Dengue en Jalisco, negligencia oficial criminal

El Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica del Dengue (SNVED) confirmó que hasta la semana 41 ─con fecha de corte el 14 de octubre de 2019─ había en Jalisco 46 mil 698 casos probables de padecimiento.

Sergio Villa Pérez

2019-10-27
Ciudad de México

  • Jalisco, primer lugar nacional en muerte por dengue
  • Los médicos tienen órdenes de cambiar la causa de decesos

Con apenas 18 años, Kevin tuvo la mala fortuna de acceder a un sitio donde abundan los mosquitos Aedes Aegypti, fue picado por algunos y poco después llegó a la antesala de la muerte. Su padre Hugo Nieto de la Torre, empleado avecindado en Zapopan, municipio con más enfermos de dengue en Jalisco, denunció a las autoridades sanitarias con estas palabras: “No están atendiendo el problema como debe ser”.

Nieto de la Torre contó a buzos cómo ocurrió el accidente de Kevin: “Resulta que un sábado de esos días que todo es descanso y felicidad, mi hijo de 18 años asistió a su escuela para verificar tareas con sus compañeros de clases; el lugar se ubica en el conocido Mercado del Mar en Zapopan. Después de las 12:00 regresó a casa con fiebre y malestar corporal, algo no muy común en un joven que, como él, hace ejercicio y deporte. Pero se sentía enfermo y no sabía por qué”.

“Pasando las ocho de la noche la fiebre le había subido y al malestar estomacal se agregó el dolor muscular. Lo llevé a los Servicios Médicos Municipales (Cruz Verde) para que lo revisaran por si fuera el contagio del dengue. Después de horas de espera me indicaron que era mejor llevarlo al Hospital Regional de Zoquipan, porque ahí tienen un buen control sobre el contagio del dengue y todos los medicamentos propios para su cuidado.

“Nos presentamos en el Hospital Regional de Occidente de la Secretaría de Salud y resulta que tenían más de 200 personas en espera para los análisis de sangre, algo que fue por demás desesperado al ver a tu hijo con alta temperatura.

“Pasaron tres horas y por fin se nos dio el pase para dejar las muestras de sangre y nos dijeron que el resultado se daría hasta el lunes después de la nueve de la mañana, porque tenían muchos afectados por delante de mi hijo. La receta que le dieron fue la toma de un paracetamol de 850 miligramos o dos 500 mm por si no había en la farmacia del hospital”.

Kevin inició la toma del analgésico, pero las molestias no cedieron, y al día siguiente (domingo) sus padres lo llevaron de nuevo al hospital porque se veía muy afectado; su situación era tal que ahora sí fue ingresado a una sala donde le aplicaron suero, el cual de forma maravillosa le bajó la temperatura. Esa misma tarde lo dieron de alta con la recomendación de que siguiera tomando el medicamento, que ingiriera muchos líquidos (agua de coco) y que comiera caldito de pollo.

“El día lunes, ante nuestra desesperación, Kevin seguía mal y consultamos a una médica particular quien le aplicó un suero con el medicamento por vía intravenosa y otra vez le bajó la temperatura un par de horas. La doctora nos explicó que el dengue baja las plaquetas y esto afecta el vaso, lo cual produce el dolor abdominal.

“También nos explicó que el enfermo debe comer bien y alimentarse lo mejor posible para que suban las plaquetas, algo que nadie nos indicó en los servicios médicos del gobierno. Además, nos dijo que el medicamento no es caro y que podíamos adquirirlo por nuestros propios medios.

“Me quedó claro que no hay voluntad de parte de la autoridad para informar a la ciudadanía de este contagio; que los que están en los puestos de atención medica no saben cómo atacarlo y que no tienen los medicamentos para combatirlo”, denunció el padre de Kevin.

Alza del 300 por ciento en el número de enfermos

El Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica del Dengue (SNVED) confirmó que hasta la semana 41 ─con fecha de corte el 14 de octubre de 2019─ había en Jalisco 46 mil 698 casos probables de padecimiento, con lo que esta entidad se colocó en el primer lugar nacional, aunque el número de casos confirmados era de seis mil 464, cifra inferior a los siete mil 091 casos comprobados que había en Veracruz.

