María Baranda, gana el XV Premio Iberoamericano SM de literatura infantil

“Las imágenes poéticas presentes en su literatura transfiguran la realidad ordinaria en un asombroso universo"

Redacción

2019-09-13
Ciudad de México

Ciudad de México. – Porque “sus personajes retratan la complejidad humana con sus claroscuros, acompañan al lector y reivindican el lugar de los niños y las niñas en la sociedad”, el jurado de la décima quinta edición del Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil eligió, por unanimidad a la escritora mexicana, María Baranda como ganadora.

La poeta, quien además de este gran reconocimiento recibirá 30 mil dólares, es una de las representantes más sobresalientes de la literatura para niños, niñas y jóvenes.

El jurado de esta edición del Premio SM estuvo integrado por Irma Ibarra, representante de Fundación SM; Rodrigo Morlesin, en nombre de la Oficina en México de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO); Luis Téllez, por parte del International Board on Books for Young People (IBBY México); Héctor Zagal en representación de la Organización de los Estados Iberoamericanos (OEI), y Adolfo Córdova, como representante del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC), quienes destacaron  que “la autora presta a los lectores palabras para nombrar vivencias que en la infancia resultan difíciles”.

En su acta, el jurado del Premio SM resaltó que “su obra, de amplio registro temático y ejecución precisa, se ha consolidado a lo largo de más de treinta años; y su escritura, principalmente poética, hace del lenguaje un espacio compartido para explorar el mundo interior y exterior del lector”.

 Además, “las imágenes poéticas presentes en su literatura transfiguran la realidad ordinaria en un asombroso universo; y su estética refleja un compromiso con los lectores al ofrecerles textos que los interpelan, ampliando las posibilidades de la poesía escrita para niños más allá de la lírica tradicional”.

Los miembros del jurado reconocieron que los libros de María Baranda “propician el diálogo entre diferentes generaciones e identidades; y que su trabajo ha contribuido a la formación de nuevas generaciones de poetas que escriben para la infancia”.