Entrevista: Francisco Martín Moreno: AMLO el “ladrón de esperanzas”. La ficción supera a la realidad

Cuando el Presidente dice: “tengo otros datos”, contradice los datos de su propio gabinete. Él dice: “tengo otros datos”, pero no dice cuáles son los datos

Trinidad González

2019-12-15
Ciudad de México

Foto: Diana Villegas

Desde la campaña presidencial de 2019, Antonio M. Lugo Olea (“AMLO”) negoció con el presidente Ernesto Pasos Narro (“EPN”) y fue así como llegó al poder y se robó las esperanzas de un país entero. Ésta es la historia y los personajes de Ladrón de esperanzas, una novela de Francisco Martín Moreno publicada por la editorial Alfaguara.

En entrevista con buzos, su autor aclara, sin embargo, que en el primer año de gobierno del Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, la realidad ha superado “por mucho” la ficción, como lo evidencian los indicadores de la economía, la violencia, el desempleo, la polarización social y aun la concentración de poder político en el titular del Ejecutivo nacional. 

Francisco Martín Moreno recorre los pasillos de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2019 (FIL), autografía con amabilidad su libro, incluso se toma tiempo para explicar a los lectores cómo lo concibió con base en un trabajo de investigación periodística que después ambientó con escenarios de ficción, los cuales ahora se han visto desbordados por la realidad. 

¿Cuál es el punto en que confluyen los personajes de su libro con la realidad? ¿Distan mucho?

No distan mucho, en realidad no podía poner los nombres reales porque es una novela. Si hubiera sido un ensayo político, pues sí tendría que poner los nombres, pero como es una novela por eso puse Antonio M. Lugo Olea, que todo mundo sabe que sus iniciales son las de AMLO, así como que EPN, Ernesto Pasos Narro, es Enrique Peña Nieto. Entonces sí cuento lo que sucedió el año pasado y un poco lo que acontece en el presente; pero si tuviera que hacer un resumen de lo que acontece en México, en este momento con el gobierno de la “Cuarta Transformación” (4T), se construye, a pasos agigantados, una nueva dictadura que no nos merecemos los mexicanos.

¿Por qué una dictadura? Porque el electorado mexicano, con el coraje que tenía por lo que tuvimos en el gobierno anterior, el de Peña Nieto, que fue de unos bandidos, una pandilla, entonces la gente furiosa, justificadamente furiosa, votó por López Obrador, porque también Peña Nieto se había encargado de descarrilar la candidatura de Anaya. Entonces, claro, con este coraje fundamentado de la sociedad, los mexicanos no solamente entregaron la Presidencia de la República a López Obrador, sino también le entregaron el Congreso, y no solo el Congreso nacional, sino también le entregaron 19 Congresos estatales. Con esto, la sociedad mexicana concentró el poder en una sola persona, en su puño. Volvimos al país de un solo hombre, como si no hubiéramos aprendido nunca de la historia. Y, claro está, ahora el presidente López Obrador, con todo el poder que tiene, está nombrando candidatos al poder de la Judicatura, candidatos a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, los que son sus afines, con lo cual también controla, por la vía de los hechos, al Poder Judicial; además de esto, está desmantelando los organismos autónomos.

libro

Entonces, como un gobernante en quien concurren los tres poderes de la unión bajo su dominio –al Ejecutivo, al Legislativo y al Judicial–; además controlará todos los gremios, vamos hacia una dictadura. Está más claro que el agua. Así se llama esto en cualquier parte del mundo. Pero a esto hay que agregar el terrible daño económico que ha causado a México; el daño que ha hecho a la economía ya marca a México en el mundo; esto viene desde que canceló el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), que significaba la introducción de 80 millones de pasajeros, que iba a dejar una derrama de mil dólares por persona; 80 mil millones de dólares (mmdd) al año, más la carga, otros 40 mmdd, 120  mmdd. Y dijo no va. En su sexenio hubieran sido 700 mmdd, con lo que pudo haber dado la voltereta al país. Además, canceló las rondas petroleras que valen 200 mmdd; bloqueó el Consejo de Promoción Turística de México que implicó la captación de 192 mmdd en el gobierno de Peña Nieto;  además canceló el proyecto de la industria eléctrica través de aerogeneradores movidos con energía limpia. Entonces te das cuenta que lejos de favorecer a los pobres los está lastimando, porque solamente la construcción del aeropuerto implicaba la creación de medio millón de empleos. Canceló las estancias infantiles, los refugios para madres solteras, los comedores comunitarios; quitó presupuesto al campo, la salud y ahora  hay muchos hospitales donde no tienen ni siquiera alcohol, ni merthiolate, ni vendas; hizo mucho daño al cancelar la reforma educativa, cuando vemos con claridad que vivimos en un país de reprobados, fue un error catastrófico; y si estaba mal la reforma de Peña la hubieran ajustado, pero no derogado.

