Estancada y con ajustes ocurrentes la educación en México

“Se trata de una premura política que no permite ver cambios sustanciales y mucho menos valorar resultados; la transición del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador fue desestructurada"

Carolina Ruvalcaba

2019-11-24
Chimalhuacán, Estado de México

Foto: Carolina Ruvalcaba

La Secretaría de Educación Pública (SEP) emitió los resultados de Plan Nacional de Evaluación de los Aprendizajes en Educación Básica (Planea) para tercero de secundaria, donde participaron un millón 56 mil 701 estudiantes, de los cuales solo el nueve por ciento obtuvo una calificación sobresaliente en matemáticas y 55 por ciento no presentó los conocimientos suficientes en esta materia.

Lo más fácil sería calificar a alumnos y docentes como “burros”; pero en un país polarizado como México, lo más prudente y necesario consiste en identificar éstas y otras deficiencias académicas que mantienen estancada la educación. La evaluación se aplicó el 11 y 12 de junio del 2019 para conocer en qué medida los estudiantes con educación secundaria terminada dominan dos campos de su formación esencial: lenguaje y comunicación y matemáticas.

Participaron 34 mil 209 escuelas públicas y privadas de estados con baja calificación (Tlaxcala con 6.9 por ciento; Oaxaca, 23.1; Michoacán, 39.3; y Chiapas, 42 por ciento). El resto de las escuelas evaluadas en las otras entidades reportaron un porcentaje de 95.8 por ciento.

En el Estado de México (Edomex) participaron tres mil 836 escuelas con 156 mil 497 alumnos en el área de lenguaje y comunicación, y 156 mil 413 en matemáticas. Para este reportaje, buzos visitó la secundaria Laura Méndez de Cuenca en el municipio de Valle de Chalco, una de las 69 escuelas de esta localidad que participaron en la evaluación.

De los 80 alumnos que presentaron la prueba Planea, 11 obtuvieron una calificación sobresaliente en el área de lenguaje y comunicación; pero en matemáticas, la cifra se redujo a siete estudiantes; 50 por ciento de los evaluados se ubicaron en el nivel I y II, que representan un logro insuficiente e indispensable de los aprendizajes clave del currículum.

Escuela laura

Al sonar la chicharra de salida de la escuela Laura Méndez, entre los alumnos se encontraba Raúl Pérez, quien se asombró al conocer los resultados de la evaluación nacional y se preocupó por los estudiantes correspondientes al tercer grado. Apenas tiene 12 años, cursa el segundo grado de secundaria y terminó el primer año con nueve de calificación en matemáticas. A su parecer los profesores muestran conocimientos suficientes de las materias; sin embargo, se requieren materiales didácticos para hacer más atractivas las clases.

“En mi grupo somos 53 alumnos; la mayoría vamos bien, pero hay como 20 que no les gusta poner atención, entonces los maestros se la pasan regañándolos, dándoles reportes y citatorios. Eso como que nos distrae a los demás. Casi no tenemos actividades de lectura y comprensión; las matemáticas sí nos las enseñan con problemas de la vida diaria; pero me gustaría que nos hablaran de la historia de esta materia, que hubiera más exposiciones”, comentó convencido de que existen deficiencias en su escuela; pero que no todo está perdido.

“Necesitamos prepararnos un poco más, que los compañeros no sean tan desastrosos y que los papás apoyen más a sus hijos, porque en mi salón hay algunos que no cuentan con la ayuda económica de sus padres y realmente no sé cómo le hacen, si trabajan o no sé. A mí me gustaría participar en ese examen nacional el próximo año”. Éste es el sueño a corto plazo del joven alumno, quien también desea continuar sus estudios para convertirse en licenciado en derecho.

En la plaza Zaragoza del municipio de Chimalhuacán, a 13 kilómetros de distancia de la escuela Laura Méndez, Diego Martínez trabaja en el negocio de su familia, tiene 25 años y falta de recursos económicos, abandonó hace una década sus estudios y su sueño de convertirse en un gran abogado. Al igual que sus hermanas, logró concluir la secundaria, encontró trabajo como ayudante de mecánico, después se casó y ahora vende aguas frescas todos los días para sacar adelante a su familia.

