Pobreza y delincuencia en Puebla se concentra en el ‘‘Triángulo Rojo’’

El huachicoleo y la venta de combustibles han disminuido en esa región de Puebla, pero no los índices de violencia criminal, que asola a sus pobladores, a los comerciantes y sus eventuales visitantes en tránsito.

Karen Santos

2020-01-12
Puebla, Puebla

Una de las regiones de Puebla con índices más elevados de pobreza, incidencia delictiva y violencia se ubica en el denominado “Triángulo Rojo”, integrado por 17 municipios entre los que se hallan Tepeaca, Palmar de Bravo, Tecamachalco, Quecholac, Acatzingo y Acajete, cuyos nombres se difundieron más debido al huachicol: el robo de combustibles extraído de ductos pertenecientes a Petróleos Mexicanos (Pemex).

El huachicoleo y la venta de combustibles han disminuido en esa región de Puebla, pero no los índices de violencia criminal, que asola a sus pobladores, a los comerciantes y sus eventuales visitantes en tránsito, debido a la inmensa cantidad de gente que vive en situación de pobreza multifactorial y extrema.

En 2010, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) enunció que el 70 por ciento de los habitantes de los municipios con más reportes de extracción y venta de hidrocarburo robado vivían en pobreza; es decir, que al menos padecían una de las seis carencias que afectan más a las personas: alimentación y falta de servicios de educación, salud, vivienda, agua potable-drenaje y seguridad social.

En el Índice de Marginación de 2015 del Consejo Nacional de Población (Conapo), municipios como Quecholac y Palmar de Bravo padecían un alto grado de marginación, pues el 74.4 por ciento y el 85.76 por ciento de sus habitantes, respectivamente, permanecen en la pobreza.

En 2017, de acuerdo con mediciones del Coneval, más del 70 por ciento de los habitantes de la llamada “franja del huachicol” se mantenían en la pobreza; en Quecholac, este dato había aumentado al 86 por ciento y el 12.5 por ciento de su población padecía miseria extrema.

Esa misma evaluación reveló que, en los 17 municipios del “Triángulo Rojo”, el 73.1 por ciento de la población vivía en la informalidad laboral y que el 23.7 carecía de acceso a la alimentación básica. El caso más grave se detectó en Los Reyes de Juárez, donde el 84.7 por ciento de la población vivía en miseria extrema y el 93.8 por ciento no contaba con un empleo formal.

Plan estatal revela que pobreza continúa

El Plan Estatal de Desarrollo (PED) 2019-2024 del gobierno encabezado por el morenista Luis Miguel Barbosa Huerta, “resultado de un diagnóstico sobre la situación que enfrenta la entidad en los ámbitos político, rural, económico y social”, agrupa a los 217 municipios de la entidad en 32 regiones para programar mejor sus acciones de política social y económica.

Gobernador

Diez de estas regiones corresponden a la zona conurbada de Puebla capital, donde se concentra el 43.3 por ciento de la población total del estado en condiciones de pobreza. Esta área se halla seguida, con respecto a los índices de precariedad, por la región del “Triángulo Rojo”, cuyo nivel de pobreza afecta al 80.2 por ciento de su población total.

En Ciudad Serdán, además del robo de combustible, se mantiene el asalto a trenes de carga. A esta circunscripción pertenecen los municipios de Atzitzintla, Aljojuca, San Juan Atenco, Esperanza, Palmar de Bravo y Cañada Morelos. La pobreza afecta al 77.5 por ciento de la población de estas comunidades.

En la misma situación se encuentra la región de Tecamachalco, donde se ubican los municipios de Yehualtepec, Tochtepec, Xochitlán Todos Santos y Tlacotepec de Benito Juárez, donde el 76 por ciento de sus habitantes vive en pobreza.

