"Voto de castigo" llevaron al poder a gobiernos en AL y México: Mujica

Llama a los gobiernos a que atiendan las necesidades de los pueblos; pide construir bienes públicos para aminorar las profundas desigualdades en la región.

Francis Martínez

2019-12-02
Ciudad de México

Llama a los gobiernos a que atiendan las necesidades de los pueblos; pide construir bienes públicos para aminorar las profundas desigualdades en la región.

Ciudad de México. - Durante su visita a la Universidad Iberoamericana en donde recibió el Doctorado Honoris Causa, el ex presidente de Uruguay, José Alberto Mujica, expresó que los cambios políticos experimentados por los pueblos latinoamericanos  -incluido México- obedecen al hartazgo de la forma de gobernar de los grupos políticos, y no por una auténtica identificación con las nuevas opciones políticas que se presentaron como alternancia.

“Hay una tendencia contemporánea, bastante masiva, de que los pueblos tienden a votar contra los gobiernos sin tener muy claro a favor de qué votan, para mí que votan en contra de lo que hay, porque mexicanos, me voy a permitir decirles, yo no voy a creer que masivamente los mexicanos se transformaron de izquierda de la noche a la mañana, sino que votaron masivamente hartos. Desconfió de lo ocurrido en Brasil; desconfío de lo que está pasando en el mundo”, sostuvo sobre si observa un común denominador en los cambios de opción política, entre ellos México, en donde arribó al poder el presidente, López Obrador, tras cambiar la opción política que encarnaba el PRI.

Ante la álgida situación de cambios políticos en América Latina, en donde se observa el reavivamiento de grupos de derecha incluso neofascistas, para el senador y ex guerrillero, la izquierda latinoamericana tiene que volver a la pelea política en las universidades rescatando lo más valioso que tenemos: los jóvenes. A los universitarios, los llamó:  “No se dejen robar ni los sueños, comprométanse con el dolor y la desgracia de AL”, expuso.

El político uruguayo habló del caso de Chile, en donde explicó que la sociedad vive los resabios de la época de la dictadura de Pinochet, ya que todo se hizo negocio desatendiéndose el bienestar público. Respecto al caso de Bolivia, afirmó que se suma una dolorosa cuestión racial, por el carácter plurinacional.  Reflexionó también sobre Ecuador.

Cuestionado sobre la unión de la iniciativa privada, en el desarrollo económico, el político hizo la siguiente reflexión:

“El crecimiento patrimonial promediado de las corporaciones anda por el 14%. Si seguimos así vamos a terminar trabajando para esas corporaciones. ¿cuál es la respuesta? Creo que los estados deben apuntalar a las burguesías nacionales y participar en proyectos asociados, ni más ni menos que lo que están haciendo los chinos”. 

Explicó que el Estado puede aportar su capital, pero en esta alianza debe buscar rentabilidad, porque se requiere un estado viable financieramente, contar con recursos para atender los problemas sociales del futuro, “en un mundo cada vez más cantidad de viejos y que no va a poder arreglar la seguridad social por la vía fiscal tradicional” afirmó.

Destacó que, si bien el capitalismo transformó todos los parámetros, este sistema económico puede ser responsable de “un holocausto si no somos capaces de encauzarlo”, alertó.  “No le pidamos al capitalismo que haga socialismo. Pero necesitamos un poco de socialismo para poder arreglar los problemas que el mercado no va a arreglar jamás. Hay que hacer inversión junto al capitalismo, dejarlo administrar y que tire del carro, y sacar ganancia, pero ganancia real, no impositiva, no un proceso fiscal, para repartir en otras partes de la sociedad en donde se debe repartir”.

Respecto a los gobiernos progresistas que, aunque impulsan un discurso anti neoliberal, avalan prácticas extractivas que perpetúan las dinámicas de opresión hacia los pueblos, el connotado luchador social sostuvo:

“Quien esté en el gobierno, indistintamente que sea progresistas o conservador, se va a encontrar con problemas reales, como los reclamos inmediatos de mucha gente que pide donde ganarse la vida, trabajar, tener de qué vivir, tener medios económicos. Siempre se va a encontrar con recursos limitados, debe negociar con fuerzas que se mueven en su mundo, para que le hagan inversión, porque tiene ese reclamo permanente”.

Ante el incremento de demandas sociales por parte de la ciudadanía, el nuevo doctor Honoris causa indicó que la capacidad de respuesta a estas necesidades de los pueblos lleva a los gobiernos a actuar en uno u otro sentido, pero deben actuar. “No tienen tiempo que esperar, los pueblos quieren soluciones ya, los gobiernos pueden ser progresistas o conservadores, pero deben dar respuestas ya. Y van a tener que dar respuesta a los que están, no es sencillo”.

Llamó a los gobiernos a reivindicar los bienes públicos, ya que estos cumplen un papel en las sociedades tan desiguales como los de la región:

“Mitigan las diferencias sociales y económicas en una sociedad. Cuando más débil es la construcción de bienes públicos, se hacen más duras las desigualdades”.