“Al principio sentí mucho coraje porque quería hacer algo con mi vida. Pero después hice una familia y me siento feliz. Ahora mi sueño es que ellas tengan lo que yo no tuve, que puedan estudiar una carrera y pues si yo hubiera estudiado no las tendría ahorita. Trabajo por ellas, vivo por ellas, son lo más importante que tengo”, comenta mientras lo interrumpe una delicada voz; es su hija de tres años que le pide agua; la pequeña debería estar cursando el primer grado en el jardín de niños, pero la inscribirán hasta el próximo ciclo escolar.

Diego

Hechos nada alentadores

Cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) 2017 revelan que el rezago educativo en México equivale a 33.3 por ciento de la población, situación que se agrava debido a que más de dos millones de jóvenes abandonan la escuela por falta de recursos económicos, y 14.4 por ciento se ve en la necesidad de conseguir empleo.

Al respecto, el doctor físico matemático, Romeo Pérez Ortiz, refirió que la falta de inversión en el sector educativo mantiene al país estancado y con un panorama desalentador. México destina a esta materia alrededor del tres por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB) para financiar la educación de más de 30 millones de estudiantes, cifra que contrasta con 13.1 por ciento del PIB que destina Cuba, y 11 por ciento promedio que se aplica en algunas naciones de Europa.

En el informe anual Apuesta por el crecimiento de 2018 Pérez Ortiz señaló que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) recomendó a México “adoptar y adaptar” más tecnología y conocimientos extranjeros porque su baja productividad económica se debe al “bajo nivel educativo y la falta de inversión extranjera”. Ésta, enfatizó el matemático, debe ser estimulada para fortalecer la política de innovación tecnológica en el país.

El doctor recordó que la OCDE también sugiere que los grupos de estudio se integren con solo 15 alumnos y que las aulas no estén abarrotadas, porque eso dificulta el proceso de enseñanza-aprendizaje. “Deben impulsar –además– materias como español, comprensión de lectura; porque los jóvenes no saben leer, se les dificulta resolver problemas matemáticos. En otros países, los estudiantes de licenciatura siguen estudiando su propia lengua, lo que les permite tener un dominio de la misma; pero en nuestro país, desde la preparatoria se le resta importancia a esta asignatura; lo mismo sucede con las matemáticas, el cálculo es materia optativa; cuando en realidad estos conocimientos te permiten ordenar ideas, analizar problemas y discernir”.

Pérez Ortiz agregó que en Rusia, país muy desarrollado, cada instituto cuenta con un dormitorio estudiantil, mientras que en México el número de universidades es insuficiente y los estudiantes se ven obligados a rentar cuartos por más de tres mil pesos si se encuentran en la zona escolar. “Esto genera una desigualdad en el ámbito educativo y favorece la deserción. Actualmente, alrededor de 100 jóvenes se dan de baja de las escuelas de nivel superior”, asegura.

Incertidumbre educativa

La directora general de Educación en el municipio de Chimalhuacán, María Paz Mendoza Sánchez, afirmó en entrevista con este medio que el ciclo escolar 2019-2020 inició en medio de un ambiente de incertidumbre y ajustes ocurrentes debido a que los directores comenzaron clases con base en tres programas de trabajo derivados de las reformas educativas 2013, 2017 y 2019.

“Se trata de una premura política que no permite ver cambios sustanciales y mucho menos valorar resultados; la transición del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador fue desestructurada, mal organizada, con un plan de austeridad sin propuestas reales. En síntesis, se está sometiendo el proceso pedagógico al administrativo”, explicó.

directora

Precisó que recientemente, la Cámara de Diputados aprobó una nueva Ley General de Educación con la que desapareció el Instituto Nacional de Infraestructura Física Educativa (Inifed), cuyos recursos, en lugar de ser utilizados para dignificar los planteles educativos, ahora serán destinados a los comités de maestros y padres de familia. “Sucederá lo mismo que la becas que representan una carga administrativa más para los profesores; además de que no se han especificado los lineamientos para que una escuela sea beneficiaria”, expuso la maestra.

