"Ley Garrote" de AMLO: de rostro de cordero al de lobo represor

La llamada "Ley Garrote" promovida por el partido del Presidente y que hoy gobierna México, va contra la libertad y ataca directamente al Artículo noveno de nuestra Carta Magna.

Miguel Ángel Casique Olivos

2019-08-05
México

El gobierno morenista de Andrés López Obrador (AMLO) no sólo se ha mostrado como un gobierno ineficiente e incapaz para ejercer políticas económicas y públicas que verdaderamente resuelvan los problemas del país y que hagan creer; pero sobre todo ver en la realidad, a los a los mexicanos que ese gobierno, reconocido por su frase: "Primero los pobres", realmente los empobrece más; y que está dispuesto, si es necesario, a violar la Constitución, incluso a mostrarse, en la medida que avanza su periodo de gobierno, como un régimen antidemocrático, antipopular y represor.

 Y es que en Tabasco, este lunes, entre fuertes críticas de diversos sectores y muestras de inconformidad de los diputados del PRI, pero con el voto de los diputados de Morena y votación medio dividida del PRD, se aprobaron las modificaciones al Artículo 308 bis de la Constitución local, aprobando así la "Ley Garrote", con lo que criminaliza la protesta ciudadana.

 Con este paso negativo y amenazante contra la libertad de los mexicanos, los legisladores morenistas determinaron castigar con prisión de seis a 13 años a quien extorsione, coaccione, intente imponer o imponga cuotas o impida total o parcialmente el libre tránsito de personas, vehículos, maquinaria, equipo especializado o similar, para la realización o ejecución de trabajo y obras pública o privada en las vías o medios de comunicación de jurisdicción local. Además, acordaron que la pena se incrementará en 50 por ciento, mientras que "en la comisión del delito, el sujeto activo se haga acompañar de personas menores de edad y se emplee violencia".

 En México desde hace mucho tiempo, o en algún sexenio reciente, ningún gobierno federal se había atrevido a tanto y en tan corto tiempo, por esa razón ya hay multitudes que refieren, sin ninguna duda o temor a equivocarse, que el "país estaba mejor cuando estaba peor". Lo que López Obrador pretende hacer con modificar las constituciones locales resulta muy grave, porque se trata de una violación constitucional y de la cancelación de derechos humanos fundamentales, una acción que le quita por completo al gobierno morenista su máscara de cordero para pasar a la de lobo represor y amenazante.

La llamada "Ley Garrote" promovida por el partido del Presidente y que hoy gobierna México, va contra la libertad y ataca directamente al Artículo noveno de nuestra Carta Magna, cuando dice y garantiza que: "No se podrá coartar el derecho de asociarse o reunirse pacíficamente con cualquier objeto lícito... No se considerará ilegal, y no podrá ser disuelta una asamblea o reunión que tenga por objeto hacer una petición o presentar una protesta por algún acto, a una autoridad, si no se profieren injurias contra ésta, ni se hiciere uso de violencias o amenazas para intimidarla u obligarla a resolver en el sentido que se desee."

Recordemos la trayectoria política del Mandatario nacional inmersa o marcada por las manifestaciones y plantones; ahora la iniciativa se muestra risible, y nos lleva a que todos los años previos a la conquista del poder, estuvo engañando y manipulando a los mexicanos; se sabe y está documentado que AMLO participó en al menos dos grandes bloqueos a Pemex: una fue tras perder las eleciones en 1994 y otra para "exigir" indemnizaciones a campesinos afectados por la petrolera en 1996.

Pero los mexicanos no olvidan el cierre de 48 días que se dio en la avenida Reforma tras perder elecciones en 2006, donde dijo: “Les propongo que nos quedemos aquí, (se refería a cerrar y bloquear la avenida más grande más importante de la Ciudad de México); en asamblea permanente…, que permanezcamos aquí, día y noche...”

La reforma de hoy orquestada por AMLO es la antesala para que cualquier manifestación sea criminalizada, y será usada al mismo tiempo para amedrentar a todo ciudadano que quiera protestar, aun y cuando tenga razones justificadas y de sobra para hacerlo; se usará como pretexto para eliminar y conculcar el derecho de los ciudadanos a manifestarse de cualquier forma contra el gobierno morenista actual.

La "Ley Garrote", no hay ninguna duda, es un traje a la medida para el gobierno morenista que apenas comienza y que seguramente se querrá extender a otros estados del país como Chiapas, Hidalgo o hasta el mismo Estado de México para impedir que opositores, entre los que se encuentran las organizaciones sociales verdaderas, se manifiesten contra políticas erróneas y decisiones que afectan la vida de los 130 millones de mexicanos.

El fracaso del gobierno de AMLO se reafirma y confirma por sí solo cada vez; también el error de los mexicanos que le dieron su voto, pues ahora descubren que eligieron a un gobierno antidemocrático, antipopular y represor; un régimen que en nada le importan los pobres, un gobierno que se siente acorralado y amenazado por las libertades elementales que todo mexicano tiene, y ahora con esa "Ley Garrote" las quiere eliminar.

El encono y la inconformidad social se incrementan y se agigantan cada día; los descuidos subirán de tono y el único culpable será el Gobierno Federal comandado por el presidente López Obrador, quien tampoco sabrá qué hacer cuando toda la población, incluida en primer lugar la que votó por él, enardezca más y se decida a protestar en serio para detener a un nuevo tirano, un aprendiz de dictador en México.