Reformas para conservar el poder

Vista a profundidad, la nueva reforma propuesta tiene como verdadera intención, que el Poder Ejecutivo recupere el control absoluto de los procesos electorales, control que se vio disminuido desde hace años.

Redacción

2019-08-11
Ciudad de México

Las opiniones de especialistas y altos funcionarios electorales nos permiten concluir esta semana que en este momento no hace falta una reforma electoral; que tanto el pueblo como el gobierno deben respetar la legislación al respecto y los avances democráticos logrados durante muchos años, y la relativa autonomía de los órganos encargados de llevar a cabo el proceso y vigilar el cumplimiento de la ley.

No preocupa hoy a los mexicanos, y probablemente en 2021 les interese menos, la ratificación de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) (y quizás del Movimiento Regeneración Nacional), de su continuación en el mandato presidencial o no; eso es un asunto resuelto, decidido.

AMLO triunfó, como haya sido su triunfo, y puede gobernar durante todo el sexenio; la ocurrencia de someter a votación el cargo es aparentemente inútil; sin embargo, entre la gente que analiza y estudia la promesa de “ponerse a la disposición del pueblo sabio”, hay quien descubre propósitos escondidos, objetivos políticos, electorales y hasta económicos para beneficiar a los partidos que llevaron al poder a AMLO que volvería a ser la figura más importante en el proceso electoral que se avecina.

Vista a profundidad, la nueva reforma propuesta tiene como verdadera intención, que el Poder Ejecutivo recupere el control absoluto de los procesos electorales, control que se vio disminuido desde hace años por la creación de órganos independientes como el Instituto Nacional Electoral y sus correspondientes en los estados; además, la propuesta persigue la obtención de recursos económicos a través de esta consulta o ratificación de AMLO; que en las elecciones de 2021 le darían la posibilidad de desplegar acciones políticas a favor de sus aliados y candidatos con más recursos económicos que los previstos. Ya se ve más claramente lo que hay en el fondo de su voluntad de “ponerse a disposición del pueblo”.

Se trata, entonces, de una acción muy bien calculada por el partido oficial para continuar en el poder en el próximo sexenio, usando la actual imagen del Presidente para colocar a otro morenista que dé continuidad a su “proyecto” de transformar la nación.