Por su parte, la directora de la secundaria Benito Juárez en el Edomex, Laura Millán Lara, señaló que la asignación de las becas representa un problema administrativo, ya que los profesores ahora deben sacrificar parte del tiempo dedicado a la enseñanza con los alumnos para recabar solicitudes de becas. A esta situación sumó los conflictos a los que se enfrentaron para cubrir los horarios de los docentes a raíz de la eliminación de los clubes que sustituyeron los talleres.

Esta medida “afectó a los maestros porque hubo una desarticulación de la carga horaria”, y explicó: “tan solo en mi plantel se recogieron 90 peticiones de beca y si resulta que nos entregan dos como el año pasado; pues ese tiempo resultará en vano; además de que este proceso no garantiza que se le esté dando el apoyo a los jóvenes que realmente lo necesiten. Hay un desconocimiento muy amplio de la realidad”.

Con respecto a la infraestructura, aseguró que, en 2015, la escuela carecía de lo mínimo necesario para funcionar; pero que, gracias a las gestiones realizadas por el gobierno municipal ante los gobiernos estatal y Federal, ahora cuenta con bancas, aulas, explanada y sanitarios dignos. “Pero ahora no sabemos cómo procederán las gestiones; los mecanismos de asignación no son los correctos”.

Otra directora entrevistada fue Imelda Arrieta, de la secundaria Juan José de los Reyes “El Pípila”, que participó en la evaluación Planea, quien aseguró que trabajan con la parte física de sus alumnos, y hacen adecuaciones curriculares para romper las barreras y prepararlos para la vida. Esta tarea, sin embargo, ahora se ha complicado “con una reforma sin claridad. El programa de 1993 tenía más visión, estaba más completo y se apegaba al contexto del país, incluía capacitaciones nacionales e internacionales”, consideró.

Además comentó que el Gobierno Federal proyecta la apertura de más escuelas, entre ellas 100 universidades Benito Juárez. “Eso no es malo, pero volvemos a lo mismo: ¿en dónde, cuándo, con qué carreras y, sobre todo, en dónde se van a emplear esos jóvenes que egresen? Se debe crear un plan integral que incluya la generación de fuentes laborales. Antes de construir más planteles, sería mejor que se acabe con el rezago en infraestructura que se tiene en el país”.

Pipila

En la investigación Rezago en Infraestructura Educativa de Nivel Básico en México, realizada en noviembre 2018 por la LXIV Legislatura del Senado, se reportó que en las secundarias del país, el índice de carencia en mobiliario y sanitarios equivalía a 0.3 y 0.24 respectivamente, mientras que el índice global promedio del rezago en el Estado de México era de 0.138.

Tanto el doctor Pérez Ortiz como las tres autoridades educativas consultadas coincidieron en que se requiere un proyecto educativo nacional que impulse el desarrollo económico, que parta de una visión universal y que incluya planes y programas con un enfoque regional. Este proyecto debe combatir en los alumnos la idea o creencia de que las matemáticas son complicadas y, asimismo, capacitar en pedagogía a los profesores para que aprendan a enseñar “con el corazón, esfuerzo, vocación y amor de docente”.

Una remuneración suficiente para los docentes; un gobierno que contribuya a la educación; que continúe con los proyectos; que propicie la competencia sana; que supervise a los maestros; que tenga un control estricto de los contenidos educativos; que establezca cursos formativos especializados; que forme investigadores-científicos y que, por supuesto, incremente el presupuesto al sector educativo, son medidas indispensables para que el sistema educativo nacional alcance los niveles de países desarrollados como el de  Finlandia, considerado uno de los mejores del mundo por sus resultados en la evaluación PISA de la OCDE.

El sistema educativo de Finlandia es inmejorable, insistieron nuestros entrevistados, porque sus maestros son profesionales valorados; porque la preparación de sus clases forma parte de la jornada laboral; la educación es personalizada, gratuita y accesible para todos; se premia la participación y curiosidad, mientras se evita la competencia y las cifras. Y porque existe una justa distribución de la riqueza.

san agustin