El golfista que regresó a México al Masters de Augusta

Hoy el golf mexicano puede llenarnos de orgullo gracias a Álvaro Ortiz, quien ganó el corto del Torneo de Augusta, que es uno de los cuatro más importantes del calendario anual de golf masculino.

Armando Archundia

2019-07-22
Ciudad de México

Desde el retiro de Lorena Ochoa, el golf en México no es precisamente uno de los deportes que vuelva locos a los aficionados mexicanos, por más que algunos exfutbolistas presuman en sus redes sociales que es relajante, como habitualmente lo hacen Jorge Campos y Jared Borgetti, entre otros.

Hoy el golf mexicano puede llenarnos de orgullo gracias a Álvaro Ortiz, quien ganó el corto del Torneo de Augusta, que es uno de los cuatro más importantes del calendario anual de golf masculino. Tuvieron que pasar cuatro décadas para que un connacional disputara el legendario torneo. Ortiz buscó coronar la hazaña. El golfista, de 23 años de edad, estuvo consciente del peso que tenía regresar a México uno de los campeonatos más relevantes del mundo en este deporte.

Así como en el tenis hay los grand slam de Australia, Wimbledon, Roland Garros y el US Open, en el golf el majors de Augusta figura entre los cuatro torneos internacionales más importantes y es el primero que se disputa en el calendario, razón por la que en él compite la crema y nata del golf mundial.

Nacido en Guadalajara, Jalisco, y recién graduado de la Universidad de Arkansas, Álvaro fue uno de los cinco golfistas amateur que tuvieron oportunidad de competir en el sagrado campo de Augusta. El selecto grupo estuvo conformado por el campeón amateur del Abierto Británico; los dos finalistas el US Open; el ganador del Asia-Australia y él en su carácter de monarca del Latín American, torneo que ganó en enero pasado en Costa Rica. El año pasado, Ortiz se graduó en la carrera de negocios internacionales en la Universidad de Arkansas.

Su participación arrancó el jueves 11 con no muy buenos números, ya que terminó su participación con 73 golpes, uno por encima del par; pero el viernes se repuso a lo grande para terminar con 71 golpes, uno bajo par, para un total de 144 golpes (el par), con lo cual superó el corte, lo cual le permitió seguir compitiendo el fin de semana con los mejores exponentes del golf mundial.

Su estancia en Augusta fue un sueño que disfrutará en el futuro no solo porque como jugador amateur probó su mentalidad ganadora y buscó ponerse el saco verde (el primer lugar) en un torneo en el cual también compitió un tal Tiger Woods. Antes de viajar a Augusta, el golfista mexicano había dicho que no sentía ninguna presión porque tenía el presentimiento de que todo iba a salir bien. “Estaba emocionado de saber que era mi última chance, porque sabía que estaría jugando mi último torneo amateur”.

Cuando se le preguntó cuál fue la clave del triunfo que le dio el boleto para competir en el Masters de Augusta, lo dijo muy claro: “El putt del nueve, que cuando yo llegué, venia nueve golpes abajo para el torneo, pensé que iba ganando y cuando me acerco al tablero veo que voy perdiendo por una; hago un approach mediocre, la dejo a 15 pies y sabía que tenía que meterla porque era un putt clave; y cuando lo logro arrancó el resto”.

La calificación de Ortiz al Masters de Augusta fue histórica; ningún mexicano había competido en esa instancia en los últimos 40 años. El último había sido Víctor Regalado, quien finalizó en el sitio 31 en 1979, cuando Álvaro Ortiz aún no había nacido; Regalado participó también en la edición de 1975, cuando terminó en el peldaño 30.