La inútil guerra de EE.UU contra China

Estados Unidos (EE. UU.) ha desencadenado una cruzada de “quinta generación” contra China, que se libra en un campo de batalla inédito: el de la cibernética y la telefonía móvil.

Nydia Egremy

2019-06-10
Ciudad de México

Estados Unidos (EE. UU.) ha desencadenado una cruzada de “quinta generación” contra China, que se libra en un campo de batalla inédito: el de la cibernética y la telefonía móvil. Aunque asume un rostro comercial, el trasfondo de esta pugna es el creciente desarrollo científico-técnico de China, que amenaza con acabar con el monopolio de las corporaciones occidentales en ese rubro. Al vetar a la firma Huawei y presionar a sus aliados a hacer lo mismo, Donald John Trump confirma su temor de que Pekín domine el mercado con tecnologías propias. Es claro que el país asiático ganará esta ofensiva porque es líder global en tierras raras, estratégicas para la tecnología del siglo XXI.

La “guerra comercial” que ha declarado el presidente estadounidense a China tiene más que ver con la Quinta Generación Industrial (5G) y la Inteligencia Artificial que con los déficits comerciales entre ambos países. En este instante, China abandera los avances tecnológicos que pronto separarán los mundos digital, físico y biológico, con lo que el actual orden mundial sufrirá una alteración profunda.

La revolución tecnológica liderada por los chinos representa la peor pesadilla para el capital corporativo trasnacional. El pulso actual entre el gobierno de Donald John Trump y China es, en términos amplios, otra expresión de la pugna por el mercado global y, a la vez, expresa el choque entre el occidental sistema Android y Kirin OS y la tecnología de 5G que lidera el país oriental.

Comprender el trasfondo del choque Pekín-Washington pasa por entender que el país asiático es el primer inversionista mundial en innovación. El desarrollo de un sistema operativo que reemplace a Android y deje inservible al monopolio de Google se traducirá en una caída del 85 por ciento de tecnología en el mercado.

Guerra tecnológica

Pese al cerco tecnológico, el gigante Huawei Technologies Co., Ltd. se ha propuesto seguir en el mercado. La multinacional china se especializa en investigación y desarrollo electrónico de comunicaciones de alta tecnología, además de dotar de soluciones personalizadas a operadores del sector de telecomunicaciones. En todo el mundo operan más de 360 millones de sus teléfonos móviles (10.2 por ciento del total global).

Para mantener su liderazgo, China es la mayor poseedora de las llamadas “tierras raras” (en inglés rare earth) consideradas las vitaminas de la tecnología y cuyos nombres son ajenos a las mayorías: lantano, itrio y escandio, entre otros. Para el decano del Colegio Oficial de Ingenieros de Grau de Minas y Energía de Cataluña, esas tierras están presentes en prácticamente todo lo relacionado con la electrónica, la generación de energías renovables y la eficiencia energética.

Para Piergiorgio M. Sandri las tierras raras “son el as chino en la guerra comercial declarada por EE. UU.”, pues con ellas se fabrican los modernos sistemas de iluminación de bajo consumo, las pantallas de plasma LCD, altavoces, equipos de resonancia magnética de uso médico, aerogeneradores, motores, baterías para autos híbridos, smartphones y muchísimos dispositivos más.

Para defender el interés de esas corporaciones, el presidente de EE. UU. firmó una orden ejecutiva para crear la iniciativa de Inteligencia Artificial estadounidense. Con esta medida pretende atajar la investigación de China en Inteligencia Artificial, muy superior, cualitativamente hablando, si se la compara con la del resto del mundo industrializado. Solo la británica Vodafone ha completado la primera 5G en el mundo, junto con Huawei.

Pekín ha decidido invertir muy fuerte en computación cuántica, pues sabe bien que en la era de la Inteligencia Artificial, los datos serán el nuevo petróleo y apuesta a ser la nueva Arabia Saudita. Aunque EE. UU. puede estar a la vanguardia de la investigación, China conserva el liderazgo en el rubro de la implementación. En ese contexto, el “caso Huawei” es una batalla tecnológica que libran las dos mayores economías del planeta.

Pocos saben que más del 85 por ciento de las firmas que hoy desarrollan Inteligencia Artificial, y que se identifican como “jugadores activos”, se asientan en China. Una es SenseTime, la firma de Inteligencia Artificial con más alto valor mundial (arriba de 4.5 mil millones de dólares).

Cientos más trabajan con algoritmos de los que dependerán cuando menos 75 millones de empleos en el año 2022 y que crearán unos 133 millones de nuevas plazas, anticipa el Foro Económico Mundial.

Esa tendencia tecnológica, además de trastocar los ámbitos social y político-económico, confirma que el tema clave para la humanidad no es si EE. UU. o China la lideran, sino cómo la Inteligencia Artificial alterará el orden mundial vigente.

Tecnología y mercado

Los expertos llaman a la 5G el inicio de la Era de la Invención, pues involucra la Inteligencia Artificial, traducida en millones de elementos vinculados entre sí y un amplio universo de datos disponibles en la nube. Esa tecnología, 10 veces más rápida que las 4G contemporáneas, permitirá visualizar información con calidad desconocida, sea en realidad virtual o en televisión 8K. Además, transformará el mundo digital desde la reproducción de contenidos hasta las compras en línea.

Al reconocer su retraso en el desarrollo de esa tecnología –estimado por algunos expertos entre ocho meses y dos años– el gobierno de EE. UU. eligió a la empresa china Huawei para asestarle un golpe contundente. Esto no es casual, pues esta empresa rival es artífice de las redes de 5G.