En 2017, el historiador Froylán Enciso escribió el documento México y la guerra sin nombre para la organización no gubernamental International Crisis Group, donde expone que el 80 por ciento de la población del “Triángulo Rojo” vive en la pobreza y que esta condición, con el crimen organizado, propiciaron el robo de combustibles.

“En los principales municipios del ‘Triángulo Rojo’, el 80 por ciento de la población vive en la pobreza, y el aumento del precio de la gasolina –en hasta más de 20 por ciento este año– ha provocado una ola de protesta social en todo el país”, subraya Enciso.

De igual manera, José Antonio Montero Vieira en su análisis Expansión del robo de combustible en México: de actividad delictiva a fenómeno criminal, publicado por el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE), afirma que “la guinda del pastel es que alrededor del 80 por ciento de la población que vive en los municipios del ‘Triángulo Rojo’ vive en situación de pobreza”.

En su estudio, Montero Vieira afirma que en esa zona “existe un caldo de cultivo muy inestable, donde se unen pobreza, corrupción, crimen organizado y la inacción gubernamental”.

La delincuencia al alza

Entre los municipios de la “franja del huachicol” con mayor incidencia delictiva, destacan Tecamachalco, con 739 delitos por cada 100 mil habitantes; Ciudad Serdán, con 731; y Acatzingo, con 683. Muchos de estos ilícitos están relacionados con el robo a transportistas, porque en la región corre la ahora llamada “carretera de la muerte’, un tramo de la vía federal Puebla-Tehuacán.

Operativo

Según cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), entre enero y septiembre se cometieron mil 788 atracos contra transportistas en Puebla, de los cuales mil 133 ocurrieron en los municipios aledaños a esta carretera.

En una de las conferencias “mañaneras” del Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Luis Sandoval González, reveló que los siete municipios poblanos concentradores de delitos son Puebla, Quecholac, Esperanza, Amozoc, Yehualtepec, Palmar de Bravo y Tepeaca, seis de los cuales conforman el “Triángulo Rojo”.

Esta situación ha provocado que empresas como Bimbo, Pepsi y Grupo Modelo suspendieran la distribución y venta de sus mercancías en estos municipios y advirtieran que no comerciarían más en Tecamachalco. El alto índice de robos produjo el anuncio de la Asociación de Avicultores y Porcicultores (AAP) de que no surtirá huevo, pollo y cerdo a Tlacotepec de Benito Juárez, Palmar de Bravo, Tecamachalco y Cañada Morelos.

Estas decisiones generaron un incremento en los precios de tales mercancías, cuyo impacto en la economía local resulta brutal. La empresa Sigma Alimentos anunció, asimismo, la cancelación de sus rutas de distribución a Tecamachalco, donde las misceláneas y otros pequeños comercios suspendieron la venta de sus productos debido a que también sufren los estragos de la delincuencia, pues su personal de distribución y cobranzas fue víctima de asaltos en múltiples ocasiones. En igual situación se hallan los vendedores que ofrecen sus productos en las orillas de las carreteras y los estudiantes universitarios.

Pero los asaltos a transportistas y comerciantes no son el único problema en la “franja del huachicol”; el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) informó que en el periodo enero-septiembre de 2019, Tecamachalco fue la tercera localidad con más carpetas de investigación por el delito de homicidio doloso con arma de fuego, ya que sumó 35 denuncias, cifra que se incrementó en un 40 por ciento con respecto a 2018, cuando registró 20. Este municipio ocupa el primer lugar en homicidios dolosos en los últimos ocho años.

Los municipios del “Triángulo Rojo” tienen el primer lugar estatal en secuestros, pues de los 35 casos reportados en 2019, ocho ocurrieron en esta región.

“A medias”, la estrategia de Barbosa

Durante su campaña electoral, el ahora gobernador de Puebla, Miguel Barbosa Huerta, prometió que cambiarían las condiciones socioeconómicas imperantes en el llamado “Triángulo Rojo” para restaurar la seguridad y la paz en los 17 municipios. “Que ese nombre del ‘Triángulo Rojo’ logremos erradicarlo del lenguaje de buena fe de Puebla”, advirtió a finales de mayo de 2019, ante los pobladores de Quecholac.

