Intentan privatizar un manantial de Morelia

Una empresa inmobiliaria intenta apropiarse del manantial El Mastranto con el propósito final de convertirlo un parque turístico con fines lucrativos.

Julían Mendoza

2019-08-31
Ciudad de México

Una empresa inmobiliaria intenta apropiarse del manantial El Mastranto con el propósito final de convertirlo un parque turístico con fines lucrativos, denunció la comunidad de Jesús del Monte, tenencia municipal que pertenece al ayuntamiento de Morelia y que desde hace varios años enfrenta la progresiva invasión de sus espacios territoriales por cuenta de los constructores de vivienda urbana.

Hasta el momento, la desarrolladora ha logrado abrir un camino próximo al lugar donde fluye el manantial, con la intención aparente de bloquear finalmente el venero, y disminuir o impedir su flujo hacia la comunidad Jesús del Monte, hecho a todas luces ilegal y atentatorio contra la salud y la economía de sus propietarios originales y del ecosistema de la región sureste de la capital michoacana.

Esos señores, además de estarse robando poco a poco nuestro territorio “quieren sacar billete a costillas de nuestro manto acuífero. Un lugar al que únicamente tendrían acceso el jefe de tenencia y la gente que está al frente del Comité de Agua ¿Y nosotros, los comuneros qué?”, exclamó don Alberto Rangel, comunero de la tenencia Jesús del Monte.

El pasado 17 de junio, un grupo de comuneros de Jesús del Monte se presentó en el Palacio Municipal de Morelia para exigir respeto a El Mastranto, cuya afluencia inició hace más de 90 años, mismos que tiene de abastecer a esa tenencia moreliana. Los comuneros también solicitaron a Humberto Arróniz, secretario del Ayuntamiento, frenar otras acciones ilícitas de las empresas inmobiliarias.

Posteriormente, a principios de julio, José Manuel Hernández Elguero, representante legal de la tenencia, propuso la modificación del Plan de Desarrollo Urbano de Morelia para que el área de El Mastranto sea considerada Área Natural Protegida (ANP), con base en los lineamientos de la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados (Cibiogem).

De acuerdo con los artículos 50 y 51 numeral III, inciso C del Reglamento de la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados (RLBOGM), Michoacán cuenta con 30 ANP, de las cuales siete se ubican en Morelia. En esta lista, sin embargo, no figura El Mastranto, razón por la que los comuneros exigen su inclusión a fin de protegerlo.

En entrevista con buzos, Ricardo Luna García, titular de la Secretaría de Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Territorial de Michoacán (Semaccdet), señaló que la intervención inmobiliaria en la zona de El Mastranto tendrá múltiples afectaciones de tipo social y ambiental muy relevantes.

Entre las alteraciones de mayor riesgo resaltó la pérdida de agua potable y la contaminación del suelo y el aire. “El Mastranto está catalogado como un cuerpo de agua, pero ahí lo importante es que forma parte de una microcuenca conocida como Río Chiquito, conformada por 90 kilómetros cuadrados. Ésta tiene un papel fundamental en el equilibrio ecológico y es una zona de recarga hídrica para gran número de pobladores de la capital del estado”, explicó.

Luna García resaltó que la necesidad de conservar El Mastranto no se debe solo a su importancia ecológica, sino también a que se trata de un patrimonio histórico y cultural del estado de Michoacán. “En este manantial, el general Lázaro Cárdenas del Río instaló un equipo de bombeo alemán, quel funcionaba con leña. Pienso que debería rescatarse y conservarse, ya que es parte de la historia del abastecimiento de agua de Morelia”.

El titular de la Semaccdet exhortó a otras dependencias gubernamentales y organismos a considerar el conflicto en Jesús del Monte a partir de criterios normativos vinculados con estudios geohidrológicos y geofísicos pertinentes al territorio de El Mastranto.

“Sí, nos preocupa que no se le brinde la protección adecuada a esta zona. Este cuerpo de agua abastece a una determinada población de Jesús del Monte. Desde luego que la vivienda es importante, pero no debe ser a costa de poner en riesgo los recursos naturales. Nosotros ya hicimos una visita. Primero encontramos la construcción de un camino sobre el florecimiento del manantial, eso es ilegal. Se trata de un territorio de propiedad federal, es decir, competente a la Comisión Nacional del Agua (Conagua); no hay ningún permiso para dicha construcción. Construir un camino en el florecimiento de un manantial pudiera obstruir el venero y en un momento bloquear el flujo de agua, que es de cinco litros por segundo, alimentando el bombeo. Por ello, hablamos de un impacto ecológico en la zona”.

En una rueda de prensa celebrada el pasado 21 de junio, Óscar Altamirano, Enrique Urbina y Alberto Guzmán, presidente, tesorero y secretario, respectivamente, del Comité de Agua Potable de Jesús del Monte, informaron que, en una asamblea comunal, los habitantes de la tenencia acordaron con los propietarios de la superficie aledaña al manto acuífero una permuta territorial de 197.53 metros por 128.10 metros.

Fue de esta manera como se estableció el acceso al manantial y como, asimismo, se calculó el contorno de una posible construcción habitacional en dicha zona.

La privatización como sinónimo de poder

Eartículo Hacia la configuración de una plutocracia global (2019), de Antonio Ariño, sostiene que el modo de producción capitalista está potencializando mejor su mercado a través de las múltiples modalidades tecnológicas que le brinda la “denominada sociedad de la información”.

Incluso se habla de una ‹‹plutocracia moderna›› que Andrew Sayer (2016) ha definido como “[…] un conjunto constantemente cambiante de alianzas entre organizaciones e individuos ricos, cuyos intereses se solapan lo suficiente como para encontrar útil cooperar al mismo tiempo que competir”.