Como parte de la campaña contra ese avance chino, el general retirado James L. Jones, afirmó que la expansión de la 5G china “amenazará la interoperabilidad de la OTAN, pues EE. UU. no podrá integrar su propia red segura con ningún elemento chino”. El analista Ricardo Carnevali, de Kaosenlared, finca en esta declaración los rumores de que crecía el temor hacia Huawei, pese a que la firma china ofreció acceso a sus redes para que las autoridades confirmaran que no era cierto.

Cronología bélica:

22.MAR.2018. Trump impone gravámenes por un valor de hasta 60 millones de dólares a múltiples importaciones chinas. Exige reducir el déficit comercial con Pekín en un 25 por ciento.

4.MAR.2018. China replica con aranceles del 25 por ciento a 106 importaciones con valor de 50 mil mdd.

2-14 JUN. 2018. China y EE. UU. inician una nueva ronda de negociaciones. Trump impone aranceles por 50 mil mdd a bienes chinos.

6-11 JUL. 2018. EE. UU. impone gravámenes a otros productos por 34 mil mdd. China responde con medidas espejo en el sector tecnológico e industrial. Trump impone aranceles del 10 por ciento a bienes chinos por 200 mil mdd.

8 JUL-27 AGTO. 2018. China replica con aranceles del 25 por ciento a productos de EE. UU. por 16 mil mdd y lo denuncia ante la Organización Mundial de Comercio por guerra de aranceles.

24. SEP. 2018. EE. UU. grava con 10 por ciento bienes chinos incluidos textiles, por 200 mil mdd. China responde con aranceles por 60 mil mdd a bienes como el gas natural licuado.

5. DIC. 2018.       La directora financiera de Huawei, Meng Wanzhou, es arrestada en Canadá (hoy en libertad bajo fianza) por supuesta violación a las sanciones a Irán por EE. UU., que pide su extradición.

25. FEB. 2019. Trump retrasa gravámenes por 200 mil mdd a productos chinos que entrarían en marzo.

10-15 MAY. 2019. EE. UU. aumenta al 25 por ciento aranceles para cinco mil importaciones chinas. Trump declara emergencia nacional para prohibir a sus compañías usar equipos de telecomunicaciones chinos, por presunto espionaje.

16-20 MAY. 2019. China urge a EE. UU. a poner fin a sus prácticas contra Huawei, cuando empresas estadounidenses cesan sus ventas de componentes y software a Huawei.

20-23 MAY. 2019. EE. UU. y China anuncian otra ronda de aranceles por un valor de 300 mil millones de dólares y 60 mil millones de dólares, respectivamente. Huawei lanza una nueva serie de teléfonos inteligentes. ¡La multinacional británica de chips ARM y Vodafone suspenden negocios con Huawei para acatar veto de EE. UU., igual que las japonesas KDDI e Y! Mobile que congelan lanzamiento de teléfonos Huawei.

23-24 MAY. 2019. Miles de chinos respaldan a la firma y abandonan sus iPhones por dispositivos Huawei. China protesta formalmente contra EE. UU. por acoso a Huawei. El presidente de Venezuela dice que esa firma seguirá en su país.

Fuentes: Xinhua, TeleSur, Kaosenlared

Fue así como Donald Trump declaró una “emergencia nacional” para prohibir a las firmas de su país que negocien con Huawei y otras marcas chinas, con el argumento falaz de que intentan espiar a su país. A su vez, la Comisión Europea (CE) insiste en que cada país decide si restringe o no a una empresa por razones de seguridad.

Guerra de zapatos

En una insólita carta abierta al presidente estadounidense, las compañías de calzado Adidas, Puma, Clarks, Nike, Dr. Martens y otras 170 lo urgieron a reconsiderar su “catastrófica política comercial” que ha impuesto aranceles a los zapatos fabricados en China. Los empresarios estiman que esa medida es “catastrófica para empresas, consumidores y la economía de EE. UU. en general”.  El mensaje se difundió días después de que Washington impusiera nuevos aranceles por más de 200 mil millones de dólares a bienes importados del país asiático, entre ellos todo tipo de calzado.

Fuente: BBC World.

El veto de Trump limita a Huawei la actualización del sistema Android, pues la única forma de hacerlo será por una plataforma de código abierto que, en general, tarda meses en salir. Así, las más importantes compañías tecnológicas de EE. UU. (Google, Intel, Qualcomm, Xilinx Inc. y Brandcom) anunciaron que cesaban de vender componentes y programas a la firma china.

Con esa campaña en su contra, los usuarios reclamaron a Huawei si su sistema operativo perderá funciones, estima el portal Legálitas. La corporación china aseguró que continuará ofreciendo actualizaciones de seguridad y servicio a los usuarios de sus teléfonos y tabletas. Adicionalmente, ofreció desarrollar un ecosistema de software seguro y sostenible.

Bruselas, al imitar la posición de Trump, alegó que por ley “las firmas chinas deben cooperar con los servicios secretos de su país”. En el fondo, a Europa le preocupa el ingreso de Huawei en las futuras redes móviles 5G. Para diluir los rumores, la empresa ha lanzado una campaña que sostiene: “La confianza debe basarse en hechos verificables y esa verificación debe basarse en normas”.

Tras la ruptura de Google con su empresa, llegó el contundente mensaje del fundador y propietario de Huawei, Ren Zhengfei, que advirtió: “El mundo no nos puede dejar, porque somos más avanzados. Si EE. UU. persuade a otros países para no usar nuestros servicios temporalmente, podemos reducir la actividad y hacernos más pequeños”.

Ante la escalada de la tensión provocada por EE. UU. el presidente de China, Xi Jinping, pidió a su nación prepararse para una serie de situaciones difíciles y para superar “importantes riesgos y desafíos”.  No obstante, la historia confirma que el país oriental saldrá victorioso de esta inútil guerra.