20 años de Rusia con Vladimir Putin

Dos décadas le han bastado a Vladimir Putin para transformar a Rusia de paria en actor global indispensable, sobre todo tras la implosión de la Unión Soviética.

Nydia Egremy

2019-08-28
Ciudad de México

Nadie puede negar el enorme impacto del liderazgo de Vladimir Putin en Rusia y en el mundo. Se convirtió en el artífice del mayor cambio de su país en términos geoestratégicos y en solo dos décadas. Este abogado de San Petersburgo definió los términos del juego geopolítico del siglo XXI con Estados Unidos (EE. UU.), Europa, Asia y América Latina. Desde el Kremlin logró que los rusos experimentaran el mayor crecimiento económico de toda su historia, acotó al terrorismo dentro y fuera de sus fronteras. La Rusia de Putin es multilateral: aliada con China, apoya a Venezuela, Siria y se abre a la cooperación global. Para socavar ese progreso, Occidente reactivó a la oposición simplona y mediática que, una vez más, está destinada a fracasar.

Un año antes de que Vladimir Putin llegara a la presidencia, Rusia fracasaba en pagar su deuda externa; si acaso con retraso de meses, se abonaban salarios y pensiones de burócratas. La infraestructura pública colapsaba y los activos más preciados eran desvalijados o usurpados por oligarcas (exfuncionarios y empresarios bien conectados) que conducían al país como feudo o empresa propia.

En el Kremlin, Boris Yeltsin –un ebrio irascible de salud frágil y rendido a Occidente–, había impuesto desastrosas reformas de mercado. Rusia había perdido su estatus de superpotencia y en 1998 sufría la crisis financiera. El otrora poderoso ejército ruso, desmantelado y casi sin conscriptos, perdía la guerra en Chechenia.

Además, tres antiguos aliados del Pacto de Varsovia se adherían a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), con lo que Occidente llegaba a la mismísima frontera rusa. Se temía el colapso total; los políticos intentaban preservar lo que había y evitar mayores humillaciones. Era una situación desesperada.

Fue así que los estrategas del país pusieron la mirada en Vladimir Putin, que el nueve de agosto de 1999 asumía como primer ministro, y en enero de 2000 llegaba a la presidencia. “No puedo cubrir todas las tareas urgentes que enfrenta el gobierno. Pero tengo por seguro que ninguna de esas tareas podrá realizarse sin orden y disciplina y sin fortalecer la cadena de mando” decía entonces a la Duma (Asamblea nacional).

Dos décadas le han bastado a Vladimir Putin para transformar a Rusia de paria en actor global indispensable, sobre todo tras la implosión de la Unión Soviética. De recibir un país sumido en el caos institucional, quebrado y apocado por vecinos y adversarios, hoy el mundo ve a Rusia como un Estado que en pocos años hizo solventes a millones de rusos pobres y garantizó la estabilidad del país.

La clave de Putin para impulsar el cambio era su inmejorable visión geopolítica que lo llevó a aprovechar el enorme potencial ruso en hidrocarburos. Así logró proyectar al país más grande del planeta como socio confiable y gran exportador de petróleo y gas al mundo. En reacción, Rusia reportaba altos índices de crecimiento económico meses después –con incremento de 72 por ciento en su Producto Interno Bruto (PIB)– y una disminución sustantiva en la pobreza.

A Vladimir Putin lo aman o lo odian.  Según sus críticos, Putin dirige su país como autócrata, y para sus simpatizantes ha dado al país gran estabilidad y bienestar. Es tal el impacto de su liderazgo en su país y ascendente global que, sin sustento, se le atribuyó haber influido en la elección presidencial de EE. UU. en 2016. Hoy el dirigente del Kremlin disfruta de la mayor popularidad en la historia contemporánea, 86 por ciento de aprobación.

Rusia global

La prioridad internacional de Vladimir Putin consiste en reposicionar mundialmente a su país a través de una diplomacia multilateral. Estas son las coordenadas de su política exterior en Europa, Asia y México:

Rusia y Europa: En su primera elección, Putin declaró a la BBC “No puedo imaginar a mi país aislado de Europa, y lo que llamamos el ‘mundo civilizado’. Rusia es parte de la cultura europea”. Occidente anticipaba que Rusia se incorporaría a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), pero al no ser así el bloque atlántico (a través de los países Bálticos y Polonia) avanzó más hacia el este. Incluso cortejó a Suecia y Finlandia para adherirse; lo que para Moscú es una amenaza.