Con base en el mismo reporte, en la República se han confirmado 459 defunciones, de las cuales Jalisco había registrado 20 a mediados de octubre, cifra que lo ubicó en el primer lugar nacional junto al cómputo de la incidencia epidemiológica en dengue, que llegó a 364.33 por cada 100 mil habitantes.

En 2018 Jalisco solo reportó un deceso por dengue, pero a partir de julio de 2019 registró 500, y para la semana 41 había llegado a los ya referidos seis mil 434 casos, las 20 defunciones y 1.13 por ciento de letalidad estadísticas que, junto con la saturación de demanda médicas en hospitales y centros de salud,  no han resultado lo suficientemente graves para que las autoridades sanitarias declaren la alerta epidemiológica.

Hay negligencia Criminal

Para el doctor Juan Ávila Cuenca, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de los  Servicios de Salud de Jalisco (SUTSSJ), el crecimiento del dengue solo tiene una explicación: los programas de austeridad y la negligencia administrativa de los gobiernos estatal de Jalisco y federal de la República pusieron en riesgo la salud de los ciudadanos y en algunos casos los han asesinado.

Ávila Cuenca reveló que en el inicio de este año fueron despedidos más de 200 trabajadores del sector salud de Jalisco, a los que se les daba el nombramiento de “brigadistas”, pero que en realidad desarrollaban el programa de prevención consistente, entre otras actividades, en brindar información casa por casa y fumigar y nebulizar las zonas con mayor crecimiento del mosco que trasmite el virus del dengue.

Empleado médico del sector salud con más de 20 años de antigüedad, Ávila Cuenca recuerda a los brigadistas como un grupo de jóvenes entusiastas que dedicaban sus jornadas laborales para acudir a las colonias más pobres para revisar azoteas, retirar latas, botellas de plástico, llantas, o todo lugar u objeto susceptible de incubar el mosquito.

Conocía a muchos de estos trabajadores porque en cada inicio de año se incorporaba a las brigadas de prevención, y atendía a varios de ellos como médico porque se accidentaron por “andar en las azoteas… Pero este año ya no los vi”, contó Ávila Cuenca, lamentando doblemente su ausencia.

Destacó que el responsable de este desastre es el Secretario de Salud (SS) del gobierno de Jalisco, Fernando Petersen Aranguren, un médico que desconoce la situación real del estado, sobre todo de las enfermedades, por lo que la directora de la OPD, Consuelo Robles Sierra, debió encabezar los trabajos de atención a la emergencia.

Afirmó que como empleado del S,S le consta que los hospitales están saturados y que con ello se juega con la salud de los pacientes, pues hay días en que algunos de éstos mueren por falta de respiradores artificiales.

Además reveló que no hay criterio y responsabilidad ética, ya que ha sido testigo de que a los médicos se les ordena cambiar la causa de muerte de los enfermos por dengue para que la epidemia sea vista en su magnitud real. “Se nos ordena que le pongamos diabetes, insuficiencia renal, neumonía…Es decir quieren bajar las cifras a fuerzas”, denunció.

Para el diputado Arturo Lemus Herrera, integrante del grupo parlamentario del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), el principal actor de la negligencia sanitaria que enfrenta hoy Jalisco es el Secretario de Salud, Fernando Petersen Aranguren; ya que en julio pasado, el pleno del Congreso del Estado aprobó un punto de acuerdo para que el Poder Ejecutivo informara cuántos casos de dengue se había registrado hasta entonces y qué acciones de prevención el SS había realizado el gobierno estatal para combatir la epidemia.

“No tuvimos respuesta del gobernador, solo el secretario de Salud nos respondió, pero los datos no concordaban con la realidad”, comentó Lemus Herrera.

