Cayó el muro, pero no el socialismo

Para el capitalismo, la caída del Muro de Berlín y el derrumbe del campo socialista, encabezado por la Unión Soviética, representan la erradicación del socialismo de la faz de la tierra

Redacción

2019-11-03
Ciudad de México

El capital dominante en la mayor parte del mundo, los gobiernos imperialistas, sus ideólogos y los medios de comunicación a su servicio celebran el trigésimo aniversario de la caída del Muro de Berlín y despliegan, como siempre por estas fechas, su intensa campaña anticomunista, distorsionando el acontecimiento histórico, descalificando toda interpretación contraria a sus intereses y que no se preste a difundir su versión de los hechos. Para el capitalismo, la caída del Muro de Berlín y el derrumbe del campo socialista, encabezado por la Unión Soviética, representan la erradicación del socialismo de la faz de la tierra, la derrota definitiva del poderoso enemigo que le disputara el liderazgo de todo el mundo a lo largo del Siglo XX. Tal es la valoración de los imperialistas.

buzos no podía dejar de ocuparse del tema; era ineludible explicar el verdadero significado del acontecimiento; las razones de la clase capitalista para festejarlo con tanto regocijo y su idea equivocada de que se ha librado por siempre del socialismo, conclusión de la que en el fondo no está muy convencida porque aún no se disipa el terror que le causaba ese poderoso enemigo.

Es muy difícil, por no decir imposible, opinar sobre la caída del Muro de Berlín sin explicar las causas políticas de su construcción y su caída; hay que entender la lucha entre dos ideologías, dos intereses de clase que en esa etapa se disputaban el liderazgo del mundo. Para abordar el tema cabalmente es preciso ligar el fenómeno al surgimiento y desarrollo del socialismo en la Unión Soviética, que llegó a ser una potencia tan grande que puso en peligro la supremacía del capitalismo, que entonces llevaba medio siglo de haber alcanzado su fase superior, la imperialista.

A mediados del Siglo XX, socialismo e imperialismo medían sus fuerzas y sus capacidades en Alemania. El enemigo del socialismo puso en juego todos sus recursos económicos e ideológicos para desprestigiarlo. La República Federal Alemana se convirtió en un símbolo para la propaganda antisocialista, en un centro de infiltración de la ideología reaccionaria y de provocaciones al nuevo régimen que se desarrollaba en Rusia y en una buena parte de Europa.

Nuestro reporte especial se propone cumplir con la necesidad de interpretar correctamente ese importante acontecimiento histórico que la clase capitalista celebra, reconociendo que la caída del Muro pone fin a toda una etapa que iniciara con la Primera Guerra Mundial y continuara con la Revolución Rusa de 1917, el surgimiento de la Unión Soviética, la Segunda Guerra Mundial, la formación del bloque de países socialistas, el nacimiento de la República Popular China y las revoluciones socialistas en Asia en plena Guerra Fría. Es innegable que la caída del Muro de Berlín significó el inicio de un gran retroceso para la construcción de una sociedad más justa; pero se trata solamente de una batalla perdida y se equivocan quienes sostienen que el socialismo fue erradicado totalmente del planeta, la realidad demuestra su error y los países socialistas que permanecen en pie lo confirman.