Putin heredó un ejército desmantelado, casi sin conscriptos ni presupuesto. En un eficaz proceso, revirtió la ecuación y hoy lo ha convertido en un moderno y formidable sistema de defensa. Tanto así que Scott Ritter, exoficial de inteligencia en la marina de EE.UU. destacado ante la URSS para revisar el control de armas nucleares, afirmó: “Aquellos occidentales que sostienen la percepción de que Rusia es un estado colapsado y economía fallida, bien harían en ver cómo hoy el ejército ruso es un moderno y formidable sistema de defensa”.

El golpe de Estado occidental en Ucrania empeoró la relación Rusia-Unión Europea (UE) a finales de 2013. Ese sería el primer enfrentamiento ─diplomático, comercial y económico─ de Rusia con Occidente (EE.UU. y la UE) en la post-guerra fría, y prioridad en política exterior del Kremlin, explica el analista Pablo Telman Sánchez Ramírez.

Pero el saldo de la estrategia de Occidente en Ucrania sería contrario a lo que planificó con su golpe, al no contar con la óptica puramente geopolítica de Vladimir Putin. El balance es que Rusia ha fortalecido su liderazgo en la escena regional y global; escaló su rearme militar (en aviación estratégica y defensa aeroespacial) y el nacionalismo ruso ganó mayor peso e influencia nacional y regional, destaca Sánchez Ramírez.

Asia: La agenda de Vladimir Putin siempre contempla la cooperación con sus vecinos asiáticos; sabe que puede proporcionar energías a esas economías esas economías. Su prioridad está en el acercamiento político con China para impulsar la agencia multilateral global.

La relación bilateral resulta asombrosa en términos económicos, pues en 2014, la rusa Gazprom y la china CNPC lograban un pacto multimillonario inédito: el suministro de 38 mil millones de metros cúbicos de gas anual a China para los próximos 30 años.

El contrato representa 400 mil millones de dólares con alcance en otros 40 acuerdos de transporte, infraestructura, industria automotriz y construcción aeronáutica.  Ese mismo año, por primera vez ambos países realizaban ejercicios navales conjuntos en el Mediterráneo. A su vez, el Kremlin exportaba tecnología ferroviaria a Norcorea.

México: En estos 20 años, y pese a haber transitado por tres cambios de gobierno (de la derecha al centro), la relación México-Rusia no ha desarrollado con un enfoque estratégico. Esa miopía prevalece aunque Vladimir Putin ha anunciado su decisión de convertirse en gran socio estratégico de México y mejorar sus inversiones, incluso consciente del recelo que tal opción tendrá en Washington.

La inversión rusa en nuestro país se centró en el sector energético (gasoductos y exploración) entre Lukoil y Petróleos Mexicanos (Pemex); y en la venta de material de defensa y aviones por la estatal Rosoboronexport y Sukoy-Superjet. Aunque va en aumento, pues de 52 firmas rusas en 2012, hoy operan en México más de 80, y su atención se centra en lo turístico y otros proyectos de infraestructura a futuro.

Tras la retórica hostil del nuevo huésped de la Casa Blanca, en septiembre de 2018 el diario El Español publicaba: “La cooperación ruso-mexicana crecerá tanto como el distanciamiento entre Washington y López Obrador”. Nada garantiza que así será, aunque al recibir al embajador de la Federación de Rusia, Viktor V. Koronelli se habló de la exención de visas, fortalecer la cooperación y favorecer un encuentro Putin-López Obrador.

Claves de un estadista

  • 9/08/1999 Al asumir como primer ministro

Necesitamos poner fin a las revoluciones de colores. Están diseñadas para que nadie pueda ser rico y en este momento urgen acciones para que nadie sea pobre. No hay un Estado próspero si su población es pobre. La prioridad del gobierno es asegurar el suministro de alimentos. Daremos asistencia al sector agrario y a millones de campesinos, cuya misión es alimentar a Rusia con la calidad que merece.

