La urgencia de rescatar la historia de las matemáticas

Es necesario y urgente crear un modelo diferente y superior al propuesto por la SEP, que incluya la enseñanza del desarrollo histórico de las matemáticas y la formación de verdaderos pedagogos especializados.

Romeo Pérez Ortiz

2019-12-02
Ciudad de México

Con el objetivo de cultivar el gusto por las matemáticas en los estudiantes, el viernes 22 de noviembre se efectuó, en las instalaciones del Instituto Tecnológico de Tecomatlán (ITT), Puebla, la plenaria municipal de matemáticas, una actividad que realiza la Academia Mexicana de Matemáticas para difundir en los estudiantes el conocimiento de la filosofía e historia de esta ciencia exacta; el encuentro se ha realizado en varios estados de la República para comprender su significado y utilidad en la sociedad actual.

A esta sesión asistieron 162 escolares, desde niños que cursan el cuarto año de primaria hasta los que se hallan en el 7o semestre del ITT. El tema central de la conferencia fue el origen de las matemáticas a través de las civilizaciones sumeria, egipcia y china, e  informar cómo estos pueblos antiguos, al observar las estrellas, al comerciar y al medir sus tierras comenzaron practicaron la abstracción hasta formalizarla en la geometría y los números, dos ramas de la matemática que al fusionarse en la geometría cartesiana dieron origen al análisis matemático, y a la teoría de la probabilidad y estadística, herramientas útiles para analizar la economía de un país.

El estudio filosófico e histórico de las matemáticas resulta fundamental hoy más que nunca, porque estos contenidos no se enseñan en los diferentes niveles escolares, ya que los maestros que imparten esta ciencia, sin distinción de nivel, centran su atención en las fórmulas y en la resolución de sistemas de ecuaciones, sin preocuparse por explicar a los estudiantes que éstas fueron planteadas originalmente para resolver problemas concretos; y que, por ejemplo, ramas de la matemática como la topología algebraica, a pesar de ser muy abstractas, tienen su origen en la solución de algún problema material.

El conocimiento histórico de las matemáticas enseña al alumno a comprender que las fórmulas y las leyes surgen a partir de una necesidad práctica del hombre. Dicho conocimiento hace ver al estudiante que las ecuaciones cuadráticas, exponenciales y logarítmicas, por ejemplo, tienen su origen en la observación milenaria del ser humano, del estudio de los movimientos en los fenómenos de la naturaleza y de problemas concretos planteados a la sociedad como, por ejemplo, el cálculo de la trayectoria de un proyectil o la medición de la producción de bienes y mercancías que un pueblo en crecimiento necesita para evitar una crisis alimentaria.

Por eso merece un reconocimiento el trabajo pedagógico de los maestros de matemáticas en las escuelas de Tecomatlán, porque el aprendizaje de sus alumnos contempla el conocimiento histórico y filosófico de esta ciencia. Solamente los estudiantes de las escuelas antorchistas son educados con este modelo de aprendizaje, más completo en comparación con el que ofrece la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Como se ve, el sistema educativo nacional no está interesado en educar al joven mexicano y hacerlo reflexionar sobre los problemas de la sociedad. Durante años, el sistema educativo mexicano se ha dedicado a robotizar a los estudiantes para que obedezcan órdenes. Pero, además, logró que la inmensa mayoría de éstos rechacen las matemáticas por considerarlas una asignatura difícil, llena de fórmulas incomprensibles para los “mortales”, y comprensibles solo para los “genios”. Hoy menos del uno por ciento de los alumnos mexicanos tienen excelencia en matemáticas.

El rechazo al estudio de esta ciencia se debe a que el sistema educativo vigente reduce su estudio a la enseñanza mecánica, aburrida e incompresible, de simples fórmulas que aparentemente no tienen aplicación práctica en la realidad cotidiana. A esto hay que sumar el hecho de que el sistema educativo no ha creado un modelo serio de formación docente y especialistas en esta ciencia exacta. Por eso, ante este panorama es necesario y urgente crear un modelo diferente y superior al propuesto por la SEP, que incluya la enseñanza del desarrollo histórico de las matemáticas y la formación de verdaderos pedagogos especializados en esta área, capaces de hacer razonar, discernir y reflexionar al estudiantado mexicano.