Reelección legislativa, piedra para 2021

Sobra decir que la reelección de los plurinominales es profundamente antidemocrática e injusta para el país y para los militantes y cuadros políticos de cada partido, que compiten directamente en las urnas.

Álvaro Ramírez Velasco

2019-09-02
Ciudad de México

De los actuales 300 diputados federales de mayoría relativa, al menos 198 están en vía de buscar su reelección para sus respectivos distritos en el proceso electoral federal intermedio de 2021.

La cifra fue calculada con base en una proyección de la organización Redes Sociales Progresistas (RSP) —identificada con la controvertida expresidenta vitalicia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo Morales— que en estos días realiza las asambleas exigidas por el Instituto Nacional Electoral (INE) para aspirar a su registro como partido político nacional.

El dato es de suma importancia no solo para la agrupación “elbista”, sino para todo personaje o partido que esté pensando en buscar una candidatura ante el proceso electoral que renovará la Cámara de Diputados, y que coincidirá con los comicios locales en 13 estados, donde se elegirá nuevo gobernador: Colima, Guerrero, Michoacán, Querétaro, Sinaloa, San Luis Potosí, Zacatecas, Sonora, Nayarit, Campeche, Baja California Sur, Chihuahua y Tlaxcala.

La estimación se refiere a los diputados de mayoría relativa –que competirán en cada uno de los distritos– y no a los plurinominales, cuyas posibilidades de repetir están aún en veremos. Esto se debe a dos elementos que hay que considerar.

En primer lugar: que todavía no es seguro que los llamados plurinominales o de representación proporcional –electos con base en listas que presentan los partidos y que llegan a la Cámara de Diputados en función de los votos totales que éstos obtienen en las circunscripciones– obtengan la posibilidad inmediata de la reelección.

En segundo lugar: porque si finalmente los 200 plurinominales tienen esa posibilidad, su candidatura para buscar la reelección será decisión de las cúpulas de sus partidos, donde recaerá la responsabilidad de definir si deben o no ser “incrustados” –ésta es la mejor palabra para describir dicha operación— en la próxima legislatura.

Sobra decir que la reelección de los plurinominales es profundamente antidemocrática e injusta para el país y para los militantes y cuadros políticos de cada partido, que compiten directamente en las urnas.

Es injusta y antidemocrática ya que por sí mismos los aspirantes a ocupar una curul federal deben participar en pugnas internas, que en muchos casos son agrias y desgastantes; ahora deberán enfrentarse al propietario actual de la curul –son casi 200 de 300– que buscará la reelección.

Aunque en las selecciones internas de los partidos cada caso es distinto, parece previsible que el diputado en funciones lleve la ventaja en la designación final de las candidaturas, aunque no haya realizado un buen trabajo.

Incluso los ineficientes –que no asisten a la Cámara, no presentan iniciativas ni realizan gestiones en sus demarcaciones– tienen posibilidad de competir, porque el ciudadano promedio, es decir, la contundente mayoría, ni siquiera los conoce.

Es más, pocos ciudadanos saben que hay diputados locales y federales, no identifican sus nombres y menos sus rostros ni partidos.

Ahora hay que situarnos en el momento actual: frente a la primera elección federal en la que los diputados en activo podrán buscar su reelección.

La decisión viene de la Reforma Electoral de 2014, que posibilitó la reelección de los diputados federales y senadores elegidos durante el proceso electoral de 2018.

Los actuales diputados federales pueden ser electos hasta por cuatro periodos consecutivos; es decir, pueden mantenerse en una curul federal hasta 12 años consecutivos.

Los senadores, cuya representación unitaria es de seis años, pueden ir por un periodo más y reunir también una década y dos años más en sus escaños.

Sin embargo, en el primer año de ejercicio de la actual Legislatura, las bancadas de los partidos Movimiento Regeneración Nacional y Acción Nacional ya presentaron, en San Lázaro, iniciativas para “atar” los cabos sueltos de la Reforma de 2014.

Los 200 diputados federales plurinominales –de los 500 que hay en total– y los 32 senadores de lista nacional –de los 128 que hay– están en la mira de ambos partidos, no solo para que no se reelijan, sino también para que desaparezcan.

Pero todavía falta por ver este detalle, que deberá definirse a la brevedad, pues las nuevas leyes electorales ya deben aplicarse en el proceso de 2021, junto a la revocación de mandato presidencial prometida.