Beneficios de la actividad física

Los ejercicios contribuyen a mejorar la calidad de vida y a prolongarla, ya que sus beneficios, además de fisiológicos, son psicológicos y sociales, de acuerdo con las investigaciones científicas.

Armando Archundia

2019-09-02
Ciudad de México

Ahora que se inicia un nuevo ciclo escolar debemos tener conciencia de que la actividad física es esencial para mantener la salud y prevenir las enfermedades en personas de todas las edades. Los ejercicios contribuyen a mejorar la calidad de vida y a prolongarla, ya que sus beneficios, además de fisiológicos, son psicológicos y sociales, de acuerdo con las investigaciones científicas.

La actividad física reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, tensión arterial alta, cáncer de colon y diabetes; ayuda a controlar la obesidad y el porcentaje de grasa corporal; fortalece y aumenta la densidad ósea; fortalece los músculos y mejora la capacidad para hacer esfuerzos sin fatiga. Se sabe que mejora el estado de ánimo y disminuye el riesgo de padecer estrés, ansiedad y depresión; aumenta la autoestima y proporciona bienestar psicológico general.

Entre sus beneficios sociales destacan el intercambio individual con otras personas, la integración comunitaria y el aumento de la autonomía personal. Estos beneficios son especialmente importantes en el caso de las personas con alguna discapacidad física o psíquica.

Entre los infantes y los adolescentes, los beneficios adicionales comprobados conforman un desarrollo integral como personas, el control del sobrepeso y la obesidad. La elusión de estos dos últimos problemas evita el padecimiento de la obesidad adulta en niños y jóvenes, además de que una mayor mineralización de los huesos disminuye el riesgo de la osteoporosis; madura el sistema nervioso motor y aumenta las destrezas motrices y, lo más importante, se tiene mejor rendimiento escolar y coordinación, que es un componente importante en la infancia.

Pero hay otros rendimientos de la actividad física vinculados con la salud: mayor resistencia cardiorrespiratoria, flexibilidad, fuerza y resistencia muscular. Hay que recordar que la salud no es solo la ausencia de enfermedad, sino también encontrarse lo mejor posible, y esto incluye aspectos físicos, psicológicos y sociales.

La resistencia cardiorrespiratoria es la capacidad de nuestro organismo para realizar tareas que requieren del movimiento de grandes grupos musculares durante periodos prolongados. La resistencia cardiorrespiratoria se fortalece con carrera suave, natación, bicicleta, remo, salto, caminar a ritmo ligero, etc. Las actividades físicas deben ser fáciles, amenas y del gusto de quienes las practican para que tengan regularidad, otro de sus componentes más importantes en el logro de objetivos deseados.

Saltar a la comba, trepar y correr; sostener el peso propio o el de un compañero (jugar a la carretilla, tirar de la soga, etc.); lanzar un balón, remar, realizar ejercicios de fuerza en un gimnasio, sostener o empujar algo, transportar objetos, etc sonlas actividades para obtener mayor resistencia muscular. La fuerza muscular es la capacidad del músculo para generar tensión y mantenerlo contraído por un lapso prolongado y, por tanto, para vencer una fuerza opuesta.

La flexibilidad es la resistencia que tienen las articulaciones para realizar movimientos con la mayor amplitud posible. La flexibilidad no genera movimiento, sino que lo posibilita. Las actividades físicas que la mejoran son: estirar suavemente los músculos, bailar, jugar a los bolos, jugar a la goma elástica, pasar la aspiradora, practicar deportes (gimnasia, karate, etc.), hacer ejercicios de estiramientos específicos dirigidos por un profesional, etcétera.

La coordinación motriz es la capacidad para utilizar los sentidos, especialmente la visión y la audición, junto con el movimiento y las diferentes partes del cuerpo para desarrollar movimientos con precisión y suavidad.

¡La actividad física es una forma de invertir en salud! ¡Cuesta poco y es fácil!.