Fuerza genocida de Israel contra Gaza

En términos militares, la Franja de Gaza ha sido centro geoestratégico durante un conflicto de importancia mundial, ya que involucra a los líderes de Occidente, de la región y de todas las corrientes ideológicas.

Nydia Egremy

2019-11-24
Ciudad de México

La nueva escalada agresiva del gobierno israelí contra el pueblo de Gaza abre una etapa incierta en el futuro de este conflicto. La sistemática acometida sobre los palestinos en esa ciudad es la expresión más implacable de la ocupación sionista.

Bombardeos a casas habitadas por familias, férreo cerco militar en todos sus accesos para impedir el ingreso de alimentos y productos básicos, así como la cotidiana persecución a jóvenes y adultos, constituyen la diaria violación del derecho a la vida. Ante la omisión de las instancias y los foros internacionales para detener este terrorismo de Estado, nació la resistencia palestina para rechazar la perspectiva de muerte lenta a la que están condenados por el sionismo genocida.

El Tzáhal, uno de los ejércitos más desarrollados del planeta, opera asociado con el Mosad (espionaje israelí), que le señala los “objetivos clave” a exterminar. Ambos siguen las órdenes del primer ministro Benjamín Netanyahu para atacar en los territorios palestinos ocupados. Entretanto, el fiscal Avichai Mendelblit acusó a este político, quien lleva 10 años en el cargo, por un presunto soborno, fraude y violación a su cargo de fideicomisario, entre otros delitos.

El sionismo israelí –que practican por igual los partidos del Parlamento (Knesset)– busca perpetuar la limpieza étnica con el pretexto de eliminar a los “terroristas”. Esta práctica sigue impune gracias al veto de Estados Unidos (EE. UU.) y sus aliados, pese a que enfrenta el mayor récord de resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en contra.

Para socavar toda resistencia, el ocupante elimina de forma sistemática y quirúgica a sus adversarios. Sin pudor, sus apologistas describen cómo se ejecutan estos operativos: “Este sistema requiere inteligencia de altísimo nivel, no solo saber quién despliega tal o cual actividad en el marco de una organización, sino ‘inteligencia en tiempo real’ para saber cuándo tal o cual blanco está en qué lugar y en qué situación para que no corran riesgo los no involucrados”, escribió  en mayo pasado Ana Jerosolimski en Semanario Hebreo.

emboscada

Así han actuado los sucesivos gobiernos israelíes para pasar de la expulsión masiva de palestinos al arresto, el secuestro y los bombardeos a civiles en ciudades.  Ésa es la dimensión más brutal de la ocupación ilegal de Palestina. De ahí la resistencia a los devastadores ataques del Tzáhal, que usa el eufemismo de Fuerzas de Defensa Israelí (FDI).

Un grupo de la resistencia palestina está integrado por las Brigadas de Al Quds (BAQ), durante 15 años, el Tzáhal ha asesinado, de forma “selectiva”, a varios miembros de este grupo; en 2004 destruyó su infraestructura y en 2006 activó una bomba que asesinó al líder Abu al-Walid y disparó a Hussam Jaradat, su supuesto brazo militar.

El pasado 12 de noviembre fueron eliminados, de forma “quirúrgica”, el líder de las BAQ, Bahaa Abu al Ata, su esposa y otros acompañantes. A las 4:00 horas, un misil de precisión destruyó totalmente la residencia del personaje y, como resultado, escaló la tensión entre los ocupantes sionistas y la resistencia palestina.

Según Israel, Al-Ata era la “mente maestra” de los ataques contra colonias judías en territorio palestino. Aunque analistas del Jerusalem Post han informado que la mayoría de los habitantes de Gaza no estaban familiarizados con ese nombre.

Su asesinato desató, por más de 12 horas, un cruce intenso de cientos de misiles israelíes –con gran poder de fuego– y petardos desde Gaza, que impactaron en zonas despobladas o interceptó el sistema de defensa antiaéreo israelí Cúpula de Hierro. La aviación israelí, a su vez, atacó fábricas y otras instalaciones civiles bajo sospecha de ser “complejos de entrenamiento y arsenales”.

Por ello, el vocero de las Brigadas, Abu Hamza, retó al “censor militar sionista” para que mostrara sus imágenes y exponer la dimensión del daño causado por el letal poder de fuego israelí sobre las casas palestinas.

VIOLENTA ESCALADA

3-6.V  La Fuerza Aérea israelí bombardea una manifestación palestina y asesina a dos personas y hiere a 60 más. En otro bombardeo en 120 zonas de Gaza mueren cuatro personas y se reportan 30 heridos. En un ataque aéreo sobre 210 objetivos Tzáhal asesina a Hamed Ahmed Khudri,  de Hamas.  En otro bombardeo Israel asesina a tres palestinos en Beit Lahiya.

8.XI  Tras dos semanas de calma, tropas israelíes invaden Gaza. Combatientes palestinos disparan para amedrentarlos y estallan las hostilidades.

