Muzeón: esculturas al aire libre

Muzeón, término griego que en español significa Templo de las artes, es un parque de esculturas que se encuentra a orillas del río Moscú

Romeo Pérez Ortiz

2019-04-08
Ciudad de México

Muzeón, término griego que en español significa Templo de las artes, es un parque de esculturas que se encuentra a orillas del río Moscú y que cuenta con más de mil piezas de piedra, bronce, madera y otros materiales. Es una exposición singular porque los visitantes pueden tocar los monumentos y tomarles fotografías desde cualquier ángulo.

La historia del museo comenzó después del colapso de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), cuando muchas de las esculturas con simbolismo soviético fueron desmanteladas de los lugares donde se hallaban para ser llevadas a la Casa Central de Artistas, sitio donde hoy se encuentra el parque. La gran cantidad de piezas artísticas almacenadas indujo al alcalde de Moscú, Yuri Luzhkóv, a firmar en 1992 el decreto con el que se creó en Rusia el mayor museo de esculturas al aire libre.  

La exposición está dividida por temas, regiones y periodos que muestran el desarrollo de la historia rusa y soviética en el siglo XX, como son los casos del Jardín Oriental, la Plaza Pushkin, la Segunda Guerra Mundial, la escultura moderna, el arte infantil y los monumentos soviéticos. Esta última área temática es la más visitada. En ella se muestran imágenes de Vladímir Ílich (Lenin), Iósif Stalin, Felix Dzerzhinski, Máximo Gorki, Leonid  Brézhnev, Yákov Sverdlóv, entre otros. Hay también obras de eminentes escultores y pintores rusos y soviéticos como Yevguéni Vuchétich, Serguéi Merkúrov, Vera Mújina, Yuri Oréjov, Zinovi Vílensky, Yevguéni Chubárov, Alexéi Grigóriev, Leonid Rabins y muchos más.

El conjunto escultórico que más resalta es Demandamos Paz, de la artista Vera Mújina, inaugurado cinco años después de que finalizó la Segunda Guerra Mundial. Incluye ocho figuras que representan a las diferentes razas humanas, una de piel oscura, otra de rasgos asiáticos y otra de rasgos eslavos que caminan a lo largo de banderas caídas del ejército alemán. Una mujer levanta el cadáver de un niño, que simboliza el inevitable dolor de la guerra. También hay un hombre con un brazo mutilado que muestra las inevitables secuelas bélicas. Finalmente hay una madre con su bebé que suelta una paloma como símbolo de la paz.

Llama la atención un monumento de 11 toneladas de peso dedicado a Felix Dzerzhínski, fundador de la Comisión Extraordinaria, oficina de la policía secreta bolchevique mejor conocida como Cheka (por sus siglas en ruso) y embrión del posterior Comité de Seguridad para el Estado (KGB, por sus siglas en ruso). El conjunto escultórico fue levantado en 1958 en la Plaza Lubianka, frente al cuartel de la KGB. Fue obra del artista soviético Yevguény Vuchétich, más conocido por su pieza monumental La Madre Patria llama, creada sobre la colina Mamáyev Kurgán, en Volgogrado, anteriormente Stalingrado, y lugar donde se desarrolló una de las batallas más sangrientas de la Segunda Guerra Mundial.

Hay esculturas dedicadas a científicos como Albert Einstein, Niels Bohr y Andréi Sájarov, eminente físico nuclear soviético y Premio Nobel de la Paz en 1975; el geoquímico y mineralogista Alexander Fersman y el químico y astrónomo Mijaíl Lomonósov, fundador de la primera universidad en Rusia.

Hay, asimismo, obras que rinden homenaje a escritores como Máximo Gorki, fundador de la literatura soviética, los poetas Alexánder Pushkin y Mijaíl Lérmontov, creadores de la literatura moderna rusa.

Una escultura que destaca por su gran tamaño es la de Pedro El Grande, una de las más altas del mundo y obra del artista Zurab Tseretéli. También llama la atención un monumento de granito rosa que invoca a Iósif Stalin.

Las esculturas soviéticas más populares son: El abuelo Mazai y las liebres, del artista Alexánder Taratynov; Zapatos, de Dmítri Tugárinov y El Quijote de la Mancha y Sancho Panza, de Nikolái Silis.

En el parque se organizan temporalmente exposiciones, conferencias, festivales de música, talleres de pintura, cine al aire libre, y simposios anuales de escultura con la participación de aristas de otros países como Ucrania, Georgia, Azerbaiyán, entre otros.

Este tipo de museos son muy comunes en Rusia; en este país, desde la época soviética, hay una preocupación permanente por mantener al pueblo educado y abrir espacios para la expresión de sus creadores de arte. Muestra de ello son los innumerables museos con precios accesibles o gratuitos para todos los ciudadanos.