Evitar los feminicidios en Edomex: responsabildad de todos

Unos 11 municipios mexiquenses han hecho esfuerzos para trabajar en la alerta de género y que “cuentan con Célula de Búsqueda Inmediata (CBI)

Carolina Ruvalcaba

2019-05-13
Chimalhuacán, Estado de México

A cuatro años de la alerta de género emitida en 11 municipios del Estado de México (Edomex), esta entidad ocupa el segundo lugar en feminicidios, con 21 registrados en los primeros tres meses de 2019, cifra inferior a los 46 cometidos en Veracruz y que sobrepasa los 20 de Sonora, los 15 de Puebla y los 13 de Nuevo León.

Una noche de 2008, Juana Sánchez, vecina del municipio de Chimalhuacán, esperaba en casa a su marido. Cuando él llegó cayéndose de borracho, le exigió  tener relaciones sexuales, como ella se negó, la golpeó, roció su cuerpo con gasolina y segundos después estaba en llamas.

“Logré escapar y pedí ayuda al Centro de Atención a Víctimas de Violencia Familiar (CEAVIF) del municipio. Gracias a ello pude sobrevivir”, cuenta con la mirada aún atónita y los ojos inundados de lágrimas. Juana aún se pregunta: “¿Cómo una persona que dice amarte intenta matarte? ¿Cómo es eso, si hasta los perros se quieren?”

Monserrat Sánchez también logró escapar de las garras de un feminicida en potencia y denunciar a su victimario ante el Ministerio Público de Ciudad Nezahualcóyotl. Ahora cuenta con una orden de restricción para su marido. Su historia comenzó como un cuento de hadas. El enamoramiento fue a primera vista y ambos tenían tantas cosas en común en la comida, la música y otros pasatiempos, que en solo cuatro meses de noviazgo llegaron al altar. Pero ese gran “amor” muy rápido se convirtió en una historia de horror.

“Empezó a mentirme, insultarme, empujarme; pedía perdón y empezábamos como si nada. Después tuvimos un hijo que padece una discapacidad, pero que trajo mucha felicidad a mi familia. Un día estábamos en la terapia y yo agarré mi celular para ver la hora, eso fue suficiente para hacerlo enojar, salió con mi hijo, no me lo quería entregar. Al subir al automóvil, aventó a mi pequeño; hecho que me enfureció, le reclamé las llaves para conducir y él azotó mi cabeza contra la puerta, estuve a punto de desmayarme. Como pude entré, puse los seguros y lo vi alejarse. Una semana me llevó tomar fuerza para denunciarlo, las autoridades me entregaron una orden de restricción temporal y al mismo tiempo comenzamos la demanda de pensión para mi hijo”, relató.

Alerta

La violencia de género y su máximo crimen, el feminicidio, no es ajeno al índice delincuencial generalizado que ha ido en aumento en gran parte del país. En el primer trimestre de 2019 se contabilizaron ocho mil 493 asesinatos, la cifra más alta desde 1997. Dentro de esta estadística criminal hay 227 mujeres asesinadas por razones de género en el Estado de México: 72 en enero, 70 en febrero y 85 en marzo, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

Pese el incremento de los feminicidios –entre ellos historias de decepción emocional muy dramáticas– los tres órganos de gobierno han asumido una actitud insensible e incomprensible, dice Adriana Hinojosa Céspedes, coordinadora de políticas públicas de la Fiscalía Central de Atención Delitos Cometidos con Violencia de Género (FCADCVG), pues gran parte de dichas autoridades han perdido de vista el hecho de que “el asesinato de mujeres es un problema de todos” y que su “solución está en todos: en los órganos de gobierno y la sociedad”.

En entrevista con buzos, Hinojosa Céspedes dijo que la vida de las mujeres no es un tema de colores, partidos, ni niveles de gobierno. “En el momento en que dejemos de politizar el tema de las desapariciones, vamos a poder hacer cosas mucho mejores”, aseveró.

A cuatro años de la alerta de género, el primer avance que se tiene con respecto a la declaratoria de género es la coordinación que ha surgido entre el gobierno del Edomex y los 11 municipios declarados en alerta. “Ahora se cuenta con el mecanismo legal de la alerta, conformado por autoridades estatales y municipales que se reúnen periódicamente para realizar acciones de manera coordinada y transversal”, aseguró Hinojosa Céspedes.

Reconoció que estos 11 municipios mexiquenses han hecho esfuerzos para trabajar en la alerta de género y que “cuentan con Célula de Búsqueda Inmediata (CBI) que consiste en realizar patrullajes con perspectiva de género, además se están adecuando espacios públicos”.

La especialista reveló que hoy más que en otras épocas, las mujeres están acercándose a las autoridades para buscar justicia. “Vemos más denuncias. Se tiene la idea de que si suben (o bajan) los números es porque hay más o menos violencia, puede ser; pero también hay mucho más empoderamiento de las mujeres, saben que pueden acercarse a hacer una denuncia, que hay una policía especializada que las atiende, que existen protocolos de la fiscalía que obliga a los servidores públicos a atenderlas rápido y bien. De alguna manera nos da mucha satisfacción que las familias se están acercando a la policía y al Ministerio Público (MP) a denunciar, porque quiere decir que tienen confianza”.