La integridad terroritoral de Rusia no está sujeta a negociación, regateos ni chantajes. Tomaremos acciones rigurosas contra cualquiera que infrinja nuetra integridad territorial. Rusia ha sido un gran poder por centurias y así permanecerá. Siempre ha tenido y aún tiene legítimas zonas de interés en el exterior, en antiguas tierras soviéticas y en otros sitios. No debemos permitir que nuestra opinión sea ignorada.

  • 10/II/2007               Conferencia de Seguridad de Münich

El incontenible hiper-uso de la fuerza de EE.UU. en las relaciones internacionales ya no es posible. Trata de imponer sus reglas y voluntad a otros países, pero el modelo unipolar es imposible y totalmente inaceptable en el mundo moderno.

Critica el acercamiento de la OTAN a las fronteras rusas, llama a la paciencia en el Programa nuclear de Irán y exige respetar la Carta de la Organización de la Naciones Unidas (ONU).

  • XIV foro del Club Internacional de Debates Valdái, en Sochi Octubre 2017

El mundo ha llegado a una época de cambios drásticos y entre otros procesos se agudiza la competencia por un sitio en la jerarquía global. Muchos de los antiguos métodos de resolución de conflictos han dejado de funcionar y no se ha creado ninguno nuevo.

Del terrorismo: En vez de mejorar juntos la situación en Medio Oriente y realizar un verdadero ataque contra el terrorismo y no solo fingir hacerlo, algunos colegas hacen todo lo posible para que el caos en la región se vuelva permanente.

De la península coreana: Rusia rechaza los ensayos nucleares de Pyongyang, estima que hay que poner fin a las tensiones regionales con el diálogo en vez de peleas e insultos. La situación es extremadamente peligrosa y no se debe detener a Pyongyang con una decapitación.

De los separatismos: Son los miembros de la UE los que han aumentado esos movimientos al apoyar a Kosovo y hoy sufren por el caso de Cataluña que es una aguda crisis política, aunque es cuestión interna de España. En cambio, saludaron sin esconder su alegría el desmembramiento de países europeos. ¿Por qué apoyaron la separación de Kosovo de Serbia? Por complacer a Washington, su hermano mayor.

En cambio, no les gustó cuando Crimea declaró su independencia. A juicio de nuestros colegas hay luchadores ‘correctos’ por la independencia y ‘separatistas’. Ese doble estandar en el ámbito geopolítico es peligroso para el desarrollo estable de Europa”.

Occidente cada vez más egoísta: Moscú y Washington tienen una enorme responsabilidad mundial, como las mayores potencias nucleares, pero Occidente muestra cada vez más egoísmo. Tras repartir el legado geopolítico de la URSS, ha empezado a ‘exportar democracia’.

Errores de Rusia: En los últimos 15 años fuimos demasiado confiados, pero su error fue considerar esa confianza como debilidad y abusaron de ella. Hay que pasar página y buscar la mutua desnuclearización.

  • Naciones Unidas. Septiembre 2015

Cooperación multipolar: No es positivo un mundo regido por una sola superpotencia. Al conmemorar el 70 aniversario de la derrota a la Alemania nazi, urge una gran coalición liderada por la ONU para derrotar al Estado islámico.

Peligro de las revoluciones de colores: Los experimentos sociales de exportación son intentos de impulsar cambios desde otros países basados en sus preferencias ideológicas, a menudo con trágicas consecuencias y más degradación en lugar de progreso.

OTAN y conflicto en Ucrania: Primero: Si el Pacto de Varsovia ya dejó de existir y la URSS colapsó, ¿Por qué la OTAN sigue expandiéndose? Más pronto esa lógica de confrontación derivará en una crisis geopolítica, como la de Ucrania, donde la población descontenta con sus autoridades fue usada por Occidente y orquestó un golpe militar que detonó la guerra civil

Cooperar con otros países: Contrario a la política de exclusividad, Rusia propone originales y armónicos proyectos basados en las leyes universales y transparentes del comercio internacional. Por ejemplo, nuestro plan de interconexión de la Unión Económica Euroasiática y la iniciativa china de la Faja y la Ruta de la Seda.