10.XI  Un misil de artillería israelí se impacta en un campo de futbol de Gaza: mueren dos jóvenes, uno de 16 años y otro de 17. Un tanque dispara contra una tienda de campaña donde palestinos celebraban un funeral: mueren dos civiles y quedan dos docenas de heridos.

11.XI  En una reunión del gabinete israelí, el ministro de Transportes, Yisrel Katz, insta al gobierno a “cortar la cabeza de la serpiente y liquidar al liderazgo de Hamas en Gaza”. También exige que se corte el agua, el ingreso de alimentos, la electricidad y los envíos de combustible a ese enclave de 1.7 millones de habitantes.

12.XI  Los palestinos declaran que están de acuerdo en llegar a una tregua si Israel pone fin a sus ataques.

14.XI  Fiel a su tradición, Israel rompe la tregua y asesina a Ahmed Yabari, dirigente del ala militar de Hamas. Mueren al menos nueve palestinos.

Ante estos hechos, Hamas –que gobierna Gaza desde 2006 sin reconocimiento de Israel y sus aliados– se declaró neutral. Por ello, el analista y activista social Muhammad Shehada, afirmó: “Por ahora, Hamas es el único adulto responsable en el conflicto entre Israel y Gaza”.

Sin embargo, si Netanyahu persiste en sus ataques aéreos o extiende sus asesinatos selectivos, ese partido se verá forzado a entrar en la contienda, advierte el también analista de la universidad sueca de Lund. Y es probable que ése sea el objetivo de la provocación de Tel Aviv.

Geopolítica y asedio

En términos militares, la Franja de Gaza ha sido centro geoestratégico durante un conflicto de importancia mundial, ya que involucra a los líderes de Occidente, de la región y de todas las corrientes ideológicas. El conflicto árabe-israelí es el peor ejemplo de intolerancia frente a las culturas ancestrales y del uso de la tecnología de destrucción con apoyo de las potencias militares y económicas, afirma el geógrafo J. Luis Cadena M.

Encarnizarse contra la casi totalmente derruida ciudad cisjordana es la prioridad de Netanyahu y las potencias que lo respaldan, entre ellas EE. UU. y algunos de sus aliados. Estos gobiernos cierran los ojos a la abierta corrupción del gobierno israelí que lucra con la expoliación de la tierra palestina y los crímenes de guerra.

Tel Aviv cercó a esa ciudad tras el triunfo de Hamás en 2006, alegando que representa un riesgo para su seguridad. Este bloqueo incluye el cierre de caminos y una prohibición contra los países vecinos y solidarios que regularmente proporcionan ayuda humanitaria (alimenticia, sanitaria y de sobrevivencia) para la población gazaditana.

militares

Israel no ha dudado en bombardear flotillas de organizaciones no gubernamentales (ONG) que brindan ayuda a los palestinos. En mayo de 2010, causó la muerte de una decena de personas mediante bombardeos, y en agosto de 2018 detuvo dos barcos. Y no ha comparecido ante ningún tribunal judicial internacional.

El territorio de Gaza tiene 380 kilómetros cuadrados y gran densidad demográfica (426 habitantes  por km2). Para el ocupante, eso significa que cada vez habrá más combatientes palestinos que defiendan su causa pues, como advirtió  Yaser Arafat, “nosotros ganaremos gracias a los úteros de nuestras mujeres”, refiere el analista venezolano Alfredo Portillo.

De ahí la urgencia del ocupante sionista por consumar su limpieza étnica en Gaza, donde mujeres y ancianos buscan cómo alimentarse debido al feroz bloqueo hebreo. Los jóvenes menores de 16 años,  que superan el 50 por ciento de la población palestina, son el sector más golpeado por el etnocidio. El cerco militar y los más de 30 ataques aéreos y de artillería les impiden el derecho humano al libre tránsito, reportó el pasado cuatro de noviembre Harry Fawcett, del medio Al Jazeera.

Sin embargo, el ocupante israelí recurre a la desinformación. Los reporteros Yaniv Kubovich y Jack Khoury sostuvieron en septiembre que Hamas pierde el control sobre la juventud de Gaza, pues están “frustrados y decepcionados” con la forma de gobierno de ese partido.

Al citar “fuentes de seguridad israelíes” afirmaron que en las Marchas del Retorno protagonizaron disturbios que “expresan su frustración por la conducta de Hamas”. Y añadieron que los activistas del Foro Juvenil Revolucionario de Gaza concluyeron que “deben dejar de luchar”.

APARTHEID, SUEÑO DE ISRAEL

Para el TJUE las colonias judías en los territorios ocupados “violan el derecho internacional al materializar una política de traslado de población” que la ONU ha condenado reiteradamente. Cada vez más dentro del Estado hebreo se alzan voces de protesta contra la exclusión y el destierro de los árabes-palestinos.  En sus análisis, así como en el ensayo titulado Robo de Tierra, la corresponsal israelí Amira Hass, afirma: “Ahora Israel desarrolla más y más formas de confiscar la tierra del otro lado del muro que construyó en Cisjordania, a pesar de que prometió que los palestinos podrían cruzarlo para cultivar su tierra.

