Historia de la fotografía: nacimiento y muerte de la fotografía analógica

Hasta mediados de los años 90, la fotografía analógica era la técnica estándar para obtener imágenes de alta calidad; pero poco a poco, las cámaras digitales la desplazaron porque no requieren de película ni de proceso químico.

Claudio Augusto Castañon Suárez

2020-02-10
Ciudad de México

La palabra fotografía viene del griego photós que significa luz y de graphé que significa escritura o dibujo; es decir, una fotografía es un dibujo hecho con luz. Hoy, esta práctica, tal como la conocemos, es un arte en cuya producción participaron varias ramas de la ciencia como la óptica, la química y la informática. Una fotografía es una imagen proyectada a través de lentes, que es capturada mediante procesos químicos en una película o un sensor electrónico o digital.

En su invención confluyeron diversos descubrimientos hechos a lo largo de dos milenios. Entre los Siglos V y IV antes de Cristo (a. C), el chino Mozi y los griegos Aristóteles y Euclides descubrieron las propiedades de la cámara oscura, en la que la luz proyecta una imagen a través de un pequeño orificio. En los años 1193-80 a. C., Alberto Magno descubrió el nitrato de plata, sustancia donde Wilhelm Homberg halló, en 1694, la propiedad de oscurecerse cuando se expone a la luz. 

En 1822, Nicéphore Niépce fue el primero en producir con éxito una imagen mediante el uso de una cámara oscura y sustancias derivadas de la  plata, aunque le tomaba muchos días hacerlo. Más adelante, con la ayuda de Louis Daguerre, el propio Niépce añadió vapor de mercurio para acelerar el proceso químico, aunque la base metálica sobre la cual lo realizaba –el daguerrotipo– era tan sensible al contacto que debía ser protegida con vidrio.

Los daguerrotipos fueron rápidamente sustituidos por placas de vidrio bañadas con una solución de nitrato de plata diseñadas por Gustave Le Gray y que fueron denominadas “colodión húmedo”. Estas placas tenían la ventaja de formar imágenes muy nítidas; pero eran muy voluminosas y los fotógrafos tenían que usar cámaras enormes y laboratorios andantes para procesar las imágenes.

En 1888, George Eastman creó el rollo fotográfico aún conocido, el cual consiste en una película de celulosa sensible a la luz y de fácil manejo para los aficionados a la fotografía. Eastman fundó la marca Kodak, con la que constantemente innovó modelos de cámaras y rollos fotográficos de alta calidad y complejidad. Eastman murió en 1932, pero su imperio fotográfico permanece hasta hoy.

Durante el Siglo XX, la tecnología fotográfica avanzó y dos de sus principales innovaciones, la fotografía a color y la instantánea, alcanzaron su apogeo a finales del siglo pasado y los primeros años del actual. Hasta mediados de los años 90, la fotografía analógica era la técnica estándar para obtener imágenes de alta calidad; pero poco a poco, las cámaras digitales la desplazaron porque no requieren de película ni de proceso químico.

En un principio, estas cámaras fueron poco usadas debido a que sus imágenes tenían baja calidad y eran muy costosas; además de que no había medios eficientes para almacenarlas. Pero con el surgimiento de las memorias flash, que tienen mayor capacidad y menor costo, empezaron a crearse las cámaras fotográficas digitales más pequeñas y baratas, que reemplazaron paulatinamente a las analógicas gracias a sus grandes ventajas: revisar al instante la imagen, reproducirla, borrarla o repetirla si no resulta como se esperaba.

En 2008, la mayoría de las grandes marcas de fotografía analógica, como Kodak, Fuji y Polaroid, se declararon en bancarrota, debido a que cada vez más usuarios sustituyeron la fotografía analógica por la digital. Actualmente, la mayoría de los fotógrafos profesionales usan cámaras digitales y las analógicas han caído en desuso, o solo son utilizadas por estudiantes, fotógrafos aficionados y profesionales nostálgicos de la fotografía del Siglo XX.