Microbialitos: pequeño recorrido por el pasado

México, país extraordinariamente rico en diversidad biológica, alberga formaciones importantes de microbialitos

Blanca Mendoza Mejía

2019-09-08
Ciudad de México

Cuando escuchamos el término microorganismo, de inmediato lo asociamos con las enfermedades. Es cierto que muchas infecciones son ocasionadas por bacterias u otros patógenos microscópicos; es por esta razón que desinfectamos los vegetales, nos lavamos las manos antes de comer y nos vacunamos. Sin embargo, muchos microorganismos, particularmente las bacterias, desempeñan una función crucial en los procesos biológicos del planeta, pues con su ausencia se perdería el equilibrio ecológico que mantienen los ecosistemas.

Una de las interacciones más fascinantes de las bacterias resulta de la formación de los microbialitos, rocas que se encuentran en ambientes acuáticos y tienen aspecto muy similar a los arrecifes. Los microbialitos se originan por la interacción del metabolismo bacteriano y las características ambientales e hidrológicas de los sitios donde se encuentran: agua hipersalina, dulceacuícola, intermareales, submareales, corrientes fuertes, moderadas, nulas, altitud (mayor exposición de luz UV), etc.

Las particularidades del agua marina propician la precipitación y sedimentación de los desechos de las bacterias, especialmente elementos carbonatados, que permiten la formación de una gran variedad de formas y tamaños de microbialitos, emergen verticalmente sobre superficies y suelen ser rugosas o porosas; en estas superficies quedan atrapados otros organismos como algas, hongos, crustáceos, esporas e insectos.

Esta materia orgánica y la superficie rocosa provocan que los microbialitos tengan un gran potencial para perdurar como fósiles. La edad de nuestro planeta se estima en cuatro mil 500 millones de años y los microbialitos son la evidencia de la vida más antigua que se conoce en la Tierra. Los más viejos se hallan en Warrawoona, Australia y datan de hace tres mil 500 millones de años, en el periodo Precámbrico-Arqueano. Increíblemente, existen fósiles de todas las eras geológicas, aunque la cantidad de información accesible depende del grado de preservación. Los microbialitos representan un elemento fundamental en el estudio de la geología porque conservan evidencias de los ciclos biogeoquímicos más antiguos y sirven como indicadores de los parámetros ambientales. A través de los microbialitos pueden inferirse las condiciones de cada periodo, y establecer la evolución de la vida en la Tierra.

Los microbialitos se conservan en pocos lugares del mundo; los principales se hallan en Shark Bay, Australia; Andros Island, Bahamas, el Golfo Pérsico, el lago A. Salgada, en Río de Janeiro; en las salinas del norte de Chile y en San Juan de Marcona, Perú; México, país extraordinariamente rico en diversidad biológica, alberga formaciones importantes de microbialitos en la reserva de las Cuatrociénagas, Coahuila, y en la Laguna de los Siete Colores de Bacalar, Quintana Roo.

En este último sitio, la actividad turística ha provocado graves daños a la salud ambiental y un fuerte deterioro en los microbialitos. Ante esto, investigadores y especialistas universitarios presentaron a las autoridades estudios y propuestas de conservación para preservar estas evidencias fósiles de la vida en la Tierra e importantes piezas ecológicas.