“Sin embargo, en los últimos cuatro años el invasor creó nuevas normas y procedimientos que impiden circular a los palestinos, mientras que los  israelíes y los colonos transitan en tierra palestina”, añade Hass, quien ha trabajado 30 años en los territorios ocupados y vive en Ramallah, pues el Estado de  Israel le impide volver a Gaza desde 2010.

Pero en realidad en esas manifestaciones, cientos de muchachos exigieron el derecho de miles de palestinos de retornar a su legítima tierra, y todos sufrieron los ataques del Tzáhal efectuados exclusivamente para impedir esos reclamos.

Reportajes mentirosos como los de Kubovich y Khoury revelan el alcance de la campaña de distorsión en los medios corporativos, los cuales mezclan interpretaciones subjetivas y trastocan los hechos. Basta ver que esos jóvenes son palestinos, herederos del espíritu de reivindicación de los derechos ancestrales de su pueblo y organizados para resistir la cruel ocupación israelí.

Calificarlos como rijosos es una táctica usual del ocupante que mantiene a más de 413 palestinos presos bajo el arbitrario modelo de “detención administrativa”. Esta práctica se produce para silenciar a los activistas políticos, pues no hay evidencia de que Israel los presente ante un tribunal, explicó el doctor de la Universidad de Exetr, Ramzy Baroud, al periódico Mint Press.

En septiembre, varios presos anunciaron una huelga de hambre contra su detención ilegal y las terribles condiciones de confinamiento. La jordana Heba Ahmed al-Labadi fue detenida por agentes de inteligencia cuando se dirigía a una boda en la ciudad palestina de Naplusa, Cisjordania. La torturaron y, para justificar esta práctica prohibida, la Corte Suprema de Israel aclaró que “la tortura interrogativa es legal en ciertas circunstancias”.

Tel Aviv también ha prohibido las reuniones de más de 100 personas cerca de Gaza y de 300 personas en el resto del país. A ello se suma el cierre de escuelas y universidades, medida con la que el sionismo está privando al individuo de su derecho a la educación.

Pese a todo, Hamas mantiene distancia y eso hace pensar que ni Israel ni la resistencia palestina “quieren emprender por ahora una guerra de mayor escala”, afirmó a Al Jazeera el analista de inteligencia israelí Yomah Jeremy Bob.

Donde les duele

Para cerrar el paso al ocupante, la resistencia árabe-palestina ideó la estrategia de atacar al adversario en su bolsillo. Y ya denunció a gigantes turísticos que promueven visitas “a zonas beduinas” y “olivares ancestrales” en colonias israelíes en tierra palestina, revela el informe Destino: Ocupación, de Amnistía Internacional.

violencia

Otro éxito fue la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para que productos que procedan de los ilegales asentamientos israelíes indiquen ese origen en su etiquetado. Es decir, que los colonos judíos exploradores de tierras palestinas en Cisjordania, Jerusalén Este, la Franja de Gaza y los Altos del Golán deberán reconocerlo. Esa medida evitará que los consumidores (principalmente europeos) se engañen creyendo que con su compra ayudan a los palestinos y beneficiarán el boicot contra la ocupación.

El fallo también omite el amparo de 2016 favorable a la Organización Judía Europea y a la empresa Psagot, que explota viñedos en tierras palestinas de donde previamente fue desalojada su población originaria. La ONG Oxfam aplaudió el fallo y subrayó que las colonias israelíes “violan derechos y libertades de los palestinos y agravan la pobreza en los territorios ocupados”.

RECORDANDO A ARAFAT

El 11 de noviembre se conmemoró un aniversario más de la muerte (en 2004) del líder palestino e ingeniero hidráulico, Yaser Arafat (Abu Ammar), quien denunció ante el mundo la ocupación sionista de Palestina. Custodian su mausoleo dos guardias erguidos que se hallan próximos a los recintos donde se conservan sus pertenencias en la Mukata, sede de gobierno de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) en Ramala.

Arafat vivió sus últimos años en condiciones muy precarias, ya que su residencia estaba  acosada por los bombardeos israelíes. “En el período más duro la comida empezó a escasear”, relata su sobrino, Naser al Qidwa. En la segunda Intifada

 (2000) fue confinado por el sionismo mediante ataques con misiles a los que los jóvenes palestinos respondían con piedras.

Arafat pasó el asedio israelí en cuartos oscuros, con poco oxígeno y cubiertos con metal para escapar de las esquirlas de los misiles. Ahí recibía visitas de dirigentes de todo el mundo, entre ellos el entonces secretario de Estado de EE. UU., Colin Powell. El carismático palestino, provisto de su típica kuffiah blanquinegra, solo salió de ese cerco cuando se hallaba muy enfermo, y fue trasladado a un hospital en París donde falleció a los 75 años. La justicia francesa archivó la investigación que atribuyó su muerte a un envenenamiento, pues en 2002, cuando sus restos fueron exhumados, arrojaron altos niveles de polonio.