Entre sonrisas, Monse aconseja a las mujeres que han padecido maltratos similares al suyo, que denuncien: “No podemos pasarle a alguien más la responsabilidad de nuestro bienestar; asuman las consecuencias de sus actos, hagan todo lo que sea posible por su vida, no tienen por qué aguantar golpes o insultos; no dejen que el silencio las conduzca a la muerte”.

Localizadas, 80 por ciento de las desaparecidas

Una de las acciones para contrarrestar la violencia de género consiste en la búsqueda de las mujeres desaparecidas, actividad en la que participan la Fiscalía, las policías municipales y las comisiones de búsqueda, cuyos operativos han arrojado una efectividad del 80 por ciento.

“Las redes sociales han ocasionado que se desvirtúe esta situación, pues muchos comparten cédulas de búsqueda, pero muy pocos publican las ya localizadas y eso motiva a pensar que no las estamos encontrando. Pero podemos decir con muchísimo gusto que tenemos una efectividad del 80 por ciento en las localizaciones”, dijo a buzos Hinojosa Céspedes.

En Ixtapaluca, por ejemplo, el departamento de prevención del delito dio a conocer que de los 590 casos de desapariciones reportadas de 2015 a la fecha, se ha localizado al 95 por ciento de las víctimas, todas con vida, aunque aún faltan por encontrar 84 mujeres. “Se tienen indicadores de que el 35 por ciento de las personas reportadas como desaparecidas en realidad se encuentran en otros municipios”, informó el titular del departamento de prevención del delito, Jorge Ortigosa.

alerta 2

Además aseguró que dos años antes de que se decretara la alerta de género, las autoridades de este municipio mexiquense habían empezado a velar por la seguridad de todos, especialmente en los sectores más vulnerables. Entre las acciones preventivas más importantes se encuentran los operativos de seguridad en lecherías, escuelas y unidades de transporte público. Las inspecciones de viaje “seguro” fueron siete mil 920 y los patrullajes con perspectiva de género alcanzaron la cifra de 51 mil 500.

A decir del municipio, el cuerpo de fuerza de Ixtapaluca está conformado con 654 uniformados, 200 de ellos son policías de género para reforzar la seguridad de mujeres en los 21 cuadrantes de la seis regiones y la zona centro en que está dividido el territorio municipal.

En Chimalhuacán, las autoridades han informado que desde 2011 se está trabajando para inhibir la violencia de género y ofrecer oportunidades de desarrollo laboral para las mujeres. Estas acciones se reforzaron a partir de la declaratoria; se han organizado más de dos mil 500 talleres, foros y caminatas, con la participación de más de 40 mil personas.

También han asistido más de 15 mil personas a los foros de capacitación en derechos humanos, empoderamiento de la mujer, sensibilización en atención a víctimas de primer contacto, juicios orales, nuevo sistema penal acusatorio; prevención, eliminación y violencia  contra féminas, protocolo Alba y enrolamiento biométrico.

A decir de la directora de la Unidad Especializada de la Policía para la Atención a Víctimas de Violencia Familiar y de Género, cuentan con 50 uniformados que de enero a octubre de 2018, realizaron dos mil 115 operativos con perspectiva de género.

“A pesar de todo lo que se requiere hacer en Chimalhuacán como perspectiva de género, nos asignaron un insuficiente presupuesto de un millón 400 mil pesos. Es importante que las autoridades federales y estatales valoren lo que implica tener municipios con alerta de género para que destinen los recursos suficientes que nos permitan la creación de programas preventivos y de atención”, aseguró la directora Adriana Hinojosa Céspedes.

Alerta de genero

A estas acciones se suman las 15 redes comunitarias integradas por 41 mujeres, quienes han brindado capacitaciones en los barrios Acuitlapilco, Herreros y Vidrieros. La instalación de 705 nuevas luminarias en las colonias con mayor índice delictivo, además de la colocación de alumbrado en 10 centros recreativos y de esparcimiento familiar, donde también se brindaron pláticas para la prevención del embarazo adolescente, erradicar el acoso escolar y tipos de violencia en las que participaron más de dos mil 300 personas de 2015 a 2017.

La secretaria técnica de la Dirección de Seguridad Ciudadana y Tránsito municipal, Reyna Onofre Soberano, comentó que los trabajos realizados por el gobierno de Chimalhuacán contribuyeron a que la localidad saliera de la lista de los primeros 100 municipios con delitos de feminicidio en el primer trimestre de 2019 del SESNSP, cuya estadística real no era la reportada por las autoridades federales.

En 2018, según el SESNSP, por un error metodológico Chimalhuacán se encontraba “en el lugar 53 de 100 municipios con presuntos feminicidios con un valor porcentual de 2.39 por cada 100 mil mujeres; mientras que Ecatepec estaba en el primer lugar en el Edomex con 14 feminicidios que representa 1.50 delitos por cada 100 mil mujeres”.

Sin embargo, todos parecen coincidir en que debe fomentarse la cohesión social y familiar; hacer valer los derechos humanos; continuar con la tarea de sensibilización y capacitación de los servidores públicos en las labores de auxilio a las víctimas conforme a los protocolos con perspectiva de género, pues es la vida de las mujeres la que está en juego.