Se trata de un discurso que enmarca las desigualdades entre las relaciones de poder cimentadas por medio de la generación de riqueza y la posesión de los medios de producción, fenómeno macrosocial que puede advertirse en el conflicto que se está dando en El Mastranto, el manantial de la capital michoacana.

Siguiendo a Ariño, la plutocracia moderna se caracteriza por el “mutuo cortejo entre líderes políticos y corporativos”; por ello cabe mencionar su relación con las condiciones desfavorables en el nivel social, que podrían presentarse para el sector poblacional considerado como la clase baja de Jesús del Monte, en caso de que continúe la expansión de la mancha urbana.

Alberto Rangel, el ya citado comunero de esta localidad, reveló a buzos que en una de las asambleas se originó el conflicto que generó la situación que prevalece hoy en El Mastranto:

“El comité de agua de Jesús del Monte se rige por usos y costumbres; sus integrantes no pueden tomar ninguna decisión, si nosotros no estamos de acuerdo. Ellos nos dijeron en una junta anterior que los fraccionadores querían que les diéramos entrada, para que ellos hicieran su carretera. Los del comité les dieron chance, pero para entrar aquí a El Mastranto nunca se había podido; o sea, ellos al dar permiso a los fraccionadores [sic] provocaron el problema. No estaba de acuerdo en que cedieran esa fracción. Actualmente no se ha concretado el acuerdo, porque todos los de la comunidad debemos firmar. La verdad, los medios malversan las cosas. Como habitante que nació aquí le puedo decir que sí se cedió una entrada, pero todavía no se han firmado ni sellado; no hay nada legal, pues”.

Alberto aseguró que la pugna por el territorio del manantial tiene como eje central la apropiación de los recursos naturales, los cuales, en este caso, integran una comunidad ecológica donde interactúan factores bióticos y abióticos, entre los que destacan el pescado tipo bagre de canal, las culebrillas ciegas, los árboles de capulín blanco, así como un clima cálido-templado y agua dulce, respectivamente.

“El comité actual fue elegido por mayoría de votos. Todos somos vecinos, estamos en comunión, pero aquí ganan los intereses políticos. Nos han querido quitar nuestros cuerpos de agua. Fíjate, antes que estuviera este comité de agua no se permitía la venta de toma de agua para la gente externa a la comunidad; nosotros pagamos la perforación de pozos y hemos traído el agua desde el cerro. Incluso, toda la que fluye por el Tecnológico de Monterrey era de acá, pero pues ya ve”.

Inminente expansión de la mancha urbana

Actualmente, la zona de El Mastranto se encuentra en clausura para la construcción, de acuerdo con una declaratoria emitida el pasado 18 de julio Sergio Adem Argueta, titular de la Secretaría de Urbanismo y Obra Pública (SUOP) de Morelia, quien aseguró que el inicio de una obra —así sea una barda— requiere la licencia pertinente. Argueta explicó que solo se clausuró dicho proyecto y no descartó que los complejos habitacionales colindantes con el manantial continúen en expansión.

Con base en los requisitos descritos en la página web del Ayuntamiento de Morelia en torno a la guía de trámites, la autorización definitiva de fraccionamientos y conjuntos habitacionales está sujeta a la propia SUOP de la capital michoacana y, asimismo, y a la cobertura de otros requisitos, entre éstos el de la sustentabilidad; el modelo arquitectónico de las viviendas; la autorización de perforación y explotación de pozos artesianos de la Conagua; estudio de mecánica de suelos y proyectos de urbanización básica.

El titular de la Semaccdet, por su parte, reveló que es a esta dependencia a quien “compete revisar y valorar un estudio de impacto ambiental, que no hemos recibido hasta este momento. Para que se realice alguna construcción habitacional en dicha zona se debe de contar con una licencia de uso suelo expedida por el Ayuntamiento. En ese sentido, nosotros debemos identificarla y conocer en qué términos fue otorgada”.

Luna García agregó que los trabajos de construcción del sector privado en esa área podrían retomarse hasta que cuenten con la manifestación de impacto ambiental. “No se nos ha notificado sobre el tema del drenaje, a dónde sería canalizada su función. Asimismo, algo muy importante son los estudios hidrológicos de mecánica de suelos, que nos permitirían ver si hay otra situación de riesgo en paralelo con el camino construido sobre el florecimiento del manantial”.

Los que menos tienen: los más afectados

El 29 de julio, diversos pobladores de la tenencia Jesús del Monte se manifestaron contra una posible privatización del manantial El Mastranto, así como contra la expansión de los fraccionamientos aledaños. La protesta se orientó hacia el Plan de Desarrollo Municipal para que el manantial sea declarado ANP evite futuras construcciones e invasiones territoriales en su entorno.

Dentro de este contexto, el edil de Morelia, Raúl Morón Orozco, aseguró que el Ayuntamiento no ha expedido algún documento legal que avale nuevas obras en esta superficie, por lo que no se encuentra en peligro la comunidad ecológica ni, por supuesto, el suministro de agua para los pobladores de Jesús del Monte.

La exigencia de un estudio geohidrológico y geofísico de El Mastranto es una preocupación constante en los pobladores de Jesús del Monte, principalmente para aquellos quienes, como el señor Alberto, tienen como base el flujo de agua del manantial para el desarrollo de sus actividades agrícolas y ganaderas.

Hasta ahora, el Mastranto no pertenece a ninguna entidad o persona con fines de lucro, por lo que sus pobladores se mantienen alerta ante el riesgo de su apropiación por el sector privado.