Un mes antes, sin embargo, AMLO había anunciado un Plan de Bienestar para atender a las poblaciones de los municipios donde se practica el robo de combustible, en el que solo se contemplaban siete que se ubican en la Sierra Norte del estado: Huauchinango, Juan Galindo, Jalpan, Tlatlauquitepec, Venustiano Carranza, Ahuazotepec y Xicotepec. Es decir, AMLO dejó a los municipios de la “franja del huachicol” fuera de su plan y no contempló a uno solo.

En octubre pasado, ante la alcaldesa de Tecamachalco, Marisol Cruz García, el mandatario estatal morenista señaló que su gobierno no temía a las bandas delictivas que operan en la región; y anunció que pronto implementaría acciones para detenerlas, con la participación de la Policía Estatal, la Guardia Nacional y el Ejército Nacional, porque “sabemos cómo operan todos los días”.

Tren

En los primeros días de diciembre, Barbosa anunció que comenzarían a circular 200 patrullas más, que conforman el plan para brindar seguridad a los poblanos. Y aunque precisó que varios municipios del “Triángulo Rojo” eran prioritarios para este proyecto –entre ellos Amozoc, Tepeaca y Quecholac–  aseguró que tenía contemplada la entrega de unidades móviles a estos ayuntamientos, con el argumento de que tal práctica había fallado en gobiernos pasados.

“La zona metropolitana de Puebla y la llamada zona del triángulo rojo serán prioritarias. No se entregarán a las policías municipales. Tiene que ser una cosa muy planeada porque si no será lo mismo. Tiene que haber una planeación de su distribución para que funcione”, explicó.

 Mientras tanto, los alcaldes de al menos 10 de los 21 municipios con más problemas de seguridad pública exigieron la presencia de la Guardia Nacional, aduciendo, además, que la delincuencia sobrepasa la capacidad de respuesta frente a los policías preventivos, muchos de ellos están desertando por la falta de seguros de vida, jornadas de trabajo extenuantes y castigos. En los últimos cuatro meses, decenas de estos elementos se integraron a empresas nacionales de seguridad privada en las que reciben el doble de salario.

El municipio donde más uniformados han desertado es Tecamachalco, que ahora solo cuenta con 40 elementos. En los últimos días de diciembre renunciaron otros tres guardias y se prevé que las bajas continúen. En Tlacotepec, Huixcolotla, Tepeaca, Quecholac, Tlanepantla, Yehualtepec y Acatzingo también se registraron bajas de policías municipales.

Barbosa

Durante la firma del convenio para el asesoramiento y capacitación técnica en materia de combate a la pobreza, José Nabor Cruz, titular del Coneval, aseguró que Puebla tiene retos importantes en este rubro, ya que el 58.9 por ciento de la población vive en pobreza, el ocho por ciento padece miseria extrema y el 70 por ciento no tiene acceso a seguridad social.

Frente a esta situación, el gobernador Barbosa indicó que, si bien es cierto que Puebla dispondrá de 95 mil millones de pesos de presupuesto este año, también lo es el hecho de que tal cifra no será suficiente para revertir los graves índices de pobreza en el estado. Es decir, está consciente de que la “atención especial” que AMLO prometió brindar a la entidad en 2020 no será suficiente, pese a los “muchos programas para el bienestar” que habilitó en Puebla y en el resto del país.

Acerca de este asunto, el coordinador del Observatorio de Participación Social y Calidad Democrática de la Universidad Iberoamericana, Roberto Ignacio Alonso Muñoz, comentó: “la pobreza y la frágil situación económica que vive la mayoría en el estado no puede entenderse de manera aislada de la violencia y la inseguridad… el reparto de dinero es una manera de ayudar a paliar las carencias, pero nada como la protección social efectiva”.