Crece la inseguridad en Hidalgo

El gobernador de Hidalgo cree que su estrategia de seguridad funciona y que los medios de comunicación “hacen apología” del delito.

Ricardo Alberto Calleja

2020-01-12
Pachuca, Hidalgo.-

Las desapariciones de las jóvenes Donají Téllez Valdez, Lorena Berenice Tinoco y Sebastián Yáñez en Pachuca –las dos primeras ocurridas el 22 y el 27 de octubre y la tercera el seis de noviembre de 2019– han generado la percepción pública de que la estrategia “Hidalgo Seguro” del gobierno estatal no ha funcionado y que la entidad se integra, paulatinamente, al grupo de los estados más violentos de la República Mexicana.

A casi cuatro meses de la desaparición de Donají, las investigaciones no han obtenido resultados positivos; se estableció que un hombre y una mujer llevaron a Lorena –quien estudiaba derecho– a Tizayuca, donde fue estrangulada; y de Sebastián, estudiante del Instituto de Ciencias de la Salud (Icsa), de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), solo se sabe que el pasado 18 de diciembre cumplió 20 años de edad lejos de su familia y que desapareció en la estación San Antonio del Tuzobús.

En 2018, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), Hidalgo alcanzó una tasa de 11 homicidios por cada 100 mil habitantes, tres veces menor a la media nacional y solo arriba de Yucatán, Aguascalientes, Campeche, Coahuila y Querétaro, los estados con incidencia criminal más baja en el país.

Sin embargo, la violenta situación que prevalece, en algunos municipios hidalguenses, es poco alentadora. En Tizayuca, la tasa de homicidios en 2018 duplicó el promedio estatal; y en Tula de Allende, se triplicó. En ese mismo año, el número de feminicidios en Hidalgo fue el más alto del país −uno de cada seis homicidios fue mujer− y en Tizayuca se perpetró una tercera parte de estos delitos. 

victima

De acuerdo con información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) los homicidios dolosos en Hidalgo, crecieron de manera acelerada en 2019, ya que en septiembre –el noveno mes del año− el número de ese tipo de asesinatos había reportado un incremento del 51 por ciento respecto al mismo periodo de 2018.

Ésta es la razón por la que los hidalguenses se sienten cada vez más inseguros. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de la Seguridad Pública 2019 (ENVIPE), el temor por los problemas de inseguridad pública creció exponencialmente entre los habitantes, que señalaron, como principal fuente de intimidación, la mayor incidencia en el número de muertos por violencia.

En 2017, según la ENVIPE, el 55 por ciento de los hidalguenses se sentían inseguros; pero en 2019, el número de ciudadanos que percibieron mayor inseguridad en el estado se elevó a 65.5 por ciento, tasa similar a la de Sinaloa (64.6 por ciento), Baja California (66.4 por ciento) y Durango (64.7 por ciento).

Por ello, para muchos ciudadanos de la entidad, los mayores retos de la administración estatal del gobernador Omar Fayad Meneses son reducir la violencia criminal, mejorar los servicios de seguridad pública y hacer a un lado el discurso optimista con que frecuentemente intenta disfrazar la realidad social de Hidalgo.

Además de los homicidios dolosos y los feminicidios, los delitos temidos por los hidalguenses son las desapariciones, cuya incidencia va al alza. Acerca de este delito, en fecha reciente, Antonino de Leo, director de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDC) en México, precisó, representa una “tragedia humanitaria” y expresa una “emergencia nacional forense”.

En el marco del Conversatorio Construcción de Paz y Derecho a la Verdad, organizado por la Universidad del Claustro Sor Juana, el funcionario internacional reveló que la UNODC ha registrado 56 mil 363 casos de desapariciones en el mundo; y México “tristemente, se encuentra entre los 10 países con más casos”.

No sabemos en quién confiar

Juan Hernández, vendedor ambulante en el primer cuadro de Pachuca, la capital hidalguense, explica a buzos que en los últimos meses ha dudado de salir a vender sus cocteles de fruta: “la verdad es que nosotros, como ciudadanos, no tenemos a alguien que garantice realmente nuestra seguridad, aunque sea en lo mínimo. Diario salgo con el miedo de que algo me vaya a pasar. ¿Pero qué puedo hacer? Debo salir a vender para que mi familia tenga algo que comer al otro día”.

Policia

Ante el incremento de la violencia e incidencia delictiva en la entidad, ciudadanos de la capital cuestionaron el funcionamiento del Centro de Control, Comando, Comunicaciones, Cómputo y Calidad e Inteligencia (C5i), cuyo presupuesto para este año es superior a mil millones de pesos.

“Ya no sabemos en quien confiar. Es cierto que el C5i funciona, pero no al nivel que queremos. Vemos videos donde de vez en cuando agarran a los asaltantes, pero ¿dónde están los secuestradores, los extorsionadores? ¿Quién detiene a los asesinos de mujeres?”, expone Juan con temor.

Pero en realidad, los números aterran a los ciudadanos cada vez más. De enero a noviembre de 2019, hubo en Hidalgo un incremento del 46.1 por ciento en el número de homicidios dolosos, en comparación con el mismo periodo de 2018.