Ante el brote desmedido del dengue, la falta de acciones y de personal en las brigadas, la bancada de Morena decidió presentar un nuevo punto de acuerdo para que el gobierno estatal de Jalisco implementara campañas de prevención y ataque al dengue y, asimismo, para que se considerara una alerta sanitaria epidemiológica y la renuncia del secretario de Salud.

¿Por qué la renuncia del secretario de Salud, Fernando Petersen Aranguren?, se preguntó al legislador.

Porque desde el inicio de la pandemia se notó que “no había acciones y se estaba considerando un tema de omisión por el disparo desmedido del dengue; porque es un asunto que nos preocupa porque pudiera aumentar, ya que no se tiene el personal adecuado y número correcto de empleados para cubrir el estado, sobre todo en las zonas más vulnerables”, agregó Lemus.

El diputado morenista advirtió más adelante que la epidemia puede agravarse porque aún faltan dos meses para que las condiciones climatológicas propiciadoras del dengue desaparezcan, y “en ese tiempo la población se mantendrá en riesgo y el número de casos puede incrementarse. Es un asunto muy fuerte en Jalisco, de mucha gravedad para muchos habitantes; por ello debe tomarse muy en serio y cada parte hagan lo que le corresponde”.

Sin embargo, cuando Morena llevó al pleno la propuesta, el resto de los partidos no los secundó: “El tema ya no puede seguir en el Congreso porque se vuelve un tema político. Es una costumbre que lamentablemente en nuestro estado se da y desde agosto cada una de nuestras presunciones se han hecho efectivas. Primero decíamos que se debería de actuar y no se actuó, y el dengue se incrementó;  después propusimos la alerta sanitaria, ésta no se hizo y el dengue sigue en aumento. Es un tema de mucha responsabilidad”, insistió el diputado Lemus Herrera.

“Para nosotros no es un tema político, ni de color, es un tema de salud, de una urgencia que tienen los tapatíos y los jaliscienses de que se atienda la epidemia de salud que está perjudicando a la población. Esto es de una sensibilidad hasta social, no es un asunto de grupo”, agregó.

Alfaro responsabiliza al cambio climático

Según el gobernador de Jalisco, quien milita en el partido Movimiento Ciudadano (MC), Enrique Alfaro, el cambio climático es en buena parte responsable de la proliferación del mosquito, el cual llegó desde Centroamérica con variable genética para la que los jaliscienses todavía no son inmunes –lo que implicaría que el vector pasó por muchos estados donde el problema es mucho menor– razón por la que su gobierno no es responsable de la situación epidemiología actual.

Lo cierto es que durante los primeros ocho meses del año, los brotes crecieron, y fue hasta el seis de agosto cuando el Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades (Cenaprece), concertó acuerdos por adjudicación directa para adquirir pesticidas, cuyo costo global ascendió 168 millones 169 mil 716 pesos.

Ruy López Riadura, director del Cenaprece declaró que “hubo fumigaciones y control en todo lo que va del año. Tenemos la evidencia del uso de insecticidas con fuentes estables”. Incluso se atrevió a decir que “hubo un poco por arriba del promedio, pero el rango fue el esperado”… Para López Riadura un aumento de más de 300 por ciento de una enfermedad es apenas “un poco por arriba del promedio”.

Estas declaraciones tuvieron, o al menos así parecieron, la intención de confundir a la gente; pero esto difícilmente podrá ocurrir porque los brotes de dengue no han disminuido, sino lo contrario; y ahora aparecen en lugares donde antes no había. Es decir, los datos duros evidencian que el gobierno no hizo lo suficiente para detener al mosquito que trasmite esta enfermedad.

Y mientras el debate político sobre el dengue se produce en el Congreso y en el Palacio de Gobierno, los hospitales públicos y privados están saturados por centenares de posibles enfermos. Tan solo en Guadalajara, la capital del estado, donde las unidades médicas municipales de la Cruz Verde han atendido mil 870 pacientes con dengue en lo que va del año, cifra que oscila entre los 40 y 70 casos diarios en las semanas recientes.