Entrevista al embajador de Argelia: Es fundamental llenar el vacío constitucional, y para eso hay que elegir un presidente

Han transcurrido 41 semanas desde el 22 de febrero, cuando surgió un significativo movimiento político-social en ese país norafricano. Entonces miles de argelinos salieron a las calles en rechazo a una quinta presidencia de Abdelaziz Bouteflika.

Nydia Egremy

2019-12-07
Ciudad de México

Foto: Víctor de la Cruz M.

Han transcurrido 41 semanas desde el 22 de febrero, cuando surgió un significativo movimiento político-social en ese país norafricano. Entonces miles de argelinos salieron a las calles en rechazo a una quinta presidencia de Abdelaziz Bouteflika. Esa movilización, llamada Hirak en árabe, es la más extensa desde la independencia del colonialismo francés, y tuvo su primer éxito cuando el mandatario retiró su candidatura. Los argelinos quieren un sistema nuevo, que esté respaldado por los principios de la Revolución de 1954 y enfocado hacia el XXI. Los argelinos esperan avanzar en ese sentido con las elecciones del 20 de diciembre.

Argelia es un gran actor geopolítico: rico y el más grande de África. Sus 39 millones de habitantes se reparten en dos millones 381 mil 742 kilómetros cuadrados, que además alojan importantes recursos estratégicos. Tiene el sitio 10 en reservas mundiales de gas natural y es el quinto mayor exportador mundial de ese fluido, la mayoría hacia Europa.

También es décimo tercer productor de petróleo, y posee grandes yacimientos de hierro, fosfatos, uranio y zinc, entre otros. El Banco Mundial (BM) lo clasifica como país de ingresos medios-altos y su economía está bajo control del Estado, un legado del modelo de desarrollo socialista que siguió a su independencia. Para muchos, sin embargo, la mayor fuente de riqueza de Argelia son los jóvenes, de los que 46 por ciento tiene menos de 25 años.

Tras una dura lucha (entre 1954-1962), que costó la vida a más de un millón de argelinos, fue el primer país en independizarse de Francia después de 130 años de colonialismo. Con gran habilidad, ha dirigido su relación bilateral y regional con sus siete vecinos (Marruecos, Túnez, Mauritania, Sáhara Occidental, Libia, Malí y Níger), cada uno con problemas que influyen en el contexto argelino.

Con el actual proceso interno de transformación sociopolítico, Argelia es conocida por la buena conducción de sus asuntos internacionales que, basada en su vasta experiencia, se traduce en “decisiones exteriores dinámicas”, apunta el académico Djella Smaine.

De ahí que cuando el Parlamento Europeo amenazó con “discutir” la actual situación del país, el ministro argelino de Comunicación, Hassen Rabehi, advirtió que su país “rechaza todo intento de interferir en sus asuntos internos”.

Para algunos analistas, su futuro oscila entre dos escenarios: uno, que el movimiento se transforme en una revolución democrática; o dos, que se imponga un bouteflikismo sin Bouteflika. La historia confirma que ese valiente pueblo decidirá cómo mejorar su democracia, y en ese proceso siempre lo acompañarán los mexicanos.

Una protesta exitosa

12.II      Estallan protestas por la candidatura del presidente Abdelaziz Bouteflika (82 años) a un quinto mandato.

12.III.   El pueblo argelino gana su primera batalla cuando el presidente cede a las protestas y renuncia a su candidatura para la elección de abril.

2.IV.      Bouteflika renuncia a la presidencia.

15.IX.    El gobierno interino llama a elecciones en diciembre.

13.X      Se aprueba la Ley de Hidrocarburos

2.XI.      Manifestantes conmemoran la independencia en pleno Hirak.

 

SEGUNDA PARTE               

Es fundamental llenar el vacío constitucional, y para eso hay que elegir un presidente,

 y que tenga legitimidad,

afirma el embajador de la República Argelina Democrática Popular,

Sr. Rabah Hadid.

Argelia concede significativa importancia a su relación con México, que confirma al enviar a este experimentado diplomático, cuya misión en México se inició en 2014. Antes fue embajador ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Mozambique, Colombia, Turquía y Surcorea. Además ha sido Director General de Relaciones Multilaterales, Encargado de Misión en la Oficina del Presidente de la República en Asuntos Diplomáticos y Vice-presidente del consejo Económico y Social de la ONU (Ecosoc). Además se desempeñó como negociador a nombre del Grupo de los 77 y China, en la sesión que logró la reestructuración del Fondo Mundial para el Medio Ambiente.

¿En qué contexto se da la actual transformación política de Argelia?

En este noviembre conmemoramos el 65 aniversario de la Revolución; desde nuestra independencia enfrentamos muchos retos, pero los hemos superado. Nos inspiramos en los valores de esa Revolución: rechazo a las injerencias extranjeras, la justicia social y la defensa de nuestra identidad.

Esa identidad tiene tres pilares: árabe, islámico y amazigh (los romanos nos llamaron ‘beréberes’ (bárbaros), pero adoptamos la palabra amazigh que nos identifica, pues significa ‘hombres libres’, así está en nuestra Constitución.