Por todos lados veo un desastre y ésta no es una opinión, porque los datos están ahí: el crecimiento económico no será cero, sino de menos uno, lo cual implica que no se van a crear los empleos que queríamos, sino que habrá despidos masivos, correrán a muchos empleados; la industria de la construcción está detenida; la automotriz en picada; se caerán la recaudación fiscal del año que entra y el estar regalando 300 mil o 400 mil  millones de pesos, es una irresponsabilidad flagrante; porque no es un programa  asistencial, sino que es un  programa clientelar para comprar votos en el 2021. Y esto, insisto, no es una opinión, son datos duros, concretos y sé que hay mucha gente que se irrita con  ello. Cada día que no me gano un enemigo, es un día perdido.

La ficción de su libro parece haber sido superada por la realidad.

Sí, claro, pero por mucho. La realidad, sobre todo, está haciendo tanto daño. AMLO dice que  hay que hacer los cambios, sí;  pero ¿por qué? ¿Porque lo quiere el Presidente? Cuando la gente se dé cuenta de lo que ya hizo, será demasiado tarde; porque está haciendo un cambio radical en todo y yo creo que si se congela más la inversión, se suspenderá más el empleo, aumentará más la delincuencia, porque no está controlada y no hay ninguna estrategia para combatirla. Entonces, sí podemos enfrentarnos a un problema mayúsculo en el muy corto plazo.

¿El presidente López Obrador se ha robado las esperanzas de los mexicanos, como lo dice en su libro?

Hay mucha gente que no ha considerado que le están robando la esperanza. Pero si tú vas a muchos hogares mexicanos, en uno la hija igual ya perdió el empleo, o el hijo no lo puede conseguir, o a la mamá ya no le pueden dar el tratamiento que se necesita; o asaltaron a uno de la familia y le robaron todo, porque así sucede. Creo que poco a poco la gente se da cuenta de lo que está sucediendo; porque no faltan personas que tienen un pariente al que hay que operar de cáncer o darle quimioterapia, pero no son intervenidos ni tienen quimioterapias; u hospitales de neurocirugía de los que se llevaron los aparatos con que operaban los neurólogos, porque estaban arrendados y no se pagó la renta.  La educación de este país se ha degradado de una manera tan obscena que se autorizó el pase automático para los profesores de las normales, con lo cual ya se podrá imaginar qué clase de maestros tenemos. Dime qué maestros tienes y te diré qué país tienes. Entonces, el daño es masivo, doloroso y patético; porque lo que hemos hecho en los últimos 50 años se está desbaratando en doce meses.

Moreno

¿Hay dos méxicos?, ¿el del Presidente y sus “otros datos” y el México real? 

Cuando el Presidente dice: “tengo otros datos”, contradice los datos de su propio gabinete. Él dice: “tengo otros datos”, pero no dice cuáles son los datos, ni de dónde los sacó. Así es muy fácil argumentar; si tú me dices algo, yo puedo decir tengo otros datos, pero no tengo la obligación de decirte de dónde saqué los datos ni de fundamentar mi aseveración… pues estoy convirtiéndome en que, si tengo otros datos te voy  a decir cuáles son los datos y de dónde los saqué para darle fortaleza, y no únicamente decir: no, yo tengo otros datos y ya… Con esta actitud el Presidente renuncia a su obligación de fortalecer sus dichos.

