiarios de esta costosísima obra y aseguran que solamente los propietarios de las grandes empresas se verán favorecidos; ésta es la razón por la que la termoeléctrica La Huexca ha concitado el repudio popular no solo en Morelos, sino en otras entidades federativas de la región que resultarían afectadas y cuyos pobladores aseguran estar dispuestos a luchar hasta el fin por el agua, como sus antepasados lo hicieron por la tierra.