Efectos peligrosos de la política exterior de Occidente: Será igualmente irresponsable tratar de manipular a grupos extremistas y ponerlos al servicio para alcanzar sus propios objetivos políticos, confiando en controlarlos más tarde o, en otras palabras, liquidarlos. A quienes hagan eso les digo: queridos señores, no duden que están lidiando con gente dura y cruel; pero no están con primitivos o ingenuos, son tan inteligentes como ustedes y no sabrán quién manipula a quién.

  • 1/III/2018 ‘¡Vean hacia nosotros ahora!’ Informe a la Asamblea Nacional.

Tras delinear los avances del pueblo ruso en los últimos años, en la segunda parte de su mensaje Putin previó la gran capacidad estratégico-militar de su país. Quiero decir a aquellos que han animado la carrera de armas en los pasados 15 años y que pretenden ganar ventaja unilateral sobre Rusia, que han introducido sanciones ilegales y pretenden contener el desarrollo de nuestro país: ‘Ya ha pasado todo lo que quieren impedir con sus políticas, pero han fracasado’.

Rusia fue forzada a actualizar su arsenal nuclear tras el retiro de EE.UU. del Tratado de Misiles Anti-Balísticos de 2002. Entonces nadie nos prestó atención, así que ahora, véannos.

Caballo de Troya

La oposición rusa ha sido el Caballo de Troya de Occidente para minar el progreso del país y reinstaurar la dependencia multidimensional. Así se confirmó en febrero de 2012, cuando el grupo Pussy Riot hacía un concierto en la Catedral de Cristo Salvador con críticas al gobierno, temas a favor de la comunidad Lésbico Gay Transexual y Bisexual (LGTB) y gestos obscenos. Instigadas por medios y organizaciones occidentales, las tres integrantes subieron el tono hasta ser arrestadas y acusadas por vandalismo.

Hasta entonces, las organizaciones no gubernamentales (ONG)  en Rusia recibían sustanciosos financiamientos del exterior para montar campañas contra el Kremlin. El gobierno pidió que esas ONG ─extranjeras o con más de 60 por ciento de ayuda económica del exterior─ se registraran como “agentes extranjeros” y sus publicaciones se sometieran a auditorías.

Hubo reclamos dentro y fuera del país hasta que en 2015, la Duma vetó a esas instancias por suponer amenazas al orden y la seguridad. Hoy con su apoyo, la oposición defiende que candidatos independientes ─como Alexei Navalny, al que Occidente llama el principal crítico de Putin─, participen en las elecciones locales de septiembre próximo.

La ley pide que los aspirantes reúnan cinco mil firmas para alcanzar la nominación. Aunque otros sí consiguieron esa suma, la Comisión Electoral dictaminó que algunas firmas para Navalny no eran legibles o sus domicilios incompletos. Ello detonó protestas que a inicios de agosto ya sumaban miles; organizaciones como OVD-Info y The White Counter estiman en 49.900 los asistentes, contra 20 mil de la policía moscovita.

El 9 de agosto, la cancillería rusa convocó al ministro consejero de la embajada de EE.UU., Tim Richardson, para pedirle explicaciones por publicar el itinerario de una marcha ilegal en su página Web y Twitter. Para la cancillería, esa invitación es “un intento de injerencia” en los asuntos internos de Rusia. La vocera María Zajárova denunció: “Los dirigentes de EE. UU. han pedido a Rusia abstenerse de interferir en sus asuntos internos, y si hay paridad o respeto mutuo, Washington debe hacer lo mismo”. Y convocó a la encargada de negocios de la embajada alemana por el abierto llamado a la población: “a salir a las calles” de la televisión Deutsche Welle.

Además, Occidente ha diseñado a un opositor de ‘nueva generación’ en Rusia, que cumple con todos sus estereotipos. Es el estudiante, bloguero y político de 21 años, Yegor Zhúkov; detenido el 2 de agosto por organizar disturbios masivos el 27 de julio. Sus abogados admiten que articuló esas marchas. Zhúkov no reunió las cinco mil firmas y “por falta de dinero” renunció para apoyar a otros candidatos; cuando la Comisión rehusó registrar a otros candidatos, Yegor lo consideró un insulto. Ellos, como otros, son la carne de cañón de una oposición diseñada desde agencias extranjeras contra Rusia.