¿Cuál es el papel de los ciudadanos ante la polarización que el Presidente ha creado con sus ataques a quienes lo critican y el respaldo que las redes sociales dan a sus declaraciones?

López Obrador vino a arrancarnos las costras; apenas nos estábamos saneando de las cicatrices, por la división de la terrible desigualdad en México, y él viene a crear pirruris, fifís, chairos y megachairos. En lugar de que todos los mexicanos nos tomáramos de la mano para construir un mejor país, ahora nos dividimos y surgen los rencores y los sentimientos que ya creíamos haber olvidado. Entonces ésta es una realidad: no hay la conciliación que entre todos debería existir.

¿Hacia dónde vamos con la decisión del Presidente de concentrar el poder?

Bueno, pues a construir una dictadura. Está claro que el Presidente, en lugar de haber denunciado e impedido con todo el poder  político lo acontecido en Baja California, donde Jaime Bonilla ganó para ser gobernador durante dos años y ahora dijo: “no, no quiero quedarme dos años, me quiero quedar cinco”, y modifica la Constitución después de dar millones de dólares a la oposición para que votaran en ese sentido; y el Presidente sabe que es una violación constitucional y una violación a la voluntad de los bajacalifornianos, lo ignora y dice que no es su problema. Cuando así están las cosas, cuando el Presidente sabe muy bien que poco a poco controla la Corte y que el hampón de Bonilla logrará quedarse cinco años en Baja California; creo que la gran tentación de López Obrador es quedarse por muchos años en el poder, eternizarse en el poder; porque todo lo que hace es tomar las medidas para construir una nueva dictadura en nuestro país; y ahí están las evidencias.

¿Qué papel deben desempeñar los mexicanos para darse cuenta de esta situación y del camino a seguir?

Primero debemos informarnos sin duda alguna. Pero si a mucha gente le preguntas: ¿viste los noticieros de la televisión?, su respuesta es: no, únicamente veo la sección de deportes; o se informa por la radio, o prefiere oír música… Entonces, le preguntas ¿cómo te informas? Por las redes, contesta. Pero en las redes muchas veces vienen noticias falsas, ¿cómo te vas informar con noticias falsas? No son tan falsas, o lo hago con mis amigos… Entonces sí, así llegaremos a 2021, con informaciones falsas, con falta total de información; esto hará más posible que el Presidente se reelija en 2024 y la desaparición de nuestro principio de “sufragio efectivo no reelección”, que ya no viene en los oficios del gobierno, se vuelve una realidad. Cuando el Presidente dice: “quiten el sufragio efectivo no reelección”, es porque piensa en reelegirse. Ahora lo vemos y, sin embargo, la sociedad apenas empieza a protestar, como lo vimos hace días en las calles de 35 ciudades del país.

Moreno

¿Qué papel deben desarrollar los líderes de opinión, los intelectuales, los académicos, la sociedad civil y las organizaciones?  ¿Es fundamental su función para que la sociedad esté informada?

Claro. Pero no basta con que haya intelectuales y periodistas valientes y audaces; también importa que la gente los lea, porque la mitad del asunto está en que haya este tipo de profesionales de las noticias, intelectuales y académicos que hablen de temas importantes, lo cual es muy bueno; pero si los lee muy poca gente, ¿qué puede hacerse si López Obrador aprieta un botón y se comunica con siete millones de personas?, ¿dónde hay un periódico así en México? ¡Ni siquiera todos los periódicos juntos alcanzan ese número! Por eso tenemos que informarnos y alertar a la gente sobre los peligros que corremos.

Hay material, mucho material para que dé continuidad al libro El ladrón de esperanzas.

Ladrón de esperanzas es una trilogía. El libro que le sigue se llama La felicidad de la inconciencia. ¿Cómo es posible que se destruya el país y suba la popularidad del Presidente? Por eso digo: no creo en las culpas absolutas. ¿En dónde termina la culpa de López Obrador y comienza la culpa o la responsabilidad de la sociedad?

Una gran responsabilidad, pero además trascendental para el futuro del país

Claro. Pero, además, todos debemos tomar partido en este momento y observar el peligro que corremos.