Hoy esa Argelia árabe, islámica y amazigh vive un movimiento popular (Hirak) ¿Cómo se expresa?

El movimiento popular empezó el 22 de febrero cuando teníamos a un presidente enfermo, Abdelaziz Bouteflika, que buscó reelegirse luego de cuatro mandatos de lustros; los tres primeros fueron más o menos exitosos, pero no así el cuarto. Los argelinos se preguntaron si él era quien tomaba las decisiones o si otras personas de círculos extra-constitucionales decidían.

El presidente ya no tenía las capacidades físicas (ya no podía hablar), y cuando el Consejo Constitucional aceptó su candidatura, la gente salió a las calles en rechazo. En esa primera fase del movimiento se plantearon dos escenarios: uno, aplicar el Artículo 102 de la Constitución para dimitirlo (renunciarlo) y otro, su salida voluntaria. Ese fue un primer logro del movimiento popular.

Después continuó ese movimiento con fuertes reivindicaciones: profundizar la democracia, hacer elecciones transparentes y limpias, garantizar derechos humanos y la libertad de expresión.  Otra de las más importantes demandas es combatir la corrupción; por lo que el presidente y el gobierno interino han tomado fuertes medidas al respecto.

Altos mandos civiles, militares y empresarios, los más ricos de Argelia están bajo presión . Esos empresarios aprovecharon sus lazos opacos con los políticos para enriquecerse. Y esa ha sido la primera respuesta a las reivindicaciones del Hirak

Algunos piden no votar en la elección del 12 de diciembre ¿Qué efectos tendría eso?

No se puede abrir la Caja de Pandora. Hay quienes pretenden cambiar todo y sacar a todos los mandos del poder, pues cuando hay autoridades y un pueblo responsable, se debe trabajar de manera ordenada, por etapas.

Y en esta primera etapa debemos tener autoridades que guíen la salida de esta crisis. Es fundamental llenar el vacío constitucional, y para eso hay que elegir un presidente con legitimidad. Se necesita un piloto. Ese presidente legítimo tendrá un papel muy delicado, muy difícil.

También en respuesta al Hirak se cambió la ley electoral. Instituimos una autoridad electoral independiente –tiene 75 por ciento de similitud con el Instituto Nacional Electoral de México– ya vigente, y que supervisará todas las etapas de la elección presidencial. Ahí ya no tienen nada que ver el ministro de Gobernación ni los gobernadores.

Esa ley se puede mejorar después del 12 de diciembre, pues no es perfecta, y se verá cuál será la mejor forma de participación. Pero para regresar a la legitimidad constitucional y guiar el proceso de la reforma, necesitamos un presidente legítimo.

Es normal que algunos se opongan, es su derecho democrático; además, en el movimiento popular hay muchas tendencias. Para nosotros, el límite está en que no pueden impedirnos votar a quienes pretendemos hacerlo.

¿Qué relación existe entre el Hirak y la Ley de Hidrocarburos? Se habla de una guerra del petróleo.

El cuatro de julio debíamos tener un nuevo gobierno o presidente, pero no fue así; y la crisis se prolongó, pero el país no puede pararse. La Ley de Hidrocarburos se cambió para hacer más atractivo el sector a inversionistas en la exploración y explotación del petróleo.

Esta ley dará resultados en cuatro-cinco años, y nos preguntamos: ¿Por qué esperar hasta entonces para hacer mejoras en impuestos a las empresas extranjeras que vienen a trabajar? Esa ley y la Constitución garantizan que los recursos del subsuelo son propiedad del Estado y del pueblo argelino. La ley no es una medida de corto plazo sino de mediano alcance; pero en un ambiente de movimiento popular se puede manipular.

¿Cuál ha sido el impacto global del Hirak?

Su impacto en el mundo es bueno. Puedo decir que son manifestaciones pacíficas y muy responsables, donde los manifestantes recogen la basura. No hubo ningún muerto ni ningún herido por la actitud responsable de las fuerzas públicas, a diferencia de lo que se ve en otros países.

¿La reacción de Estados Unidos (EE.UU.) y la Unión Europea (UE) ante esta situación?

No nos importa la actitud de ningún otro país, porque es un asunto interno. Cada vez que pretenden hacer esa injerencia, por unanimidad ha sido rechazada en el gobierno, el parlamento y el ejército. Debemos discutir nuestros problemas en nuestro país, en Argelia.

Usted es decano de los embajadores de países árabes, africanos y de la Organización de Cooperación Islámica ¿Es momento de propiciar más acercamiento de México con África, el mundo árabe e islámico?

Tradicionalmente hemos tenido excelentes relaciones políticas con México, sobre todo en asuntos multilaterales. Coincidimos en 95 por ciento (México apoya a Palestina, a los saharauís) de otras cuestiones; pero aún tenemos que trabajar más en lo económico.

En 1955 fue muy importante el voto favorable de México para inscribir la causa argelina en la Asamblea General de la ONU; las papeletas fueron 45-46, y se consideró que el sufragio que logró la victoria fue el de México.

Y en respuesta a su pregunta, le comento que esta tarde parto con una delegación de esos embajadores para reunirme con el embajador Julián Ventura, subsecretario de Relaciones Exteriores.