La entidad, además, se encuentra hoy en el lugar 11 en robos de automóviles a nivel nacional, con tres mil 281 casos; es decir, 12 robos diarios, de acuerdo con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Alfonso Durazo, quien leyó un informe parcial en una de las conferencias “mañaneras” del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

La presidenta de la Asociación Civil Sonrisas Perdidas Hidalgo, María Martha Navarro Salgado, informó recientemente que, en 2019 hubo 240 desapariciones de personas de entre 14 y 25 años de edad; y que la mayoría fueron mujeres. “Pachuca, Tulancingo, Tula de Allende y Tizayuca son los municipios donde más solicitudes de fichas de búsqueda recibimos; todas las desapariciones en la entidad son para alarmarse”.

Las últimas desapariciones denunciadas generaron gran repudio en la sociedad. Tras el asesinato de Lorena Tinoco, alumnos de la Universidad de La Salle Pachuca marcharon en las vías centrales de la capital con el lema Marcha del dolor”. Posteriormente, estudiantes de la UAEH convocaron a otra movilización: “Todxs regresan a casa” para exigir seguridad y la localización de los estudiantes desaparecidos.

Las redes sociales fueron determinantes en la convocatoria para la marcha ciudadana del 14 de noviembre contra la inseguridad, los feminicidios, los homicidios y las declaraciones del gobierno estatal, en torno a que “en Hidalgo no hay inseguridad como en otros estados”, pese a que la estadística de la criminalidad en la entidad dice otra cosa.

El pasado 10 de diciembre, familiares, amigos y compañeros de Sebastián Yáñez se manifestaron en la Plaza Juárez –donde se hallan el Congreso de Hidalgo y el Palacio de Gobierno estatal– para exigir la atención del gobernador sobre los nulos avances en las investigaciones que, presuntamente, se realizan para localizar al joven.

“Lo que el gobernador debe hacer es trabajar, dar cuenta de lo que él promete. Dice diariamente que el estado es muy seguro, pues que lo demuestre; él es el responsable de la situación del estado y me gustaría que trabajara en la búsqueda de mi sobrino”, advirtió una tía de Sebastián, quien no quiso dar su nombre.

“La sociedad está enojada. Ahorita es mi sobrino, después seré yo, mañana algún otro familiar. Vivíamos muy tranquilos pensando que todo era tranquilidad y paz en Hidalgo, y no es así”, denunció.

Marcha

Arturo González esperaba, en la Plaza Juárez, respuesta a su solicitud de permiso oficial como conductor del transporte público, se hallaba enojado y consciente de que podría ser el próximo desaparecido. “Es que no se vale; no se sabe qué están haciendo las autoridades para evitar el sufrimiento de la gente por la desaparición de sus familiares. Ahorita vengo con mi hermana y ella podría ser la próxima víctima, o yo, ¿crees que esto es justo? Todos mostramos poca empatía con estas manifestaciones, pero hasta que nos pasa a nosotros, comprendemos que necesitamos la solidaridad de la gente”.

Para el gobernador Fayad Meneses, estas marchas son ataques a su persona y su gobierno. Durante la entrega del Premio Estatal de la Juventud en la Universidad Tecnológica de Mineral de la Reforma, aseguró que la Federación califica a Hidalgo como una de las entidades más seguras y pidió “no dejarse engañar” por los grupos políticos que están detrás de las movilizaciones contra la inseguridad, que buscan propiciar una imagen negativa sobre los índices delictivos. Ahí están los datos de la inseguridad en Hidalgo de 2019, pero los políticos pelean y los hidalguenses padecen la delincuencia.

“Grupúsculos que alborotan a la gente, que quieren generar psicosis, han movido a estudiantes de otras universidades a marchar por la seguridad; pero creemos que quienes alientan estas marchas tienen que ver más con un tema político, de ataque al gobierno o al gobernador”, denunció el mandatario estatal.

Sin embargo, los estudiantes de la UAEH acusaron a directivos de la institución por impedir la manifestación. En redes sociales denunciaron que el Instituto de Ciencias Económico Administrativas (ICEA) anunció que habría “consecuencias, si los alumnos acudían a la manifestación”; los directivos solicitaron a los profesores que reportaran los nombres de quienes no asistieran a clases, incluso previó que el instituto no suspendería clases el día de la manifestación, pese a que Sebastián es su alumno.

Omar Fayad culpa a medios por informar sobre ola de violencia

El gobernador de Hidalgo cree que su estrategia de seguridad funciona y que los medios de comunicación “hacen apología” del delito, pese a que las estadísticas sobre el incremento de la inseguridad en la entidad –la mayoría de instituciones federales– evidencian lo contrario.

Fayad

Un ejemplo de esta actitud negativa proveniente del mandatario hidalguense se obtuvo cuando se registró el robo de apoyos federales a adultos mayores en el municipio de Zempoala, hecho durante el cual murieron un policía municipal y un delincuente. Fayad Meneses cuestionó los encabezados con que los medios locales destacaron el suceso.

“Amigos de los medios, si ustedes dicen trágico incidente en Zempoala por dos muertos pareciera, perdón, que las cosas están de la chingada. Si las cosas se anuncian de una manera tan negativa, la gente se siente insegura”, precisó entonces el gobernador. El pasado 26 de noviembre, Fayad acusó al periódico local El Independiente de Hidalgo de propiciar “psicosis colectiva”.

El titular de la SSPC y sus estadísticas desaparecieron de las oficinas estatales del gobierno de Hidalgo ¿Habrá una acusación contra el señor Durazo por generar “psicosis colectiva”?